Mucho más que nostalgia

El re-estreno digital, 25 años después, de Volver al Futuro en salas argentinas fue desestimado por muchos agoreros. Sin embargo, la película fue un suceso en su primera semana y finalmente se queda otra más. Más allá de la nostalgia, la película es buen ejemplo de éxito basado en prensa y comunicación viral de redes sociales, en lugar de la costosa publicidad tradicional. Chandler, director del sitio cinesargentinos.com, vestido de distribuidor para la ocasión, le detalló a Haciendo Cine la trastienda en la gestación del inesperado fenómeno.

 

¿Cómo obtuviste los derechos?

Todo empezó en EE.UU, donde la distribuidora hizo el reestreno, y después lo repitió en Inglaterra. En México, como acá, no quisieron sacarla. La presión de los fans mexicanos hizo que cambiaran de opinión y la estrenaran. En la primera semana, llevó 60.000 espectadores.

En Argentina la respuesta fue otra. Yo presioné para que lo hicieran: si en México llevaron 60.000, acá 10.000 tenían que ir. La respuesta fue siempre no, que no era viable y ante mi insistencia, me dijeron “si a vos te parece, te la vendemos y estrenala vos”. Lo hice.

Me la vendieron y yo me lancé a negociar con cines, a hacer la campaña en facebook, twitter y mi página. Preveía 5.000, 10.000 espectadores y al día de ayer iban 37.000. Esto es más grande que lo que pasó en México, porque allá tienen el triple de población, el triple de complejos… Es sorprendente para todo el mundo.

 

¿Con qué dificultades te enfrentaste?

Las distribuidoras con las que tuve el conflicto se quejaban de que yo fuera a reestrenar una película de hace 25 años, sin campaña publicitaria, quitándoles el espacio a sus films nuevos en los que invirtieron millones de pesos en publicidad. Yo no quería nada de esto. Yo no pedía que sacaran Narnia o Enredados, sino que, a las 22 horas, en la tercera, segunda semana desde el estreno, cuando ya nadie va a verlas, pusieran Volver al futuro, en una sala de los complejos multipantallas.

No sé si habrá sido de favor porque los conozco, o tan solo para ver qué pasaba, pero los exhibidores finalmente le hicieron lugar. Cuando comenzaron las presiones, para no tener problemas con las distribuidoras, la mayor parte puso la película a las 23:40, 1 de la mañana. El único que le dio horarios razonables, aunque para mí igualmente fueron pocos, fue Showcase, porque tienen triple sala digital en todos sus complejos y podían hacerlo sin problemas. Así y todo, la gente fue igual, agotando las entradas en Capital y Gran Buenos Aires. La película tuvo el mejor promedio por pantalla de todas las que se encuentran en exhibición. Siempre hablé de que estuviera por una semana, pero los números hicieron imposible que se levantara. Dentro de la industria se está viendo como algo sorprendente: primero, porque se trata de una película que tiene más de 25 años, y segundo, por los horarios ridículos en los que se exhibe.

 

¿Cómo reacciona el público?

Las proyecciones son como una misa: la sala llena, no suena ni un celular, nadie habla, salvo los fanáticos que se saben los diálogos de memoria. La gente aplaude cuando empieza y cuando termina y salen diciendo lo bien que la pasaron en la función. El boca en boca, y la campaña que organicé al principio, hicieron que los cines descubrieran Facebook y Twitter. Por ejemplo, la programación se hace el lunes, y en Cinemark, que había decidido agregar su sala de Caballito el miércoles, estaban preocupados porque no iban a aparecer en los diarios. Yo lo anuncié en Twitter y para el jueves a la mañana, ya habían vendido todo.

 

¿Creés que esta movida puede ser modélica para otros?

Pienso que puede servir para abrir las puertas a que se remastericen otras películas y que se utilicen las salas de otra manera. Para un estreno, siempre se piden determinadas salas: Palermo, Belgrano y Abasto. Volver al futuro vendió más en Temperley y Haedo que en Belgrano o Abasto. Creo que hay que tratar con respeto al público de todo el país, y eso es lo que hice. Llevé la película a Neuquén en simultáneo, no tres meses después. Y si bien eso no fue rentable, porque no me cubrió los gastos de viaje y copias, eso lo recupero por otro lado.

Ahora vamos por la segunda semana, y sólo Showcase, un cine en La Plata, Mar del Plata y Córdoba la mantienen todos los días, el resto la dejó para los viernes y sábados trasnoche. Lo cierto es que, entre Gulliver, Narnia, Enredados y El Oso Yogui que se estrena la semana que viene, no hay contenido para adultos en ese horario. Dependiendo de cómo sea la venta de entradas esta semana y cómo le vaya a Showcase, es probable que se extienda otra semana más e, incluso, que algunas salas le den más y mejores horarios.