Asuntos de familia

Martina viaja con su madre a Villa Mercedes, la ciudad donde vive su familia materna. Tras doce años de ausencia, se reencuentra con sus primos, a quienes no ve desde niños; una tragedia los une y hará que tengan que estar juntos, compartir un viaje y volver a conocerse. Hablamos con Nicolás Teté, director de Onix, en cartelera desde la semana pasada.

¿Cómo llegaste a crear esta historia?

Tenía muchas ganas de volver a filmar porque después de Últimas vacaciones en familia pasaron dos años sin estar en rodaje; había aprendido mucho haciendo la película y necesitaba aplicarlo, necesitaba también hacer una película que me represente. Empecé a buscar la historia, y cuando Onix se fue armando en mi cabeza no podía sacármela, me puse con todo a escribir y al mismo tiempo a preproducirla porque quería filmar pronto. Mientras la escribía sabía que sería una película independiente y de bajo presupuesto; en parte la historia y el guion son producto de lo que tenía a mano para producir en ese momento junto con todas las cosas que venía pensando sobre la vida, el amor, la familia. Incluso usé algunas escenas que había escrito para un cortometraje que nunca filmé, y una de las canciones también pertenece a un proyecto de serie de TV que armé.

Muchos de los actores ya habían participado en tu ópera prima. ¿De qué forma pensaste el elenco de esta nueva película?

Con Nai Awada, Nicolás Condito y Camilo Cuello Vitale ya había trabajado en Últimas vacaciones en familia; quise repetir la experiencia pero esta vez escribí los personajes especialmente para ellos. Macarena Insegna era mi compañera de teatro en Villa Mercedes cuando éramos adolescentes y siempre había querido trabajar con ella, por eso le escribí a Rocío. A Ailín Salas la conozco por Nai, y tenía muchas ganas de dirigirla, de contar una historia diferente con ella, escribirle un personaje distinto de los que suele interpretar. Fue fundamental para mí trabajar con ellos porque son amigos y los quiero mucho; es una película en la que el amor es importante, está hecha desde ese lado.

¿Cómo fueron los días de rodaje en Villa Mercedes y cuál fue tu relación con la ciudad durante la producción?

Fue un rodaje hermoso. Fueron 10 días intensos pero la pasamos increíble. Contamos con el apoyo de la Municipalidad y pudimos sin mucho problema cortar algunas calles o filmar en una plaza. Además la gente se acercaba al rodaje a ver cómo era, las panaderías nos regalaban facturas para la merienda, nos invitaban a cenar. En lo personal, al ser el lugar donde vive toda mi familia, se me simplificaron cosas; parte del equipo durmió en la casa de mis padres, contábamos con varios autos para movernos. No es fácil filmar con poco presupuesto, pero pudimos arreglarnos bien y lograr que el equipo pasara unos lindos días en Villa Mercedes.

 

La música cumple un rol importante en la historia. ¿Cómo fue ese trabajo?

Me gusta mucho trabajar la música desde el guion y, como sabía que contaba con un muy buen músico, me animé a incluir situaciones musicales desde el guion. Era muy importante también que Ailín cantara dos de las tres canciones originales que hicimos; son parte fundamental de su personaje. Yo escribí las letras y Esteban Ramos compuso la música, e hizo además distintas versiones instrumentales. Las voces de los chicos (todos los protagonistas cantan la canción de créditos) se grabaron en Villa Mercedes durante los mismos diez días de rodaje.

Onix transcurre en el lugar donde naciste, y además está dedicada a tus abuelos. ¿Cuánto hay de autobiográfico en la historia?

Lo más autobiográfico es la casa donde ocurre gran parte de la película, es la casa de mis abuelos maternos. También el pueblo (La Toma) es el mismo pueblo donde nació mi abuelo, incluso los chicos pasan en la película por el negocio que tenían mis bisabuelos en el pueblo. Los temas que se tratan los venía pensando porque en un año y medio perdí a mi abuela paterna y a mi abuelo materno. El resto es ficción, incluso no tengo primos de mi edad, pero bueno, son historias que uno siempre escucha.

La película pasó por varios festivales e incluso ganó premios. ¿Cómo viviste ese recorrido, y qué esperás del estreno en salas comerciales?

Cada paso que dio la película costó mucho, yo me encargué de enviarla a festivales y buscar los más indicados para la película. Estoy muy contento con el recorrido, es interesante y llegó a muchos lugares que no imaginé, como el Festival de Bengaluru en la India. Un objetivo que tenía era estrenar en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y se logró. También Nai Awada ganó el premio a Mejor Actriz Protagónica en el Chelsea Film Festival (Nueva York). En una película así, hecha a pulmón por todo el equipo, es muy importante que tenga un buen recorrido por festivales, es la mejor forma de mostrar el trabajo y difundirlo. El estreno en salas comerciales fue más grande de lo pensado y terminamos estrenando en salas del interior del país, en las que incluso seguimos en cartel más de una semana. Ahora el 13 de noviembre se comienza a proyectar en el Malba, todos los domingo a las 18 h. Van a ser proyecciones especiales con la presencia de los actores y mía para hacer preguntas y respuestas. Lo que buscamos es que la película se vea mucho y encuentre su público.