Wim Wenders habla sobre el 3D y su nuevo documental

En una nota publicada por The Hollywood Reporter, Win Wenders habla de su nueva película Pina, en formato 3D, un homenaje a la coreógrafa Pina Bausch.
Escena de Pina

El nuevo film de Win Wenders es un documental en 3D, que podrá verse fuera de competición durante el festival de Berlín. Los orígenes de esta obra se remontan a 1984, año en el que Wenders conoció el trabajo de Pina Bausch, cuando vio Tanztheater y automáticamente se convirtió en una obsesión para él. “Llamarlo danza moderna es inapropiado. Ella creó la palabra ‘tanztheater’, danza y teatro. Eran obras donde la actuación estaba ejecutada por bailarines”.

Su intención inicial era filmar alguno de sus espectáculos. “El problema era el espacio” cuenta el director. “Imaginá filmar una danza: ¿dónde ponés la cámara? Hacés un plano cerrado de un bailarín y te perdés lo que pasa detrás, de frente, o al lado de él. Abrís el plano para hacer una toma amplia, y la escena se cae: ves a todos, pero se pierde la emoción. Y las danzas de Pina son extremadamente emocionales.”

Wenders sentía que, a medida que iba conociendo su trabajo, más incapaz era registrarlo con la cámara.

Fue entonces cuando, en Cannes de 2006, vio un primer corte del concierto de U2 filmado en 3D, el primer film que usaba esa tecnología. Pero en esa época, las cámaras 3D tenían dificultades con los movimientos rápidos. El director alemán corría el riesgo de terminar con un bailarín con más piernas o brazos que lo anatómicamente normal. Recién en 2009 la tecnología había avanzado lo suficiente como para que pudieran empezar. Entonces, Pina Bausch murió. Su idea de seguirla alrededor del mundo y registrar su método de trabajo poco convencional quedaba descartado.

La solución fue la siguiente: juntó a sus bailarines y les hizo preguntas sobre la coreógrafa, que ellos respondieron con movimiento. Así, obtuvo el primer documental 3D, no narrativo, casi sin diálogos, pero con un gran poder emocional.

Para terminarlo, a principios de 2010, Wenders sacó a los bailarines del teatro, convirtiendo las calles, fábricas y las minas de carbón de Wuppertal (la ciudad natal de Pina) en sus escenarios. “Es una pena que la mayor parte del 3D que el público vio esté hecho en estudios, cuando son los espacios reales, en el mundo real, donde el 3D realmente muestra su poder”