Detective de plagas

Lucas Marcheggiano, director de El ambulante, vuelve al documental con la historia de Carlos Borghi, controlador de plagas urbanas, dotado de un elocuente anecdotario científico y de un gran sentido del humor. Un enemigo formidable se estrena hoy en el Gaumont.

¿Cómo te surgió la idea de hacer este documental?

Siempre me llamaron la atención los trabajos no convencionales. Ser controlador de plagas, generalmente, es un trabajo de transición, una changa hasta que salga algo mejor, pero al conocer a Carlos vi en él una vocación pura. Su dedicación es permanente, siempre está capacitándose para conocer cada día un poco más el accionar de las ratas y así poder controlarlas y llevar bienestar a la sociedad, según sus palabras. Carlos se siente un poquito detective y psicólogo. Esta historia me pareció muy interesante de llevar al cine. Al principio tuve dudas, pero comentándoles la idea a mis amigos y conocidos comprobé la universalidad del tema ya que todos alguna vez tuvieron por lo menos un encontronazo con algún roedor y esto me motivó por completo.

 

¿Cómo lo conociste a Carlos Borghi y cómo fue el proceso de rodaje?

A Carlos, el protagonista, lo conocí por casualidad. Un día fui a comprar veneno para hormigas a un negocio especializado y allí estaba él, vestido con su negro uniforme, agazapado como un superhéroe. Al escuchar mi pedido al vendedor, interrumpió, quiso ayudar y comenzó a contarme historias que iban de lo científico a lo desopilante. Empezó por las diferentes clases de hormigas, pulgas, cucarachas, escorpiones, abejas para terminar su relato apasionado, contando cómo las ratas le exigían una máxima concentración en cada uno de sus movimientos. Su modo, sus conocimientos y su sentido del humor hicieron que me quedara varias horas conversando con él. Al retirarse me entregó una tarjeta, y varios días después lo llamé para proponerle hacer un documental donde se lo vería en acción durante su actividad. El proceso de rodaje tuvo epicentro en la casa de Carlos. Allí estuvimos varios días acompañando su rutina familiar, y ante cada llamado de sus clientes, amigos o colegas, salíamos con él registrando todo. El equipo estaba compuesto por un productor, un sonidista, un DF/camarógrafo y yo. Como estrategia para poder entrar en la casa de los clientes y grabar todo lo ocurrido, pagábamos nosotros los servicios de Carlos; por suerte todos accedieron. Fueron 20 jornadas de grabación interrumpidas.

 

¿Por qué decidiste tratar el documental con estéticas del policial, el terror o el cine de superhéroes?

Cuando le hice la primera entrevista a Carlos para armar el proyecto/guion, él me dijo que se sentía un detective patrullando la ciudad, que lo inspiraban los policiales, que de esta forma se sentía más acompañado y divertido. Ahí se me ocurrió darle el tratamiento a la iluminación de un film noir. Esta decisión me pareció que también iba a reforzar el concepto de película de suspenso, de monstruos (ratas) y oscuridad que el tema de por sí exigía. Así que, en las locaciones donde pudimos controlar la luz, usamos una iluminación dura para generar sombras pronunciadas, y en la fábrica, por ejemplo, también utilizamos algunas tonalidades de colores fríos y cálidos mezclados para generarle también un clima fantástico a la historia. Fue muy gratificante encarar estéticamente el documental de esta forma; me permití mezclar algunos géneros como la comedia, el film noir y el documental. Durante el rodaje hicimos entrevistas al protagonista, familiares, clientes, colegas y amigos. Al ver el material, y después de un primer armado de dos horas, vimos con el montajista que las acciones contaban toda la historia y que las entrevistas no agregaban muchos datos, solo reforzaban la idea y eso le sacaba misterio y ambigüedad al relato. Después de muchas dudas decidí prescindir de las entrevistas y dejar que la historia fuera presentando a los personajes, describiendo y creciendo de menor a mayor hasta un clímax y desenlace, como el cine clásico de ficción.

 

¿Cómo ves el cine de género actualmente en el país? Parece haber una especie de moda cuando hace pocos años era impensado.

El cine de género en el país lo veo más profesional, y creo que con el tiempo adquirirá más libertad en las temáticas elegidas. En los últimos años la llegada de las series de género norteamericanas ha tenido un gran impacto en los espectadores y realizadores. Yo tengo el prejuicio de creer que la moda casi siempre no es auténtica, por lo tanto no me gustaría llamarla moda. Creo que es la llegada de nuevas generaciones; cuando yo estudiaba cine en la década del 80 había cuatro escuelas de cine en todo Buenos Aires y todos queríamos hacer cine de autor. Hoy en cada familia o grupo siempre hay por lo menos alguien que estudia cine, y los gustos son muy variados, todo es mucho más amplio. Creo que por eso el cine de género llegó a los estudiantes de cine. Hace unos días, conversando con un joven estudiante, él me dijo que su película preferida de la última época era Transformers 3. Pensé que me estaba jodiendo pero me juró que sí. Hace años casi nadie quería hacer cine de género, por eso pienso que ahora todo es más amplio, más globalizado, tal vez.

 

¿Cómo fue el recorrido de la película y qué expectativas tenés para su estreno?

La película estuvo en el FIACID 2014 (Festival Iberoamericano de Cine Digital Lima Perú), FIDOCS 2014 (Festival de Cine Internacional de Documentales de Santiago Chile), EDOC 2015 (Festival Internacional de Cine Documental Ecuador) y 11° Festival de Cine Inusual de Buenos Aires 2015. Y ganó el premio a la Mejor Película de la Competencia Internacional del Jurado y el premio APRESI a la Mejor Película Internacional otorgado por el Jurado de la Asociación Peruana de Prensa Cinematográfica (APRESI), ambos en FIACID 2014; y el premio al Mejor Documental en el Festival de Cine Inusual de Buenos Aires 2015). El estreno es el jueves 26 de noviembre en el Espacio INCAA Sala Gaumont. Verla en un cine ya es un triunfo, pero siento como que voy a dar un salto al vacío, es mucha exposición. Quiero estar mezclado con el público que no conozco y ver qué les pasa.