Una nueva distribución 2D

¿Existe el espacio para una nueva distribución digital en 2D? HC habló con Sir Chandler, dueño de cinesargentinos.com y encargado del reestreno de Volver al futuro en Argentina, y con Carlos Zumbo, responsable de la distribuidora Zeta Films, quien recientemente estrenó la animación candidata al Oscar El ilusionista. Ambos contaron sus respectivas -y diferentes- experiencias digitales.

Zeta Films estrenó el 23 de diciembre pasado la última película de Sylvain Chomet, El ilusionista, de un modo pionero para la distribución independiente local: compró dos discos rígidos de la película, a partir de los cuales se hicieron 4 copias digitales. Sobre esta experiencia, Carlos Zumbo comenta su decepción: “No pudimos implementarlo como quisimos. Nuestra intención era manejarnos con las copias digitales, aprovechando la cantidad de salas en este formato que hay en el país, y la película se prestaba para eso. Pero los exhibidores no nos dieron el espacio, sus salas estaban colmadas por el 3D. Terminamos haciendo catorce copias en 35, y cuatro en digital, de las cuales dos estuvieron cuatro días, una un día y la otra, una semana.”

El caso de Sir Chandler fue algo distinto. Ante la negativa de la distribuidora con respecto al reestreno de Volver al futuro en salas digitales, éste decidió comprar la película. “UIP me dio un disco rígido, con el que fui a Cinecolor e hice tres clones. Y esos fueron los que, con mi hermana, llevamos para copiar en los cines de todo el país. Fuimos a Neuquén, Mendoza, Córdoba, Rosario…y al resto, se lo despachamos. Con cuatro discos rígidos copiamos a 38 proyectores y logramos llegar a Salta, Neuquén, San Juan, San Luis, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Resistencia, Bahía Blanca, Rosario,  La Plata, Mar del Plata… “. Si bien hubo conflictos con otras distribuidoras por el reestreno, Chandler consiguió que los exhibidores le dieran el espacio: las proyecciones se programaron en los horarios de trasnoche, en su mayoría, y en algunos días de la semana.

Este tipo de apuestas, por el momento viene con dos caras: Por un lado, el uso de la tecnología digital disminuye los costos considerablemente: “Traer una película digital sale tres veces menos que traerla en 35mm”, puntualiza Zumbo. El deseo dominante es que se abra el negocio para los distribuidores independientes más pequeños, que pueden así hacer más copias y llegar a más complejos. La otra cara de la moneda es que aún hacen falta más salas digitales, porque las que hay hoy en día todavía tienden a priorizar las películas en 3D, disminuyendo o negando los espacios de proyección para propuestas digitales 2D de una vena diferente.

 

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