PROBLEMAS CON LA LEY

PROBLEMAS CON LA LEY
Nicolae Ceausescu

No muchos lo esperaban. Lo cierto es que el pasado 7 de junio,durante el acto de clausura del Festival de Cine de Transilvania, varios de los cineastas más representativos del cine rumano irrumpieron silenciosamente en medio de la ceremonia. ¿El motivo? Protestar por el nuevo proyecto de ley de cine que, se-gún ellos, atrasaría 20 años a la industria, creando un sistema de financiamiento obsoleto, centralizado, que sustituiría al actual sistema por puntos y queotorgaría enorme discrecio-nalidad a las autoridades, a la hora de decidir qué proyectos merecen financiación y cómo. El reclamo por mayor transparencia y apoyo para la nueva generación de cineastas logró adhesión entre críticos, cineastas (entre ellos, Wim Wenders) y compradores internacionales, varios de los cuales firmaron petitorios que hicieron llegar al Parlamento.

Algunos de los puntos centrales del proyecto de ley de la discordia, incluyen:

-  Establecer al Centro Nacional de Cinematografía rumano, el responsable de la asignación de fondos, como coproductor de todos los films en los que otorgue financiamiento.
- Agregar el muy laxo y sujeto a interpretación criterio de “dimensión” de una película para determinar su presupuesto.
- Supeditar el otorgamiento de los fondos al corte final del director, y ya no al guión estándar.
- Reducir un 8 por ciento de los fondos para festivales y salas de cine de arte.
- Quitar a los críticos de cine del comité de selección de proyectos a ser financiados.

Nadie sabe bien cómo terminará. Según declaraciones del director Tudor Giurgiu a la revista Variety, la propuesta de ley viola las regulaciones de la Unión Europea, por lo que será vetada. Pero teme que termine paralizando los fondos al desarrollo durante, por lo menos, los próximos seis meses.