Como un latido

Maximiliano Schonfeld habla de su primer largometraje Germania, ganador de un premio especial del jurado en el último BAFICI y del NDR Young Talent Award en el Festival de Hamburgo.

Situada en una comunidad de alemanes del Volga ubicada en la provincia de Entre Ríos, Germania retrata la historia de una familia –madre, hermano y hermana adolescentes- que decide abandonar su granja para probar suerte en otras latitudes. En ese proceso de cambios, afloran situaciones, gestos, insinuaciones de sentimientos solapados a la hora de afrontar la despedida de su lugar de origen. Contada con un tono sutil, y a veces con una distancia aséptica; el film revela en su interior un complejo entramado donde las propias categorías  sobre inmigración y tradición,  lo privado y lo público, el atraso y el desarrollo son puestas en tensión. Aquí sigue la charla que mantuvimos con su director.

 

¿Qué fue lo te interesó de este pueblo de Entre Ríos para rodar allí Germania?

Germania es una prolongación de mis cortometrajes, que también fueron filmados en esas aldeas y con la misma propuesta estética y actoral. Cuando empecé a filmar me interesaba seguir las huellas de mi padre en su infancia y adolescencia. Él vivió en una pequeña aldea llamada San Juan y dejó muchos amigos en los alrededores. Escuchar y luego filmar situaciones similares era como recrear parte de su vida, mantenerlo vivo.

 

¿Se entrecruzan, de alguna manera, lo autorreferencial con lo ficcional en tu película?

Nos gusta trabajar el guión a partir de elementos que vamos recolectando en el proceso. Todo lo que sucede siempre se desprende de algo que escuchamos, o que vimos o que nos cuentan en el lugar. Todo ese material después lo vamos ordenando y "clasificando". Obviamente que también dentro de eso hay experiencias personales, pero nos gusta que se mezclen con esos otros elementos. Que todo sea una sola voz.

 

La película está contada en un tono bastante distanciado, sin subrayar las emociones; y a la vez naturalista. ¿Fue una decisión a priori o algo que se fue logrando espontáneamente en el rodaje?

El tono fue una de las primeras decisiones que tomamos. Queríamos una película que tuviera una pulsión fuerte internamente. Que todo estuviera siempre por explotar, que fuera como un latido. Pero que no estallara, sino que se diluyera lentamente con el andar. Esto está ligado directamente a la forma de vivir de ese lugar en particular. Allí las cosas nunca se dicen de frente, siempre las tensiones pasan por lo bajo y uno siente siempre la mirada del otro acechante. Los conflictos siempre pasan por lo no dicho.

 

En Germania hay una mirada que pivotea entre el conflicto (íntimo) central de la familia protagónica y el curioseo por un entorno poco conocido ¿cómo se logra ese marco en el que no hay un anclaje absoluto ni en lo antropológico ni en lo intimista? 

Escribimos mucho hasta encontrar el punto medio que nos conformó. A veces sentíamos que teníamos un guión documental, otras veces una ficción demasiado convencional y otras solo retratos fríos. Era difícil encontrar ese punto donde lo antropológico no se devore a la propia historia que era lo que nos importaba. Al mismo tiempo, el entorno era un personaje más, casi como el "antagonista" invisible de la película. Esa "aldea" que ataca a la familia debía ser también una sensación, algo palpable en el aire, más que en las imágenes.

 

Se nota que toda la Aldea tuvo participación en su conjunto ¿cómo fue el trabajo de dirección dramática, sabiendo que muchos de los que allí aparecen no habían actuado antes?

En aldea Santa Rosa, donde se filmó gran parte de la película, la gente ya se había acostumbrado a verme con la cámara en la fiesta o en las calles. Fue un proceso largo, de varios años y yo paso mucho tiempo ahí. Así que al momento de filmar, nadie sentía demasiada curiosidad. Por ejemplo: pudimos atravesar la fiesta con la ficción, fiesta que realmente existía, pero éramos como invisibles.

 

Germania, así como tus cortos, tuvo un buen paso por el BAFICI. ¿Qué significado tiene estrenar allí en términos de difusión y cuánta importancia tienen en la consolidación de proyectos futuros?

El BAFICI es un lugar de mucha exposición y presión, pero al mismo tiempo es el mejor lugar para que la película se vea por primera vez. Porque es tu país, porque están los amigos, la gente que es parte de la película, todos. Es un momento mágico. También es ese empujón que uno necesita como director, y que la película necesita para largarse más allá.

 

 

Germania se podrá ver en diez salas: 

Artecinema (Salta 1620, Capital Federal).

SHA -Sociedad Hebraica Argentina-, (Sarmiento 2255, Capital Federal) jueves 21 17:00hs, sábado 23 17:00hs, lunes 25 19:00hs, miércoles 27 19:00hs.

malba.cine (Av Figueroa Alcorta 3415, Capital Federal) a partir de marzo.

BAMA GODARD- (Hotel Elevage: Maipu 960) jueves, viernes, sábado, domingo 18hs, 19.20hs, 20.40 hs, miércoles 20.30hs.

Espacio INCAA KM 0 Cine Gaumont en ELECTRIC (Lavalle 836, Capital Federal) a partir del 28/2.

Espacio INCAA KM 725 - Unquillo (Av San Martín 1505, Unquillo, Córdoba).

Espacio INCAA KM 1020 - Resistencia (Colón 168, Resistencia, Chaco).

Espacio INCAA KM 1118 - Oberá (San Martín 1069, Oberá, Misiones).

Espacio INCAA KM 1125 - Formosa (Av de Mayo 353, Formosa).

Cine Club Municipal Hugo del Carril - (Bv. San Juan 49, Córdoba) 7 al 10 de marzo.