Todo vuelve

“El marketing de la nostalgia”, llamaron algunos al reestreno en salas de clásicos, que este mes se actualiza con Top Gun y que cada vez anuncia más títulos. Entusiasmos y reservas acerca de un negocio lucrativo y en expansión, según los distribuidores locales más abocados al fenómeno.

Nota publicada en la edición impresa del número de septiembre.

 

Podrán achacarse innumerables defectos a la cada día más leonina industria cinematográfica vernácula, pero difícilmente el de lenta y perezosa. Era impensando que exhibidores y distribuidores se mantuvieran indiferentes a las casi 60 mil entradas vendidas por Volver al futuro a comienzos de año y no vieran que allí, en el reestreno de los clásicos modernos infinitamente recuperados por el cable y el mercado hogareño, palpita un resquicio para mantener aferrados a los espectadores al rito de la sala oscura. Al reestreno del film de Zemeckis, este mes se le sumará el de Top Gun y, antes de fin de año, El Padrino y Scarface. El fenómeno trascenderá el almanaque y en el 2012 se verá Star Wars y zarpará nuevamente el Titanic de James Cameron, ambas con anteojitos incluidos.

La experiencia a comienzos de año de Sir Chandler, director del portal Cinesargentinos.com y motor principal para el reestreno del film protagonizado por Michael Fox, resultó por demás positiva. Tanto así que a fines de este mes volverá al ruedo con otro film que sopló 25 velitas en 2011: Top Gun. “El reestreno de Volver al futuro demostró que hay gente que quiere ver películas viejas más allá de que estén disponibles en todos los formatos legales e ilegales que existen, y que se puede hacer comercialmente viable estrenando en pocos horarios. Cuando estrene Top Gun voy a ir a decirles a los cines lo mismo que con Volver al futuro: que me den alguna función a la noche”, asegura.

El detrás de escena del retorno del Doctor Brown y compañía a las salas es historia conocida: el exitoso reestreno en México, la negativa de la distribuidora regional a proyectarla aquí, la cesión de los derechos a este ex empleado de una cadena de cines, una campaña de prensa y difusión a pura garra y pulmón que confluyó en una cruzada personalista de miles de kilómetros a lo largo y ancho de país con las copias digitales a cuestas. ¿El resultado? Casi 60 mil espectadores, el auto sin vender y una grata experiencia para recordar y repetir. “Quedó una muy buena relación con la gente de Universal, que aquí, junto con Paramount, es representada por UIP. Cuando vi que Top Gunse reestrenaba en Estados Unidos consulté para ver si podíamos hacer lo mismo. Tardó un poco más la confirmación, pero finalmente la conseguimos”, recapitula Chandler, quien aún mantiene inalterable la cota mínima de cinco mil espectadores para cubrir los costos, pero que sin embargo adelanta que hará una campaña menos maratónica. “Si bien a las ciudades más grandes posiblemente termine mandando los discos, la idea es poder hacer de vuelta una recorrida. Ahora, sé que va a haber menos espectadores, pero apunto a hacer diez discos. ¿Cuál va a ser la diferencia? En el disco también va Volver al Futuro, entonces habrá muchas plazas del interior a las que no llegó en enero o febrero y que ahora tendrán la oportunidad de verla. No sé si será el 22 de septiembre, que es mi fecha ideal para reestrenar, pero posiblemente durante octubre un cine de Puerto Madryn o Ushuaia va a poder dar una semana de cine retro. La gente va a elegir si ir o no, pero va a poder hacerlo en las mismas condiciones del que fue en Capital. Mi idea es ir puntualmente a Ushuaia y a San Salvador de Jujuy: la gran León Gieco”, bromea.

El segundo capítulo de los reestrenos será durante el último bimestre del año, cuando se recuperen dos de los clásicos más clásicos de la historia del cine moderno: Scarface y El padrino. “Empezamos a pensar en ciertas películas que hoy son de culto y que la gente que hoy quizá tiene entre 30 y 40 años no tuvo la oportunidad de ver en el cine, sino en video o o DVD. Y fue plantearse: Bueno, ¿por qué no traer ese tipo de películas?. Nos parece algo interesante por fuera del circuito comercial”, explica Analía Sánchez, de CDI Films, empresa que distribuirá ambos films. “La idea es despegarse de los estrenos semanales y ver cómo podemos ir acomodándonos a los horarios de los cines y encontrar los huecos que a nosotros también nos sirvan. No será una tira horaria como cualquier estreno, sino que irá seguramente en horarios nocturnos. La idea es estrenarla en un circuito medio paralelo dentro de las mismas salas viendo cuáles son los horarios en los que no afectaría a las otras películas.  Es una experiencia mucho más teatral en la que la gente saca las entradas antes y sabe que dan la película en un determinado lugar y a una determinada hora”, pronostica.

Con cuatro reestrenos en menos de un año –que serán cinco si se suma a El Rey León en 3D- y un par más confirmados para el año que viene, Sánchez alerta sobre la posibilidad de que la experiencia hoy eventual de ir al cine a ver un clásico mute por otra más cotidiana. Y se sabe que cuando lo esporádico se vuelve rutina –pregúntenle al 3D-, se evapora el encanto. “Para las distribuidores independientes es otra posibilidad ya que está complicado estrenar con más frecuencia en las salas grandes, pero me parece que también hay que tener cuidado. Si se vuelve algo corriente puede ser que no tenga la misma repercusión. Me parece importante no abusar y dejar pasar un determinado tiempo para que no sea todo lo mismo”, opina. Al igual que Sánchez, Chandler ve aquí una nueva posibilidad: “Creo que es un error considerarlo una moda. Si no, ¿para qué la gente graba o se compra hoy una película? Porque tiene las intenciones de volver a verla. Yo creo que lo que se va a lograr con el cine, y por eso va a aumentar la cantidad de espectadores en el balance total, es que en los huecos que se generan durante el año, se van a poder meter este tipo de películas. Si se estrena una película infantil en 3D, un martes a la noche, no va nadie a verla. Entonces se pueden usar esos horarios para dar otra cosa. Yo no sé, si Volver al futuro hubiera estado todos los días, si hubiera sido lo mismo”.