"Desertor": Misterio en alta montaña

La primera coproducción mendocina/cordobesa es un thriller con tintes de western filmado a 2.500 metros sobre el nivel del mar.

Entre sueños y realidades, Pablo Brusa desarrolla un potente relato sobre búsquedas e identidad en el seno de las Fuerzas Armadas. Mientras un joven desea saber qué pasó con su padre, revelaciones oscuras del pasado configuran el espacio narrativo para indagar acerca de la obediencia debida, el deber ser, y aquello que nunca debería haber sido. Filmada en espacios naturales con precisión y elegancia, esta producción rodada en la provincia de Mendoza merece ser vista. Haciendo Cine dialogó con el realizador para conocer más del proyecto.

¿Cómo surge Desertor?

Desertor surge como una iniciativa de las dos provincias, Córdoba y Mendoza; para, a partir de un trabajo en conjunto, potenciar el desarrollo de una industria audiovisual local. Es así que viendo las potencialidades de ambas provincias van tomando forma los gérmenes del guion que luego se transformará en Desertor. 

¿Fue difícil encontrar la financiación, desde Mendoza, película en exteriores, etc?

Como casi toda la cinematografía del mundo en Argentina es el estado el que financia el cine, en ese sentido con la película seguimos los pasos que define el INCAA para la presentación y subvención de proyectos. De todas formas, en este caso en particular, y por las características de la producción, las productoras involucradas aportaron los fondos para iniciar el proyecto con la confianza de que el instituto nos iba a otorgar la preclasificación, cosa que afortunadamente ocurrió.

¿Cómo encontraste al protagonista, clave para el relato?

Santiago estuvo desde un primer momento relacionado con el proyecto, su experiencia en Fuerza Bruta, su aspecto físico que era perfecto para el personaje, junto con los ensayos que llevamos a cabo antes de empezar el rodaje me convencieron de que estábamos frente al protagonista ideal para nuestra historia.

¿Cómo fue desarrollar el guion revelando, además de la búsqueda del protagonista, el mundo de la milicia y el ejército?

El mundo militar tiene como objetivo brindar un marco de sentido a la historia que estamos contando, no queríamos profundizar en él porque en realidad la historia trata de otra cosa, de todas formas, tuvimos cuidado de ser lo más fieles posibles para no atentar contra la credibilidad del relato.

¿Qué era para vos lo más importante para transmitir de la historia?

Desertor trata en últimas instancias de la búsqueda de la verdad, que no siempre es fácil y amable, pero si necesario e imprescindible. Ahora bien, las lecturas de cualquier obra artística son personales y subjetivas porque tienen que ver con la mirada de cada uno y está muy bien que así sea, en ese sentido lo más importante sería que cada uno logre encontrar en la película algo que le guste, algo que lo deje pensando, algo que le interese o simple y sencillamente disfrutar de ver una historia interesante.

¿Qué fue lo más difícil de rodar?

Las peleas siempre son complejas de rodar porque implican una coreografía cuidada que debe ensayarse muy bien para que resulte creíble a los ojos del espectador, además de eso teníamos una escena donde el protagonista cae en un pozo profundo que también implicó una cuidada planificación ya que fue todo rodado por Santiago y debíamos velar por su integridad física.

Dicen que rodar en exteriores es complicado, ¿cómo fue la experiencia?

Un 80 por ciento de la película está rodada en exteriores, en la precordillera cercana a Uspallata. Allí las condiciones climáticas son difíciles, frío y viento que sumado al trabajo con caballos hicieron que no fuese fácil de llevar adelante. Pero debo decir también que colaboraron en el desarrollo de la historia porque nuestros personajes transitan por las mismas dificultades que nosotros al filmar.

¿Cómo llegas al estreno?  ¿Qué te gustaría que pase con la película?

Creo que no soy original al decir que lo que me gustaría es que la gente la vea, la disfrute y pase un buen momento en la sala, si además le dejamos alguna inquietud más mucho mejor, pero si cumplimos lo primero más que satisfechos.