Chicas pesadas

Protagonizado por Saoirse Ronan, el segundo largometraje de Greta Gerwig sorprendió a espectadores y críticos y consiguió cinco nominaciones a los Oscar. Con su sensible mirada, la actriz, guionista y directora estadounidense vuelve a construir un personaje femenino poderoso e inolvidable.

Parece haber mucha sorpresa ante Lady Bird y lo buena que es esta segunda película de Greta Gerwig. La primera, Nights and Weekends, mucho no le habría importado a nadie. Vaya uno a saber por qué. Pero, teniendo en cuenta que Greta es también guionista de Frances Ha y Mistress America, la verdadera sorpresa no es que la película sea buena sino que haya tardado tanto en aparecer. Todo lo bueno llega, dice una frase horrible y cliché, y finalmente tenemos a Greta dirigiendo. Y sí, es excelente.

Con mucho de autobiográfica, Lady Bird es la historia de una chica adolescente que enfrenta el crecimiento, el futuro, la vida real. Nada que no se haya hecho antes. Pero todo está en el cómo. Y desde el comienzo, con la discusión entre madre e hija, lo volátil de su relación y el devenir final de la charla, vemos que el toque honesto de Gerwig convierte a esta película en una única. Filmada en Los Ángeles por cuestiones de presupuesto, la película transcurre en Sacramento y no hay un solo momento en que parezca suceder en la ciudad real. El ojo para retratar esta versión trastocada de su infancia es tal que logra dotar a toda la película de un verosímil indestructible, tanto desde las locaciones como desde la época y sus personajes. Saoirse Ronan, que viene caminando con equilibrio entre el mainstream y el indie (si acaso esta distinción aún existe, pero esa es otra discusión), con esos ojos y sonrisa que te derriten un riel, se apodera de Lady Bird con absoluta fluidez. Laurie Metcalf, su madre, nominada este año a cuanto premio hay disponible, compone el personaje clave. En contraposición de Lady Bird, es esencial para el film que la madre sea a su vez una antagonista efectiva y una persona capaz de generar empatía. Gerwig lo sabe y convierte el film no en la lucha de su protagonista, sino en el enfrentamiento feroz pero comprensible entre dos personalidades con sus propias necesidades e intereses.

Esta sabiduría de Gerwig es la clave de Lady Bird, la forma en que la directora logra tomar un relato a grandes rasgos conocido y hacerlo único y personal. Las dificultades que enfrenta Lady Bird McPherson, nombre excéntrico obtenido no por nacimiento sino por autobautizada (¿habrá tenido Greta su propio Lady Bird?), son dificultades catastróficas para su experiencia pero entendidas, al mismo tiempo, por la película como eventos necesarios en la educación sentimental de la persona. El novio que resulta puto, las amistades rotas, las mentiras sin sentido, las peleas con la autoridad; todas estas circunstancias son tratadas por la película con respeto pero también con la liviandad que la memoria les otorga. Esto dota a la película de una variedad de conflictos que no abruman, y que se sienten reales al ser retratados con la mezcla justa de compromiso y distancia.

El factor autobiográfico es primordial, pero no porque sepamos, al leer una entrevista o cualquier texto al respecto, que la película se basa en la adolescencia de su directora. El conocimiento del hecho real es verdaderamente irrelevante. La importancia de lo autobiográfico se percibe en la manera en que Lady Bird tiene de transmitir sus ideas y sentimientos, que son los de una adolescente, de manera universal y adulta. De comprender su esencia y saber encontrar la forma exacta para transmitirla. Esto, agarrar una experiencia única y personal, limitada a un individuo en un tiempo y espacio concreto, y extenderla de manera que se vuelva identificable para todo el mundo, es algo que solo los grandes artistas son capaces de hacer. Y, por obra de Greta Gerwig, por un rato al menos, todos también crecimos en Sacramento, y tuvimos que lidiar con esa vieja de mierda. Pero cuánto le debemos y la queremos.

 

Lady Bird

De Greta Gerwig

2017 / Estados Unidos / 94’

Estreno: 1 de marzo (UIP)