Denuncia por malversación de fondos en el INCAA. La versión del organismo y el descargo de Bernardo Bergeret.

Tras una denuncia anónima de compras excesivas de papelería, se decidió aceptar las renuncias del gerente de Relaciones Internacionales, Bernardo Bergeret, y del gerente de Administración, Nicolás Yocca. En los siguientes textos, el comunicado oficial del INCAA y el descargo de Bernardo Bergeret.

COMUNICADO DEL INCAA

Buenos Aires, 27 de Mayo de 2018.– En relación a los hechos de público conocimiento, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) informa que el día 11 de mayo de este año comenzó a circular una denuncia anónima, en la que se manifestaba que entre enero y abril del año en curso se habrían malversado fondos del INCAA por un total de $6.487.600 en gastos de imprenta originados en requerimientos de la Gerencia de Relaciones Internacionales, y se adjuntaban quince expedientes con las facturas y un listado de funcionarios y proveedores involucrados.

El correo fue remitido de inmediato por las autoridades del INCAA a la Unidad de Transparencia Institucional (UTI) creada por esta gestión para asistir en la implementación de políticas activas de integridad, transparencia, detección y control de hechos de corrupción. La UTI, un canal abierto que nos permitió reaccionar de manera eficiente, elevó así un informe preliminar en el que manifestó la gravedad de los hechos denunciados y la verosimilitud de los dichos del denunciante en cuanto a la comisión de irregularidades en la gestión de esas adquisiciones.

Puntualmente, el informe destaca que se habrían realizado gran cantidad de contrataciones directas con el mismo objeto, originadas todas en el mismo sector requirente, en un breve período de tiempo y por montos inferiores a $500.000, en las que se habría eludido la celebración de licitaciones, sustrayéndolas del control de las autoridades superiores. También se habría constatado que ninguno de los expedientes de contratación indicados en la denuncia fue remitido a la Gerencia de Asuntos Jurídicos a los fines de que emita el dictamen previo pertinente.

En virtud de lo dictaminado por esa unidad y la gravedad de los hechos denunciados, se suspendieron los pagos pendientes de ejecución y las órdenes de compra vigentes. Al mismo tiempo, se resolvió abrir actuaciones sumariales para determinar la eventual responsabilidad en que pudieran haber incurrido los funcionarios implicados, a quienes se desplazó de sus funciones. Se decidió aceptar las renuncias del gerente de Relaciones Internacionales, Bernardo Bergeret, y del gerente de Administración, Nicolás Yocca; se rescindió el contrato de la abogada Sandra Menichelli; se suspendió a Alejandro Righini de la Coordinación de Internacionales y se apartó a Pablo Maggioni del área de Compras. Asimismo, se puso en conocimiento de estas irregularidades a la Oficina Anticorrupción.

Estas irregularidades ya fueron denunciadas ante la Oficina Anticorrupción. Estamos construyendo un INCAA ágil, capaz de dar respuestas, sostenible y transparente.

 

CARTA DE BERNARDO BERGERET

 

A mis amigos :

 

Confieso que hasta hace pocos días soñé dejar el INCAA con el reconocimiento por una tarea cumplida que -según dicen muchos acá y en el mundo- ayudó a reposicionar nuestro cine en el exterior. Esa expectativa surge desde lo más profundo de mi convencimiento, con absoluta y definitiva sinceridad. Escribo éstas lineas mirándome la cara en el espejo.

 

Por llegar a la función pública luego de años y años en la actividad privada, donde la idoneidad es algo valorado por encima de enjuagues de poder, nunca esperé que terminaría incendiado compartiendo el sacrificio en una hoguera por la que otros ya pasaron. Para los hombres formados en la apolítica los intríngulis de las operaciones y juegos de poder hacen más tolerables circunstancias para las que yo no me preparé nunca, ni tengo el trainning.

 

Los caminos de la vida no aparecen, finalmente, como los busqué. Septuagenario largo, sobrepasada la edad jubilatoria, preanunciando el fin de un ciclo, pero dispuesto a seguir colaborando con el mismo entusiasmo que siempre me caracterizó, esperaba la palmada en el hombro y el “tarea cumplida” y seguir aportando a una industria que merece dedicación, esfuerzo, atención y comprensión de los gobernantes.

 

Hoy me veo acosado por la referencia en los medios de personas anónimas o escudadas en el off-the-record, acusado de todo tipo de tropelías que parten desde el corazón del propio Instituto y que mancillan y tiran por la borda todo lo hecho hasta ahora. No hablo de los hechos sino de los actores y las circunstancias que los definen.

 

Descuento que ustedes saben que soy ajeno a las infamias que me atribuye una DENUNCIA ANÓNIMA. Ni he cometido irregularidades, NI LAS CONSENTÍ. Esta denuncia, imagino, pretende cobrarse algo que ni siquiera todavía entiendo que puede ser, pero algún interés habrá sido afectado y ésta es la respuesta, así lo interpreto y espero llegar a conocer cual fue ese “interés” o espacio de poder afectado.

 

Estas líneas no son un lamento y menos aún un aviso de redención, son apenas una ligera reflexión dirigida a quienes me conocen.

 

Aunque el tiempo terminará acomodando las cosas, incluso sacándole el antifaz a los regisseurs de éstas óperas mal paridas, hoy me veo transitar el camino de muchos otros que fueron condenados a pasar por estas injustas y dolorosas torturas. Todo por un cargo.

 

Al cine argentino, a productores, directores, guionistas, técnicos, a los chicos del INCAA mi más profundo agradecimiento por todo lo que compartimos en estos tiempos.

 

El resto, y que me perdone Shakespeare, “es silencio”.

 

Parafraseando al Béranger de Ionesco : “No capitularé”.

 

Bernardo E. Bergeret