“La actividad necesita un cambio profundo”

Consideraciones sobre las Primeras Jornadas CAIC para el Estudio y Desarrollo de la Industria Cinematográfica, por Ignacio Rey (Secretario de la CAIC).

La primera conclusión es que se necesitaba un espacio como este en el cine argentino. Estoy en condiciones de afirmar que estas jornadas se repetirán en el futuro. Sería saludable y necesario que se realicen todos los años. En segundo lugar, resultó muy importante haber obtenido un diagnóstico bastante preciso sobre el estado de situación actual de la producción y comercialización de películas. Pero quizás lo más importante haya sido concluir que la actividad necesita un cambio profundo como los ocurridos en 1994 y en 2004. El recambio tecnológico ha modificado las estructuras de producción, distribución, exhibición y consumo de los materiales audiovisuales.

Hoy en día existen nuevos modelos de producción que son muy diferentes entre sí, modelos que obedecen a una nueva lógica de mercado. Esto obliga a replantear todo el sistema de fomento del INCAA, organismo que tiene la tarea de legislar para cada uno de los nuevos modelos de producción entendiendo sus alcances, problemáticas y necesidades específicas.

La producción cinematográfica entraña muchos riesgos, aunque estos no siempre son idénticos ni se replican de forma automática en cada uno de los modelos. En estas jornadas se identificaron los diferentes modelos de producción existentes y se establecieron los riesgos y necesidades de cada uno. Por lo tanto, se concluyó que es imprescindible que el sistema de fomento se adecúe a estos nuevos modelos, teniendo como premisas principales las particularidades de cada uno de ellos y que en todos los casos deben generarse puestos de trabajo formales y calificados.

Este nuevo paradigma también nos obliga a los productores a insistir con la búsqueda de nuevos caminos a la hora de buscar financiamiento y distribución de nuestros materiales. Es necesario que existan bancos que puedan dar créditos flexibles con tasas competitivas y que tengan en cuenta las particularidades de la producción. También hay que solucionar el tema de las garantías; una opción posible podría ser el establecimiento de acuerdos con sociedades de garantías recíprocas.

Conseguir apoyos al desarrollo, establecer una posición respecto del VPF, el tratamiento en el Congreso de la Ley de Promoción Industrial, la reglamentación de los artículos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual relacionados con el cine, y los problemas de la distribución y de la exhibición fueron otros de los temas que se trabajaron.

Como conclusión final, podemos decir que el cine argentino genera al año miles de puestos de trabajo altamente calificado, trabajo en blanco y de un alto valor agregado. El cine argentino exporta calidad, generando presencia en los festivales internacionales más importantes del mundo y consiguiendo infinidad de premios y reconocimientos. El cine argentino es Marca País, lo que le permite la salida al mundo a productos industriales de diversa índole. Si un país es bueno haciendo cine, no solo su cultura es bien recibida en el mundo, sino que además sus productos tecnológicos e industriales encuentran una mejor forma de penetración en otros mercados. Por estas razones los productores creemos que el camino iniciado con estas primeras jornadas debe continuarse en el tiempo para seguir fortaleciendo y consolidando la industria cinematográfica argentina.