¿Quién es esa chica?

Sostenida en la herencia Hollywood de cabelleras rojizas y pieles rosas, Jessica Chastain alcanza notoriedad a raíz de dos producciones recientes: El Árbol de la Vida e Historias Cruzadas. Después de años de remos en territorios hostiles –no es broma, en algún momento su madre le preguntó: “¿qué hacés verdaderamente en Hollywood?”- llega a las pantallas del mundo tomándolas por asalto. Entendemos que es la forma.

Nota publicada en la edición impresa del número de septiembre de 2011.

 

En el sitio redheadandproud.com, algo así como “colorados y orgullosos punto com”, se reúnen exhaustivamente todas las celebridades afines del mundo del cine, el deporte, la política, la música, etc. Allí, hasta tienen una sección imperdible de colorados wannabe y una tienda de regalos complementaria con remeras de leyendas tipo: Natural born redhead o Gingerchick. La cuestión es que, ahí, entre tantas celebrities random, falta alguien. En la línea de coloradas con sofisticación están las históricas Marilyn Monroe, Hazel Court y Rita Hayworth; por el lado de las contemporáneas, Nicole Kidman, Alyson Hannigan y Julianne Moore; y, más acá, las jovencísimas Lindsay Lohan, Kirsten Dunst y Bonnie Wright. Bien, ya son unas cuantas. También figuran, claro, Christina Hendricks, Gillian Anderson, Rose Mcgowan, Diane Lane... pero sigue faltando alguien. La ausente, por ahora, sólo por ahora, es Jessica Chastain, actriz de larga data en televisión (sí, nació en el ’81 pero participó en forma activa en unas cuantas series, aunque tuvo que esperar bastante para ser una carita conocida) que por estos momentos, con El Arbol de la Vida –la esperada cinta de Terrence Malick con Brad Pitt, ganadora del Festival de Cannes- e Historias Cruzadas –donde comparte cartel con Emma Stone y Bryce Dallas Howard, otras coloradas de la elite redhead-, tendrá dos películas en carteleras a la vez y, de seguro, dará el salto definitivo a la elite del star-system hollywoodense. Jessica es una debutante a tener en cuenta, dicen y repiten desde hace bastante tiempo las publicaciones especializadas de Norteamérica. Y es que bien merecido tiene el elogio, después de padecerla tanto con esos carteles, tan habituales en IMDb.com, de “en posproducción”, “completada” y “por estrenar”, al fin se la da.

Posándonos en la figura física de Chastain, si observamos su rostro con detenimiento, notaremos no sólo que es una mujer bellísima sino que es, además, muy particular. De cara angulosa y ojos grisáceos, posee una cualidad de exotismo en su mentón, que otrora era considerado como atributo sexy: el hoyuelo de la belleza, también conocido como el hoyuelo de la simpatía. De metro sesenta y tres, piernas estilizadas y belleza bien sureña, esta nacida en California bajo el nombre de Jessica N. Howard, con formación en baile y teatro shakesperiano, debutó profesionalmente en el año 2004 en una película para televisión de la mítica serie Dark Shadows. Luego apareció en varias tiras famosísimas como ER Emergencias, Verónica Mars y el spin-off de Law & Order, Trial by Jury. Además, en cines, participó de The Debt junto con Helen Miren y Sam Worthington y, por su parte, se dio el lujo de actuar junto a uno de los más grandes, Al Pacino, en la adaptación de la novela homónima de Oscar Wilde, Salome, en la que tuvo nuevamente la oportunidad de contar con un rol protagónico.

Hasta el día de la fecha, el único galardón a nivel personal que obtuvo fue por su interpretación del filme Jolene, en el Seattle International Film Festival del 2008, pero la distinción que esperamos todos no es, de momento, un Oscar, ni un Golden Globe, ni una Palma de Oro, ni nada por el estilo, sino que la agreguen urgentemente al lugar que merece: redheadandproud.com. Desde aquí, pedimos que se haga justicia.