A mi manera

Como un largo e hipnótico viaje en patineta, la cámara del muy joven cineasta Mariano Blanco se desliza con elegancia por una Mar del Plata fuera de temporada, siguiendo individualmente a tres amigos a quienes el final del día y la noche los encontrará repitiendo sus propios ritos y códigos.
Mariano Blanco.

Entrevista publicada en la edición impresa del número de marzo de 2011.

Somos nosotros fue, quizás, la película argentina del BAFICI pasado que generó la discusión más insólita y hasta risible de todas. El crítico Quintín publicó en su blog una crítica positiva de la película (todo un decir) destacando el talento de Mariano Blanco como realizador pero añadiendo que “los skaters de la película no son skaters, son unos quesos”. Inmediatamente, el movimiento skater nacional, agraviado, salía en su defensa bombardeando el blog con un aluvión de comentarios e incluso de links con videos que demostraban las proezas de los skaters protagonistas. “Me pareció más que atendible su crítica e inclusive mucho de lo que dijo acerca de Somos Nosotrosme permitió reflexionar.Respecto al tema del skate, en la película se nos ve patinando, y cualquier persona que sepa un mínimo de skate, se da cuenta de que hasta la forma de agarrar la tabla, de tirarla al suelo y subirse indica que somos skaters, que patinamos realmente”, se planta este joven oriundo de Ituzaingó, amante de la cumbia y la patineta, y que con tan sólo 19 años se alzaba, días más tarde, con el Premio Especial del Jurado en la Competencia Argentina, por encima de pesos pesados como Raúl Perrone, Inés de Oliveira Cézar (su profesora en la FUC) o Enrique Piñeyro. De niño actor (actuó en Sofocama, entre otros) a cineasta precoz con futuro promisorio, Mariano estrena su película este mes en el Cine Cosmos UBA. Sobre esas y otras cuestiones, nos contestó lo siguiente:

-Ya desde el título hay una idea de afirmación de identidad de un grupo del cual vos formás parte. ¿Cómo surgió la idea de Somos Nosotros?


Al principio surgió como un chiste interno. Pero siendo honesto, nunca tuve la intención de querer postular un retrato generacional a través del titulo. Quizás después se le atribuyó ese significado porque la película, en definitiva, habla de lo que conozco, de mí y de mis amigos, que patinan en skate, que pasan el rato con sus novias, que van al trabajo, etc...
Tampoco creo que sea una película sobre “skaters marplatenses”. Después de proyecciones en Festivales de otros países, se me acercaban pibes, que salían de la sala con la tabla bajo el brazo, a decirme que lo que les gustaba de la película, tenía que ver con que los personajes eran "jóvenes normales", haciendo referencia a que no estaban retratados como delincuentes, como lo supone el registro cinematográfico habitual sobre la temática “joven skater”.

Vos actuás en el primer episodio, ¿Cómo fue lanzarte a rodar tu ópera prima estando detrás y delante de cámaras?

Nunca lo pensé como “largarme a filmar mi ópera prima”. Todo lo que sucedió con la película me excedió, tomé conciencia cuando ya casi estaba terminada…
Tenía decidido aparecer en ella, no sabía bien cuánto, pero quería estar en ella porque soy parte de eso que se ve y, bueno, me divertía actuar un poco también.

A los 19 años ya tenías un largo hecho. ¿Cómo te gustaría que siguiera tu carrera?

Quiero seguir filmando. Quiero poder desprenderme de todas las imágenes que tengo en mi cabeza, de las cosas de las que quiero hablar, de mis anécdotas, quiero investigar sobre las relaciones y los vínculos humanos.
Por lo pronto estoy preparando un proyecto que estimo que su fecha de rodaje será el verano próximo.

¿Es verdad que “te están ofreciendo filmar casi cualquier cosa”?

No es tan así, eso fue extraído de una charla con alguien y la persona que lo publicó lo mal interpretó, lo que yo contaba es que hoy se hace mucho más fácil poder filmar, ya que de alguna forma conseguir una cámara o un equipo para poder rodar algo, al haber hecho una primera película que haya tenido su pequeña repercusión, lo vuelve mas fácil.
Esta charla tenía que ver con la idea de hacer las cosas como corresponden, realmente filmar cuando uno lo sienta necesario y no verse impulsado por la ansiedad de los demás, que inconscientemente puede llegar a afectarnos como directores.
Después de la excitación de un estreno, de la presentación en festivales, uno piensa inmediatamente en volver a filmar. Con lo cual me pareció bueno no apurarme, tomar un tiempo para reflexionar, para estar seguro de lo que va a venir y de lo que quiero hacer.