Editorial

Cocktail 2013

Fue un año movido. Tal vez un año de inflexión. Muchas cosas cambiaron para siempre, y otras cambiaron para seguir igual. Una revista con casi veinte años de vida tiene esa ventaja: releyendo sus páginas, la diferencia entre una cosa y la otra surge sola.

Veamos el cocktail 2013:

Se concretó la anunciada muerte del celuloide. El DCP es el nuevo protagonista, y en 2014 se completará el proceso con estrenos vía satélite. Guillermo Moreno les metió presión a las majors y estas distribuyeron más cine argentino que nunca. Pascual Condito se retiró del negocio y los distribuidores independientes que quedaron conformaron su propia cámara. El cine argentino ya no es la vedette de los festivales, pero ese sillón tampoco terminó siendo ocupado por completo por el cine chileno. Los europeos ya tienen bastante con su crisis y ahora no se interesan tanto por la nuestra. El Bafici estrenó director y Mar del Plata productor ejecutivo, y ambos conviven con una inédita alegría. Juan José Campanella estrenó la película más cara de la historia y ganó en la taquilla sin Darín (claro, era una animación). Darín, sumando dos películas, no pudo alcanzarlo, y anunció un año fuera de las pantallas. Francella se afianzó como el posible nuevo Darín que todos venían buscando. También se estrenaron Wakolda, La reconstrucción, Vino para robar, Caídos del mapa y P3nd3jo5 (y otras cientos de películas), y demostraron que “el cine argentino” es muchas cosas a la vez. Perdimos a España como habitual coproductor, pero crecen las coproducciones entre los países latinoamericanos. Netflix se consolidó. Nació el Google Glass, pero todavía es humo. Lanata se metió con el cine argentino. Se destrabaron los artículos cuestionados de la llamada Ley de Medios, pero el de cine (67) aún no se cumple. China está en expansión y promete arrasar con todo. Hollywood sigue resucitando superhéroes.

Y se va Liliana Mazure. Una presidenta que surgió del riñón de la producción de cine y ahora probará como diputada nacional. Fue pasional y comprometida y, más allá de que muchos puedan coincidir o no, es innegable que entendía muy bien este medio tan particular. La sucesión, por el momento, estará a cargo de Lucrecia Cardoso, actual vice y ya con una larga experiencia en el INCAA. Desde estas páginas, le deseamos suerte en estos tiempos cambiantes y dinámicos.

Para terminar, queremos agradecerles a nuestros sponsors. En cualquier publicación esto sería un simple compromiso, pero los que hacemos una revista cultural en Argentina sabemos que su publicidad es mucho más que promocionar un producto o servicio. Gracias entonces a la DAC (Directores Argentinos Cinematográficos), al INCAA (Instituto de Cine y Artes Audiovisuales), a Buena Vista International, a Zeta Films, a Hoyts, a Espacio H, a Tienda Cine Sí, a Mark’s Deli, a Salgado Alimentos, y a todas aquellas distribuidoras, productoras, escuelas y festivales que consideran importante la existencia de HC.

¡Felices fiestas y un gran 2014!

Los directores