"Bruja": Érica Rivas y Leticia Bredice en lo sobrenatural

El cine de género vuelve a cruzarse con la temática social en este thriller sobrenatural protagonizado por Érica Rivas y Leticia Brédice

Selena es una madre soltera que vive con su hija adolescente, Belén, en una humilde chacra en las afueras de un pequeño pueblo. Aunque Selena maneja la magia negra nunca la ha utilizado en contra de nadie. En el pueblo saben de sus conocimientos y existe todo tipo de desconfianza y temor hacia ella. Un día, Belén es secuestrada junto a otras jóvenes del pueblo por una red de prostitución y su madre, desesperada por no contar con ninguna ayuda, se verá obligada a utilizar todos sus recursos para encontrarla.

Protagonizada por Érica Rivas, Leticia Brédice, Pablo Rago, Rita Cortese, Maite Lanata y Miranda de la Serna, la hija en la vida real de Rivas, que es a quien Selena deberá recuperar de la red de trata apelando a sus instintos y poderes.

Haciendo Cine dialogó con Rivas y Brédice para conocer más de un proyecto que apela al realismo mágico, misticismo y tradición para contar un relato que, a pesar de estar enmarcado en un género específico, dialoga con la realidad. “Primero y principal, que una mujer sea la protagonista y que además sea bruja, es algo que ya de por sí me convocaba. Por lo menos me movilizó a querer ver de qué se trata. Después leí el guion, que tiene una estructura de película de héroes, muy del cine popular y todo el combo me atrajo, además de vivir físicamente lo que tiene ese tono o género”, dice Rivas en su regreso al cine tras una breve participación en “Las Hijas Del Fuego”, de Albertina Carri.

“Cuando llegó a mis manos fue lo primero que pensé: ver cómo rebota en el cuerpo, como se corporiza, como rebota en el mundo y qué necesita ‘Bruja’ y el personaje Selena de mí. Era todo un tema ver cómo meterme en ese mundo: no me interesaba basarme en el concepto de bruja de las tierras nórdicas. Acá nunca las hubo de esa manera en las que uno está acostumbrado a verlas en películas o en libros”, agrega.

Si bien la historia es intrínsecamente femenina, la mirada que dirige la película (y la que escribe el guion, a cargo de Matías Caruso) es masculina. Al respecto, Rivas opina: “(Marcelo) es un hombre que está viendo la historia de una bruja, pero lo hace con binarismo en la forma de contar, narrar, encuadrar. No se me escapa que es un hombre heterosexual blanco y católico el que mira con su forma a esta mujer. No sabemos si la retrata de manera entera, en ese aspecto la vida de Selena en la película es un recorte. Y en ese recorte decide contar esta historia. Marcelo me decía: ‘la vemos a través de los ojos de Selena’. Pero yo le decía que no, que era a través de sus ojos, porque lo que vería una bruja sería impensado”, suma.

Más allá de los poderes sobrenaturales del personaje, Rivas opina que hay muchos elementos para que la audiencia se identifique con ella más allá de su origen: “Yo traté de sostener la honestidad. Porque hay una lectura que hicimos: a ella la cría la abuela, porque su madre no está. Yo soy de la generación de padres desaparecidos y hay algo que conecta con eso, por cómo es la lucha de Selena, que es distinta a la de la abuela, que cree que hay que castigar al que hace daño”, finaliza.

 

ESA MALVADA

Leticia Brédice es parte sustancial del elenco, ya que es la líder de la red de trata. Su personaje tiene más de un punto en común con el de Rivas: “A mí me fascina el mundo de la brujería, que tiene que ver con el mundo femenino y masculino. En mi familia hay gente con profesiones variadas, pero hay muchas mujeres con una sensibilidad e intuición únicas. Es un universo que hay que atender. En el filme, Selena encuentra a su hija gracias a sus poderes, pero nadie la escucha ni sigue sus indicaciones precisamente por el prejuicio. Eso es fabuloso. La bruja que interpreto, antagonista absoluta, tiene un vínculo peligroso con la realidad. Hablé con chicas que pasaron cosas terribles y se abrieron con calidez, humor y generosidad, detallando sobre cómo traficaban mujeres, cómo las obligaban a ejercer la prostitución. Pudieron abrirse de ese mundo y se convirtieron en mujeres con mucha intuición y sensibilidad. Eso también lo asocio a la magia o brujería”, dice Brédice.

“Las mujeres manejamos la intuición por el instinto y es así. Es algo que nos pasa más seguido a las mujeres que a los hombres. La magia nos acompaña y, en estos últimos tiempos, decidimos tomar la palabra, decir qué nos pasa, en política, en sociedad. La mujer tiene que ser vista y escuchada, porque sabemos manejar mejor la economía, la dulzura. Tenemos un gran vuelo. A mí me fascinan las mujeres”, reflexiona.

Tras un par de años alejada de la pantalla grande, el final de 2019 la encuentra con tres estrenos en las salas. Además de “Bruja”, en septiembre llega “¿Yo Te Gusto?” de Edgardo González Amer y, a fines de noviembre, el thriller “Respira” de Gabriel Grieco.

“El cine es una maravilla, te lleva a lugares únicos. He trabajado con compañeros maravillosos y, cuando te toca contar historias de mujeres, es increíble. Me gusta jugar y me ha tocado jugar con grandes actores”, agrega. Sobre el mundo que transmiten las protagonistas de “Bruja”, Rivas concluye: “Con ese poder de la intuición, hay que empatizar más con las mujeres que están sufriendo, con esto que nos está pasando: nos están matando, nos están asesinando. Eso es para mí lo mejor, conectarse con el “sexto sentido” que tenemos, que a veces significa muchas cosas. ‘Bruja’ se conecta con algo negado, con una sensibilidad especial que surge a partir del dolor, mujeres que han sufrido hace millones de años y que tenemos que recuperarlas. Hay que recuperar la intuición, la sensibilidad, hacer valer eso”.