Festival de Mar del Plata: diez razones para ir

Habrá mucho más que olas y viento, y el frío del mar hará tiritar hasta los tuétanos desde el 13 al 21 de noviembre, porque el Festival Internacional de Cine de Mar del plata será un auténtico maremoto, un vendaval que arreciará con los soplidos del mejor cine. Habrá cortos y largos, clásicos y novedades, retrospectivas y competencias, rescates y focos. Serán más de 200 películas, 200 razones para ir. Aquí, el cronista, guiado por el capricho de sus gustos, esboza apenas diez.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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La película de apertura ya amerita la picardía de una rateada en plena época de exámenes, cierres y balances. Ganadora del León de Oro en Mostra de Venecia, el cine Auditórium se embriagará con el amor, la sutileza y esa pulsión extraordinaria para dar con el gesto justo en el momento indicado que promete Sofia Coppola en Somewhere. Las crónicas aseguran que esta historia de un actor (Stephen Dorff) pululante en un mundo regido por las drogas y el descontrol al que de buenas a primeras le aparece una hija (Elle Fanning) es el retorno a la estética minimalista de sus primeros trabajos después de esa rara incursión en la estética pop que la hija de Francis Ford practicara en Maria Antonieta. La jornada inaugural tendrá olorcito a Oscar....

 

2

El Festival de Mar del Plata es, como el cine, un torrente de magma incandescente en constante fluctuación. De aquellas jornadas impregnadas de vahos primermundistas de los noventa hasta estos dos mil donde “las estrellas son las películas”, como suele asegurar el Presidente del Festival, José Martínez Suaréz. Las 25 velitas llegarán en una edición con una justa mixtura entre el encuentro cinéfilo ineludible para los espectadores más entrenados y la experiencia eventual para aquellos que difícilmente asisten al cine durante el resto del año. Porque de eso también se trata un festival: más allá de la calidad de las películas, es saludable la intención de acercar al público al cine retrotrayéndolo a su condición iniciática de entretenimiento de masas y no esa actividad peligrosamente elitista en que el elevado precio de las entradas lo ha convertido. De allí que la programación incluya tanto un panorama de siete películas del actual cine iraní y un par del coreano Hong Sangsoo (Ha Ha Ha y Oki`s Movie) como el preestreno de Megamente en 3D y un homenaje a John Hughes.

 

3

¿John Hughes? Sí, Mar del Plata ’10 hará justicia con una de las grandes pérdidas del cine norteamericano de los últimos años. Víctima del menosprecio de aquellos imberbes que aún consideran a la comedia como un género menor, este director y guionista fallecido de un ataque cardíaco en agosto de 2009, supo hacer de sus manos un sismógrafo capaz de captar como pocas –como ninguna- de qué se trata esa cuestión muchas veces inaprensible que es la adolescencia. Lo hizo siempre mirando de lejos la puerilidad y el menosprecio, hurgando con minucia detrás de la coraza del estereotipo para encontrar a esos seres frágiles y temerosos, apesadumbrados por el dolor del crecimiento. Será menester entonces revisitar (o descubrir, por qué no) a esa primera novia de ensueño que es Molly Ringwald en The Breakfast Club y Sixten Candles –aquí estrenadas como El club de los cinco y Se busca novio, respectivamente-, al bon vivant preadolescente de Matthew Broderick en Ferris Bueller’s Day Off (Un experto en diversión) y el rostro geek ochentoso del rubiecito Anthony Michael hallen Weird Science (La chica explosiva).

 

4

Calidad y variedad son dos virtudes inherentes a cualquier competencia cinematográfica que se precie de tal. Y la pelea por el Astor de Oro marplatense promete. Serán trece exponentes de todo el globo, desde las lejanas Taiwán y Filipinas hasta nuestra Córdoba, con escala en Rusia, Francia, Rumania, Irán, entre otras. Entre las destacadas estará The Hunter, último opus del director y actor iraní Rafi Pitts presentado en la última Berlinale, y Tuesday, After Christmas, de Radu Muntean, nuevo exponente del efervescente cine rumano, un intenso drama que vio la luz en A Certain Regard del festival de Cannes, apartado que muestra especial predilección por los films de estas tierras. La animación tendrá su espacio con L´ilusionniste, dirigida por uno de los creadores de Las trillizas de Belleville, Sylvain Chomet, y basada en una idea de Jacques Tati.

 

5

En 2009 Francia y Vikingo representaron a la cinematografía local estableciendo una notable cota de calidad en la Competencia Internacional. Un año después, Mar del Plata será un difícil desafío para un trío celeste y blanco que no sólo pugnará por el Astor de Oro sino por mantener ese estándar cualitativo. Las sinopsis y comentarios previos resultan auspiciosos. La incursión histórica de Fernando Spiner en Aballay, el hombre sin miedo, el drama romántico del cordobés Rosendo Ruiz que plasma en De caravana, y Fase 7, ópera prima de Nicolás Goldbart protagonizada por Daniel Hendler, Jazmín Stuart y Federico Luppi que aborda la psicosis de la supuesta pandemia de Gripe H1N1, ya elongan músculos para salir a la cancha.

 

6

De 9 a 13. Habitual horario matutino de atención al cliente en cualquier oficina porteña, la cifra marca la comparación interanual de films que conforman la Competencia Nacional. Resulta dificultoso aventurarse en un viaje por los ríspidos terrenos del futurismo sin exponerse a errores crasos retrospectivos, pero el incremento bien puede ser el mercurio de un termómetro que permite diagnosticarle a la industria nacional una fortaleza física admirable. Más aún si la selección tiene una variedad como la del inminente Mar del Plata. Desde la tumultuosa relación de un matrimonio de artistas que retrata Antes del estreno, película que marca el retorno a los entretelones de una expresión artística de Santiago Giralt -uno de los codirectores de UPA! Una película argentina junto con Camila Toker y Tamae Garateguy, de quien se verá su ópera prima, Pompeya-, hasta la “docuficción” de El camino del vino y el siempre enigmático Luis Ortega y su Verano Maldito, habrá material autóctono para elegir.

 

7

El poco revuelo mediático que genera la Competencia Latinoamericana es una de las grandes deudas del Festival. Ella brinda la siempre fructífera posibilidad de sintonizar el rumbo al que apunta la filmografía subcontinental. Entre la decena de films se destaca Abel, el film de Diego Luna estrenado con buena repercusión en San Sebastián; la argentina Agua y Sal, opus dos de Alejo Taube (Una de dos, 2004) con el multifacético Rafael Spregelburd y Mía Maestro, y el auspicioso debut de Michael Rowe con Año bisiesto, primer film ganador mexicano de la Cámara de Oro en el último Cannes en 63 años.

 

8

Los 18 nombres del Panorama encandilan y obligan a una relectura reposada del catálogo para cerciorarse de que los ojos no confabulan contra el anhelo cinematográfico del lector. Ese acto es aún más feliz: es verdad, están todos allí, eternizados sobre la resma, apellidos cuya unicidad los hacen prescindibles de nombres: Kitano, Yimou, Zhang-ke, Lacuesta, Vinterberg, Dörrie, Amalric.

 

9

Como en el estudio de la historia o la política, el cine requiere comprender el pasado para dilucidar el presente y pronosticar un futuro. Mar del Plata ofrecerá un merecido homenaje a uno de los montajistas más importantes de la cinematografía nacional, Antonio Ripoll, cuyo nombre se estampa en más de un centenar de cortos y largos fundamentales de la segunda mitad del siglo pasado. Las proyecciones de Soñar, soñar, La cifra impar, Los inundados y El fantástico mundo de la María Montiel en fílmico, entre otras, se palpitan imprescindibles.

 

10

Porque La feliz es simplemente hermosa, radiante, inmaculada más allá del tiempo y las vicisitudes socioeconómicas del país. Su atracción nodal, esa sábana uniforme de infinitos cristales celestes, esa “geografía de llanura interminable, ese campo abierto y listo, líquido, inestable y sin cobijo” (Juan José Becerra dixit) que es el Atlántico estará, durante la tercera semana de noviembre, más bello e hipnotizante que siempre.

 

Más info:
www.mardelplatafilmfest.com