¿Un año sin Woody Allen?

El resurgimiento de una denuncia por abuso a su hija en la década del ´90 llevó a que su última película, “A rainy day in New York”, quede sin estrenar. Por primera vez en décadas, el público cinéfilo no tendrá su cita anual con el realizador de “Manhattan”.

Más allá de los vaivenes en la industria cinematográfica y en los hábitos de consumo, todo cinéfilo sabía que, al menos, había algo que parecía se mantendría inalterable en su vida: esto es, el poder ver en cine una película de Woody Allen por año.

Luego de realizar filmes en distintas ciudades europeas, Allen firmó un convenio con Amazon Studios para realizar sus nuevos filmes a través de la marca del servicio de streaming. Más allá del dinero fresco en efectivo para producción, Amazon le garantizaba a Allen que sus películas se estrenarían primero en salas de cine y luego a través del formato digital.

Así llegaron a las salas “Café Society” y “La rueda de la maravilla”. Todo parecía indicar que la cita cinéfila de 2019 sería “A rainy day in New York”, protagonizada por Selena Gomez, Timothée Chalament, Elle Fanning, Rebecca Hall y Jude Law.

Sin embargo, a principios de año algo cambió. El movimiento “#Metoo” cobró muchísima fuerza y, entre las mujeres que salieron a declarar abusos, se encontraba Dylan, la hija adoptiva de Allen y Mia Farrow. En 1992, Farrow había denunciado a Allen por abuso contra su hija menor. La corte desestimó la denuncia (realizada en la época en la que Allen se separa de ella e inicia su relación con Soon Yi). La niña, en su momento, no había hecho declaraciones.

Pero en esta ocasión, fue la misma Dylan la que reconoció de manera pública la denuncia de abuso hecha contra su padre en 1992, acompañada por su hermano Ronan, quien contribuyó, además, a divulgar las denuncias de abusos de poderosos de Hollywood -como el productor Harvey Weinstein, el presentador Charlie Rose y el actor Kevin Spacey, entre otros-.

Cuando las declaraciones de Dylan tomaron fuerza, Allen se encontraba en pleno rodaje de “A rainy day in New York”, la cual -como las dos películas anteriores producidas bajo el sello de Amazon- tuvo un presupuesto de 25 millones de dólares. La temática del filme no podía ser peor: un profesor cuarentón (interpretado por Jude Law) tiene sexo con una alumna de quince años (interpretada por Elle Fanning).

Los primeros en soltarle la mano a Allen fueron las mismas estrellas del filme. Timothee Chalamet salió a declarar: "No quiero ninguna ganancia por mi trabajo en la película, y por eso, voy a donar todo mi salario a estas tres organizaciones: Time's Up, el Centro LGBT en Nueva York y RAINN (la Red Nacional de Violación, Abuso e Incesto)”.

No fue el único que reaccionó de esa manera. Rebecca Hall, quien participa en el filme y ya había trabajado bajo la dirección de Allen, también donó su salario y dijo que no volvería a trabajar con el realizador. La misma postura tomaron otras actrices que fueron dirigidas por él como Mira Sorvino, Greta Gerwig y Ellen Page.

Tras este movimiento en contra del director, hace menos de dos meses Amazon Studios había postergado la fecha del debut de su última producción. Ahora parece que el filme quedará archivado sin estrenar de manera indefinida, según declaraciones del estudio independiente.

Y no sólo eso, sino que las fuentes de financiamiento de Woody se cerraron automáticamente.

Allen, quien llevaba décadas estrenando una película por año religiosamente, no estará en las salas de cine en 2019.

Su futuro cinematográfico, a partir de ahora, también se encuentra en una nebulosa.