“4 Lonkos”: Revisar el pasado

La segunda película de Sebastían Díaz narra la vida, muerte y profanación de los restos mortales de tres grandes caciques de la pampa y Patagonia: Mariano Rosas, Cipriano Catriel y Juan Calfucurá

“4 Lonkos”, segunda película de Sebastían Díaz, narra la vida, muerte y profanación de los restos mortales de tres grandes caciques de la pampa y Patagonia: Mariano Rosas, Cipriano Catriel y Juan Calfucurá, quienes luego de la sangrienta Campaña del Desierto, fueron profanados en nombre de la ciencia y de un cuarto lonko o cacique, el irreductible Vicente Pincén.

Haciendo Cine dialogó con Díaz para conocer más de este particular proyecto y su estreno.

¿Cómo surge el proyecto?

El documental “4 Lonkos” es la consecuencia lógica de haber estrenado en 2017 mi primer documental: “La muralla criolla”, sobre el alocado plan de Adolfo Alsina de 1876 para trazar una zanja de 700 kilómetros en la pampa y dividir la “civilización” de la “barbarie”. En aquél momento estaba convencido de que el genocidio a los pueblos originarios no cabe en una sola película.

¿Cuánto tiempo duró el proceso de investigación?

La mayor parte del proceso de investigación para “4 Lonkos”, que demandó unos cuatro años de lecturas, consultas, charlas y meditaciones, fue realizado en función de mi primer documental “La muralla…”. Escribí el guion de “4 Lonkos” casi de memoria en seis meses. No es vanagloria, sino que estaba muy compenetrado con el material documental y lo tenía claro desde el principio. Digamos que empleé una economía de recursos que a lo largo de cinco o seis años me ha permitido imaginar una trilogía documental sobre la Campaña del Desierto, que incluye “La muralla…”, “4 Lonkos” y “Rally del desierto” que haré próximamente.

¿Cómo seleccionaste a los entrevistados?

Para poder debatir hay que saber y para saber hay que estudiar. El proceso de entrevistas para ambas películas se gestó por las lecturas de innumerables autores argentinos, vivos y muertos, charlas e indagaciones, algunas de ellas con hombres de la talla de Osvaldo Bayer, Marcelo Valko, Carlos Martínez Sarasola, Fernando Pepe, Juan José Estevez y otros, quienes me abrieron la puerta al universo de la pampa y se atrevieron a participar de mis proyectos. Para “4 Lonkos” incorporé las voces de algunos descendientes de Pincén y de Catriel, que fueron sugeridos por Carlos Martinez Sarasola.

¿Qué fue lo más difícil de estructurar para imaginar “4 Lonkos” como película?

Desde el guion no hubo casi inconvenientes para estructurar la película en cuatro capítulos, cada capítulo correspondiente a un cacique emblemático de la historia argentina, que tenían una cuestión en común: sus restos mortales habían sido profanados por el ejército argentino durante la Conquista del Desierto y exhibidos en los museos como piezas de colección y trofeos de guerra. Sólo el caso de Pincén, cacique que me permití narrar para el final, pudo escapar del ignominioso destino de aparecer tras una vitrina como prueba de una raza en extinción.  La ciencia fue muy cruel con las tribus derrotadas y en las restituciones actuales de restos de pueblos originarios hay siquiera un atisbo de reparación de un dolor que no cesa. Desde el proceso de producción, las dificultades se dieron al trasladar un equipo pequeño de rodaje desde La Plata hasta La Pampa y recorrer cientos de kilómetros del oeste bonaerense para recabar todo el material fílmico. Desde el proceso de montaje y post producción, lo más difícil fue combinar las entrevistas (a menudo contradictorias entre los investigadores y los descendientes) y lidiar entre tanto con las repentinas muertes de Carlos Martínez Sarasola, Luis Eduardo Pincén y Osvaldo Bayer.

¿Cuánto tiempo duró el rodaje?

El rodaje de hizo en etapas sucesivas de cuatro o cinco jornadas de trabajo. Podemos estimar en 30 días efectivos de rodaje, pero estirados dentro de un año calendario.

¿Qué cosas sabías que no ibas a mostrar?

Todo lo que sea filmado con respeto y honestidad intelectual es válido. No me gusta

¿En algún momento pensaste en abandonar el proyecto?

No, en absoluto. Me encanta lo que hago y pienso todos los días en seguir aprendiendo, buscando crear una obra nueva. Mi objetivo es hacer muchas películas, pero también me gusta terminar las que emprendo.

¿Qué te gustaría que pase con la película?

Que se vea y que circule por todo el país. Que sirva como material de estudio. “4 Lonkos” me ha sorprendido gratamente; ha ganado festivales, ha traspasado las fronteras de nuestro país. “4 Lonkos” es una película dura. Me he metido con la muerte y la profanación, en fin, con lo más oscuro del ser humano. Podría tener miedo pero, ¿por qué tenerlo cuando actué con respeto y honestidad intelectual? Muchos podrán estar en contra del mensaje de la película. Yo no los juzgo. Yo me apoyo en documentos y en el trabajo de investigación de un grupo numeroso. Muchos otros estarán a favor y sentirán que algo los movilizó. Si el destino lo permite seguiré haciendo películas que sean polémicas y metan el dedo en la llaga, para señalar la podredumbre y las injusticias que, desde mi humilde mirada, forjaron nuestro país.