El arte de llenar butacas

"El aporte más sustancial que puede hacer la TV a cualquier proyecto es la difusión, que tiene un valor altísimo y sin equivalentes a la hora de generarle potencial a un film", asegura Axel Kuschevatzky.

Nota publicada en #HC111, enero/febrero de 2011.

¿Cuál es el vínculo real de la televisión abierta y el cine en la Argentina? En términos generales hay uno, primero y primordial, donde recursos del INCAA surgen en parte de la explotación de la licencias de los canales de aire. Si bien es cierto que no es una forma de financiación directa (a fin de cuentas es una suerte de canon para los licenciatarios), también es real que la salud del sistema contribuye a que filmar en nuestro país sea posible.

Después existe otra relación más profunda cuando los canales se asocian a los proyectos. De esa asociación surgieron películas de estilos muy diferentes que incluyen títulos como Nueve reinas, El hijo de la novia, Un novio para mi mujer o La fuga. En todos esos casos la televisión aportó capitales de producción genuinos y fue además generadora de un gran caudal de comunicación. De hecho, el aporte más sustancial que puede hacer la TV a cualquier proyecto es la difusión, que tiene un valor altísimo y sin equivalentes a la hora de generarle potencial a un film.

En los últimos dos años las diez películas argentinas más vistas contaron con producción o apoyo de lanzamiento de tres canales de televisión: Canal 13, Telefe y la TV pública. Entre esos largometrajes su pueden encontrar algunos en el estilo de los que tradicionalmente se asocian al medio pero también otros con búsquedas diferentes, como Pájaros volando o El hombre de al lado. ¿Cuánto pesó la TV en la vida comercial de estos largometrajes? Seguramente permitió que se sostuvieran más tiempo en cartel y más espectadores tuvieran un acceso a ellos.

Más significativamente, las películas en las que participó Telefe reunieron en total casi 5 millones de espectadores entre 2009 y 2010. Las cifras de 2009 indican que el 70 por ciento del público que vio cine argentino eligió películas en las que Telefe intervino activamente con aportes de producción o sostén comunicacional. El lugar fácil sería pensar que estos films tocan una sola cuerda o apuestan a un común denominador más bajo. La realidad es que entre esos títulos están El secreto de sus ojos, Las viudas de los jueves, Sin retorno, Dos hermanos o El hombre de al lado, proyectos diversos y ganadores de múltiples premios internacionales que van desde la Espiga de oro en Valladolid -compartida con Abbas Kiarostami-, los Goya, Sundance, la Habana, Sitges y (claro), un Oscar.

Entre la docena de largometrajes en los que Telefe se asoció a co-productores independientes hay óperas primas, segundas películas y trabajos de realizadores consagrados.

Al mismo tiempo el escenario es cambiante y dinámico. Estos proyectos surgieron antes de la promulgación de la nueva ley de servicios audiovisuales, cuando no existía una obligación para los canales de generar películas locales. Hoy el artículo 67 de la ley establece una cuota de pantalla de cine nacional y la adquisición de derechos de cinco a ocho largometrajes anuales. Además acepta la co-produccion de los canales en esos proyectos hasta en un 49 por ciento, reservándose las productoras independientes la titularidad de los derechos de autor y los derechos de comercialización.

La Ley representa una oportunidad para todos los que pensamos que un cine argentino masivo pero de calidad incuestionable es posible y que la TV puede contribuir a que exista.Y si bien Hitchcock decía cínicamente que el cine es el arte de llenar butacas, ese es sólo uno de los caminos posible en la diversidad que plantean las películas, experiencias emocionales comunales. Pero no nos olvidemos que el film más visto de la historia del cine argentino con números comprobados lo dirigió un realizador único, irrepetible, con una mirada individual y sin equivalentes que no acepta concesiones de nadie: Leonardo Favio.

Ese equilibrio entre una mirada personal y la capacidad de hacer contacto con gran cantidad de espectadores sigue siendo posible, útil y hasta necesario.

 

Sobre  La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y su aplicación en lo que al cine respecta, pueden leer el siguiente informe.