Carne propia

De Alberto Romero (Argentina) - COMER Y BEBER

En medio de su querida pampa, la vaca se estruja, lamenta y piensa: “Me siento observado”. Y la pampa –verde, infinita, nuestra– se vuelve el escenario propicio para Carne propia, un simpático relato sobre la ganadería argentina. Narrado de forma excéntrica por un Aberdeen Angus, el más lindo y campeón de los toros, y con voz (muuu) de Arnaldo André, el documental retrata las distintas instancias por las que pasa el ganado. Y en los ojos de las vacas, su destino inexorable: algún frigorífico del conurbano bonaerense, una lata de paté o una góndola de supermercado. En sus mismísimas entrañas, la expresión más clara y brutal del destino: la libertad, el corral, el matadero y, en definitiva, la muerte. El animal se vuelve alimento y el relato gana creatividad: el foco lo ponen los verdaderos protagonistas a pura sangre, carne, grasa, cuero y cuchillo. El emplazamiento de los frigoríficos ingleses, el rol de la carne argentina en ambas guerras, las primeras experiencias sindicales, el valor de los derechos adquiridos por Juan Domingo Perón, la historia de la cooperativa SUBPGA y el largo y sinuoso camino del patíbulo vacuno. “Se ve la irrupción de la clase trabajadora dentro de un negocio tan oligárquico como este”, confirma Alberto Romero, su director. Carne propia se estructura como un espejo: en definitiva, somos la carne que comemos.