Nota publicada en la edición impresa del número de noviembre de 2010.
En 2004, Gustavo Taretto filmó el cortometraje Medianeras, una historia de soledades porteñas que trascendió la ciudad que retrata (y sus edificios) para cosechar premios en los principales festivales del mundo. Más de cinco años más tarde, la historia creció y se convirtió en una película, la ópera prima de Taretto, que verá la luz en los próximos meses.
La historia retrata, a nivel fotográfico, a dos personajes que viven encerrados con muy poca luz natural y deciden hacer, de modo ilegal, una ventana en sus respectivas medianeras, dejando así que les entre un rayo de sol.
Taretto cuenta que, al momento de pensar la luz de la película, se plantearon tres premisas básicas. “La primera tiene que ver con un gusto personal: a pesar de que es una comedia, no vamos a iluminarla como tal. La segunda, surge del guión. Los personajes viven encerrados en monoambientes y necesitan la luz, por lo que se tenía que notar la ausencia y la presencia. Por último, como teníamos mucho que rodar y pocas jornadas para hacerlo, yo tenía ganas de trabajar los interiores con cámara en mano y sin puesta de luz plano a plano. Fue una decisión mitad estética y mitad productiva. Trabajamos con muchas fuentes de luz en cuadro, usamos el decorado como si fuese un departamento real, sin falsas paredes y sin entrar faroles”, explica.
A la hora de armar el equipo técnico de Medianeras, Taretto no tuvo que pensar en nombres. Las cabezas de equipo ya habían participado en todos sus cortos, desde el primero al último. “Somos un equipo y me da gusto que hayamos llegado juntos al largometraje. Para muchos fue nuestra ópera prima”, dice el director.
Leandro Martínez, el director de fotografía, fue el encargado de redoblar la apuesta que se había hecho en el corto. “Hace cinco años participé en el rodaje del corto que se hizo en locaciones reales con muy poca luz puesta. En el rodaje del largo, si bien la producción fue mucho mayor, la propuesta estética fue la misma. Creo que en este caso la mejoramos y fuimos más lejos aún. Desde la fotografía intenté ser totalmente realista, respetando la luz natural cuando la tuve y siendo muy naturalista con las entradas de luz de exterior, que hice en estudio con green screen, tanto en la luz que entra de rebote por las escasas ventanas como en la luz del sol que finalmente les entra por sus nuevas aperturas en la medianera”, asegura.
La película presenta, desde el guión, algunos desafíos de iluminación. Hay un apagón, y una parte de la historia se desarrolla iluminada por velas. “A mí me molesta cómo resuelve el cine estas situaciones. Siempre me pregunto para qué encienden una linterna o un encendedor si se ve perfectamente. Por eso desafié a Leandro a que trabajáramos con las fuentes de luz reales”, comenta Taretto.
“A Gustavo le gustan las fuentes de luz en cuadro, una iluminación intradiegética, sin trucos fotográficos, sin dibujos. Sólo la luz exterior, lo más real posible, y la luz que viene naturalmente de artefactos de uso cotidiano, que forman parte del decorado y que están dentro del cuadro. Fue muy divertido filmar con velas y linterna. Hicimos algunas pruebas y nos decidimos por filmar los interiores de los departamentos en 16 milímetros y los pasillos y el maxiquiosco en 35, forzando un stop en revelado y, por supuesto, abriendo todo el diafragma para filmar sólo con la luz que salía de la linterna y las velas”, agrega Martínez.
Los planos de la ciudad, que no se limitan a brindar un contexto sino que son parte de la historia, fueron filmados en una semana exclusivamente dedicada a tomas de cámara, meses antes de filmar con los actores, y están hechos en 35mm con la cámara Arri 235 y el negativo Fuji 500. En cambio “el rodaje con los actores, en locaciones y en estudio -con green screen-, nos llevó treinta jornadas en S16mm con la cámara Arri 416. Los negativos fueron Fuji 250 y Fuji 500. Y también filmamos cuatro días en 35mm, las escenas con velas y algunos planos generales, con las cámaras Arri III y Arri BLIII”, detalla Martínez.
Habrá que estar atentos a la salida de esta ópera prima, producida por Rizoma Films, que promete echar luz sobre los planos más poéticos y cómicos de la ciudad. Mientras tanto, vale la pena darle un vistazo al corto, que en Internet ya fue visto más de 65 mil veces.