Zaramella en su tinta

El director de Viaje a Marte, continúa con su experimentación en la animación y se prepara para estrenar su nueva creación. Un recorrido por su obra, sus proyectos y un panorama sobre el cine de animación en la Argentina.

 

¿Cómo surgió Luminaris, tu nueva obra, y qué técnicas usas?

El corto está hecho en pixilación, que es la técnica con la que hice también El guante. La historia surgió medio de un experimento tratando de incorporar en la animación la luz del sol. En base a esa idea empezamos a desarrollar la historia con el actor Gustavo Cornillón, pensando que iba a ser muy fácil filmarlo: la idea era hacerlo en seis meses y hasta ahora llevamos dos años realizándolo. Recién ahora lo estamos terminando y lo vamos a estrenar a principios de 2011.

¿Cómo es tu búsqueda de las diversas técnicas que usas, dependen de la historia que vas a contar?

Nunca repito un esquema de trabajo o un esquema creativo para hacer las historias. Por ejemplo, en El guante había salido de una improvisación pero en Lapsus primero surgió la idea y luego la técnica que se iba a usar. En el caso de Luminaris había empezado a trabajar la historia en base a un tango que se llama Lluvia de estrellas. La idea surgió escuchando el tema y el desafío fue encontrar esa historia dentro de la canción. Primero empecé a trabajar con la idea de hacer algo con muñecos de plastilina, después, poco a poco, a medida que desarrollaba esta historia con muñecos que estaba bastante avanzada, empecé a hacer pruebas con pixilación y de repente surgió la idea de hacer animación usando la luz del sol.

¿Por qué te llevó más tiempo del que habías planificado?

Tiene que ver con lo imprevisible y con lo incontrolable que es el sol. Vos no sabés nunca qué va a hacer, porque aparece una nubecita y ya te arruina una toma. Podíamos filmar únicamente días completamente claros y nos levantábamos todos los días a las seis de la mañana con el resto del equipo. Igualmente muchas veces te clavás porque el día está totalmente despejado y una bruma o una nube te arruina todo.

¿Está cambiando el panorama en cuanto al apoyo a la animación en el país?

No tanto. Con respecto a los cortos, no. Hay algunos fondos pero cuesta tanto, es un trabajo tan burocrático el hecho de conseguir el presupuesto que la verdad yo opto por empezar a filmar, porque vos tenés las ganas de filmar y no podés esperar a ver si te sale un fondo. A mí al menos hasta ahora me funcionó y pude hacerlo, siempre de alguna manera me las arreglé. Trato de usar las limitaciones a mi favor y de encontrar la vuelta para empezar a trabajar con lo que tenga a mi alcance, la animación también es un rubro que te permite mucho eso, que te da ese margen.

¿Pese a ello, la producción de animación nacional crece?

En cuanto a cortos, sí. Por ejemplo, los laburos que están haciendo Santiago Bou o Javier Mrad son buenísimos. Y surge cada vez más gente que está haciendo cosas interesantes y sobre todo con una voz propia. Todos más o menos estamos trabajando dentro de la misma filosofía, donde lo principal es poder producir, no importa con qué ni cómo, sino que se pueda llevar adelante tu trabajo, priorizando siempre la libertad de acción a la hora de hacer  las películas.

Por otra parte, es mucho más fácil producir en un país donde se consume lo que estás haciendo. En Francia, por ejemplo, hay mucho apoyo a la producción local, y al público le gusta. En Argentina, la animación independiente, salvo para unos poquísimos, no tiene demasiada difusión. 

¿Cómo fue la experiencia en Francia, en el Festival de Annecy, donde este año realizaron una retrospectiva tuya?

Para mí fue buenísimo, porque yo siempre tuve al Festival de Annecy como un referente. Es el primer lugar donde, apenas terminás el corto, querés que entre, donde querés que esté. Vos podes elegir cualquier festival pero Annecy es el primer festival cuando hacés laburos de este tipo, porque es el que más repercusión internacional tiene, es el referente del mundo de la animación, es como decir Cannes para el cine.

¿En qué estado está la idea de llevar tu corto Viaje a Marte a largometraje?

El proyecto sigue, pero la idea es hacerlo con producción mayoritariamente inglesa. En estos momentos el proyecto está en stand by porque mi productor está haciendo una serie y yo estoy terminando Luminaris, pero en enero arrancaríamos de vuelta. El guión ya está escrito, no es exactamente igual, toma la base del corto pero va tomando otros rumbos.