¿Quién es esa chica?: Marialy Rivas

De un blog a una película, y de Chile, Sundance mediante, al BAFICI. En el medio, confusión, actitud y sexo por doquier. Pase y conozca a la directora de Joven y alocada.
Marialy Rivas, directora de la chilena Joven y alocada.

 

Nota publicada en la edición impresa del número de abril de 2013.

 

Marialy Rivas –a quien, siento desilusionarlos, no vemos en ningún momento de Joven y Alocada– tiene algo en común con Camila Gutiérrez, la responsable del demencial y divertido jovenyalocada.blogspot.com, blog en el que se basa su película. Y es que ambas tienen una visión de la vida que es, principalmente, sexual: “Yo me paro a mirar el mundo desde la sexualidad, y por eso me interesó la historia de Joven y Alocada”, dijo a los medios de su país quien, además, no tiene problemas en asumir  su condición sexual (“soy lesbiana y no me interesa si a alguno le molesta”, desafió en otra entrevista).

Hay algo en su cuerpo y en su actitud que dejan entrever esto. En las fotos la vemos como una mujer decididamente hot, que no tiene problema en llevar una remera/vestidito (sin nada abajo) con el nombre de su película mientras sonríe, con naturalidad, a la cámara. Nacida en Chile en 1976, estudió cine en su país y luego en Nueva York, gracias a una beca. Sus cortometrajes han sido un éxito: Blokes –donde cuenta con dulzura y aspereza el despertar sexual de un chico con la dictadura chilena como trasfondo– se exhibió en Cannes y en diversos festivales internacionales, y Desde siempre, documental en el que aborda la homosexualidad, resultó ganador del Festival de Cortos de Santiago. Pero su “entrenamiento” en el oficio fue en la publicidad, donde dirigió más de 400 campañas, la mayoría para Europa.

Hermana cinematográfica del director Sebastián Lelio (el de la ovacionada en Berlín, Gloria), con quien codirigió el cortometraje Smog, y de Pablo Larraín y Juan de Dios Larraín (que produjeron Blokes y también Joven y Alocada), su nombre sonó fuerte en Sundance el año pasado, donde su primer largometraje se llevó el premio al mejor guión gracias al tratamiento que le dio al relato de vida de esta chica (y de este blog) en el que se mezclan fantasías lésbicas con temores evangelistas.

Fascinada con Camila, la entrevistó tantas veces como fue necesario para armar una historia estructurada como el blog, dividido en evangelios, pero no por eso menos cinematográfica. Si hay algo en Joven y alocada es multiplicidad de lenguajes: cine, publicidad, web, animaciones, gráficas y hasta archivos generan una sobreinformación visual muy acorde a la historia que cuenta, y a la voz de quien la cuenta.

La protagonista de la película, la bellísima y etérea Alicia Rodríguez, expresa con firmeza y utilizando toda su corporalidad (atención a esos anteojos enormes que seguramente enamorarán a más de uno por estos pagos) el deseo y la contradicción constante en la que vive inmersa Daniela, el alter ego de Camila.

El universo de confusión (sexual, mental, física y espiritual) está tan bien planteado que por momentos cuesta seguir el hilo de las palabras y las expresiones que utilizan los protagonistas, no sólo por su jerga híper-chilena, sino por su cosmovisión puramente adolescente. Parece hablarnos en otro idioma: uno que supimos hablar pero olvidamos.

También tiene cierta (aunque un poco forzada) belleza visual. Un constante desenfoque y una fijación en los primeros planos del rostro (o de la nuca: influencia godardiana evidente) sumados a una iluminación lavada, casi aurática, hacen que la fotografía de la película exprese también el conflicto interno de Daniela, que se debate entre dos amores –uno femenino y otro masculino– o deberíamos decir entre tres y agregar el amor a “yisus”. Y ahí es donde la película falla y se vuelve tal vez más conservadora. Pero también más sensata. Es innegable la educación sentimental y familiar de la joven, y esto queda claro en el final. Pero Rivas y sus guionistas (entre quienes está Camila Gutiérrez) lo resuelven con la solvencia de quienes saben de qué están hablando. Y eso siempre es bastante sexy.