“El navegante solitario”: En las aguas de la historia

La ópera prima de Rodolfo Petriz llegó a los cines el pasado jueves. La película analiza la figura, olvidada, de Vito Dumas, famoso mundialmente por hazañas nunca hechas por un hombre solo en el mar.

Haciendo Cine dialogó con Petriz para conocer más detalles de la propuesta.

¿Cómo surge la idea del documental?

Surge a partir de la lectura de su libro, “Los cuarenta Bramadores-La Vuelta al mundo por la ruta Imposible”, donde narra las alternativas de su viaje de circunnavegación doblando los cabos más temido por los navegantes, entre ellos el Cabo de Hornos. Dumas fue el primer navegante solitario del mundo en lograr esa hazaña entre los años 1942-43, en plena segunda guerra mundial. Esa gesta los posicionó como uno de los navegantes solitarios  más grandes de la historia, y para muchos como el más grande a secas. En ese sentido, creo que Dumas está a la altura de los grandes deportistas-aventureros que conoció el siglo XX. Y en un segundo momento me llamaron la atención las circunstancias extradeportivas que rodearon su figura, la marginación y el ninguneo que sufrió por parte de un sector importante del mundo náutico nacional. La inquietud surgió naturalmente ¿Cómo era posible que el máximo referente náutico que tiene la Argentina, él único navegante de nuestro país que dio la vuelta al mundo en solitario, fuera menospreciado de esa manera?

¿Qué sabías de Vito Dumas antes de rodarlo?

Conocía bastante de su figura, había leído los cuatro libros que escribió y la biografía que escribieron Ricardo Cufré y Roberto Alonso “Vito Dumas- Testimonio de la leyenda”.

¿Cuánto tiempo duró y cómo fue la investigación?

Comencé la investigación unos seis meses antes de escribir el guion preliminar, pero hay que tener en cuenta que ya conocía una gran cantidad de datos sobre Dumas. Luego, la investigación prosiguió durante el rodaje, ya que recabe datos nuevos de los entrevistados y del material documental que fui relevando. Con lo cual podría decir que  la investigación duró unos dos años.

¿Cómo pensaste la estructura y elementos que generalmente el documental deja fuera?

Me propuse hacer un documental muy dinámico que reflejé tanto las aventuras que vivió Dumas como el contexto socio-histórico en el que las hizo. Y junto con ello, quería incluir a Dumas como personaje. Eso me llevó a pensar una estructura en donde todo el relato estuviese estructurado en función de los cuatro grandes viajes que realizó, con escenas ficcionalizadas y animadas en las cuales el propio Dumas llevara adelante el relato. En el caso puntual de las animaciones, además de introducir elementos rupturistas desde lo visual en la trama,  fueron motivadas por la imposibilidad de filmar escenas ficcionalizadas de situaciones riesgosas en el mar. Por otra parte, como algunos de los momentos más dramáticos de esos viajes coincidieron con hechos políticos muy relevantes para nuestro país, como la emergencia del peronismo, me pareció importante proponer un montaje paralelo, usando material de archivo, entre lo que le pasaba a Dumas y lo que pasaba en Argentina. Y también me propuse aprovechar situaciones misteriosas en la vida de Dumas dosificando la información para mantener la atención del espectador.Visualmente nos propusimos junto con Rodrigo Sánchez Mariño, que fue el director de fotografía, co-montajista y autor de la música,  lograr una estética precisa para cada momento de ficción y aprovechar al máximo las texturas del material de archivo y la belleza de las cartas náuticas, las cuales ocupan un lugar importante en el relato. Por otra parte, la música original que compuso Sánchez Mariño transmite a la perfección, desde mi punto de vista, el riesgo y los estados de ánimo del personaje.

¿Qué descubriste de Dumas al finalizar el proceso?

Que además de ser un gran deportista y aventurero, tenía una personalidad romántica, con muchas facetas y múltiples intereses culturales y sociales. Y que fue parte de una generación que con sus logros buscaba posicionar a la Argentina en un lugar destacado a nivel mundial. En ese sentido, si bien había un componente individualista muy fuerte en lo que hacía, ya que quería ser el primero en lograr esas hazañas, buscaba insertar sus logros en el marco de un proyecto de país. 

Ópera prima, de la idea que tenías del cine, a finalmente dirigir y hacer tu primera experiencia ¿Qué corroboraste de esas ideas y cuáles agregaste?

Rodar esta película fue una experiencia muy enriquecedora ya que el lenguaje cinematográfico requiere del manejo de múltiples y variados recursos. En mi trabajo como periodista de ciencia privilegiaba el trabajo individual, en cambio durante el rodaje me enfrente a situaciones desconocidas que pude resolver gracias al trabajo colaborativo y al inmenso talento de Rodrigo Sánchez Mariño, con quien trabajamos de manera muy estrecha. Todo este proceso me permitió darme cuenta que hacer una película es una tarea tan ardua como apasionante, que te obliga a resolver imprevistos continuamente.

La película ya recorrió festivales y muestras, y finalmente se encuentra con el público ¿expectativas?

Hasta el momento la película fue vista, en general, por gente que ya tenía algún conocimiento de Dumas y que se encuentra vinculada al mundo náutico. Espero que en esta etapa que se abre con el estreno comercial pueda llegar a un público más amplio, y que su figura sea conocida y valorada por las nuevas generaciones.