El cine indie, seducido por las series online

El menor riesgo económico y el creciente éxito de ese formato en plataformas virtuales como Netflix y Amazon son algunas de la razones de la incipiente migración de los directores surgidos de las filas del cine independiente.
Roy Price, presidente de los estudios Amazon: “Es obvio que debemos meternos de lleno en el negocio de las series. Las películas duran mucho menos en el mercado".

Mientras ganan terreno con contenido original, las plataformas Netflix y Amazon también están enfocadas en comprar series de TV, que suelen funcionar mejor en sus servicios que las películas. El resultado: muchos directores de cine indie están comenzando a pensar en dirigir episodios de series de televisión que luego se exhiban en pantallas digitales. Es que el cine independiente norteamericano está encontrando cada vez mayores problemas para financiar sus películas. El director Paul Schrader, en charla con el sitio web Variety, dio cuenta de la dificultad de encontrar dinero para solventar sus proyectos: “El cine independiente dejó de ser lucrativo. Los productores están comenzando a descubrir que pueden perder dinero con una película de 500.000 dólares”. El año pasado, el director de American Gigolo tuvo que financiar su película The Canyons, protagonizada por Lindsay Lohan, a través de la plataforma Kickstarter, algo que, según su propias palabras, desea no tener que volver a hacer.

La necesidad que tienen los productores independientes de invertir en episodios de TV que sean difundidos en plataformas online trae aparejado un problema que ya está instalado en la industria del cine: ¿llegan a ver algo de dinero los directores cuando exhiben sus películas en VOD? Teniendo en cuenta que los servicios de video a demanda apuestan a invertir en episodios de series antes que en films (y la razón es, básicamente, el beneficio de la fidelización del público que conlleva el carácter serializado de un producto episódico), es probable que la respuesta sea que no. Roy Price, presidente de los estudios Amazon, lo dejó bien claro: “Es obvio que debemos meternos de lleno en el negocio de las series. Las películas duran mucho menos en el mercado. Está claro que podemos encontrar mucho valor en ellas, y queremos meternos en esa industria, pero a la hora de promocionar nuestros servicios no hay nada como una serie de televisión”.

Mientras tanto, Netflix, cada vez más lejos de ser una plataforma de lanzamiento del cine independiente, pasó a autodenominarse un “canal de TV global en Internet”. Es que, incluso para los productores, la realización de series conlleva mucho menos riesgo económico que la de películas. El éxito de una serie trae consigo una longevidad y fidelidad en el público que le es esquiva a los films, por lo que los márgenes de ganancia son mucho más grandes. A ello se suma la mayor libertad creativa que ofrece una plataforma como el VOD en comparación con la televisión de aire, en tanto los directores no tienen que preocuparse por el rating y por las limitaciones del prime time.

Semanas atrás contábamos que el Sundance Institute y el Independent Filmmaker Project –dos jugadores históricos en la industria del cine independiente– decidieron abrir sus espacios dedicados al cine para darles lugar a otros formatos audiovisuales como las series de televisión. Al mismo tiempo, mencionábamos que The Weinstein Company, una de las compañías productoras más emblemáticas del cine independiente de las últimas décadas, está trabajando en más de una decena de series para estrenar a lo largo de 2014. De todas maneras, no hay que soslayar el hecho de que Vimeo anunció en marzo que destinará 10 millones de dólares para ayudar a los directores de cine independiente a financiar y promocionar su trabajo, mientras que Kickstarter continúa siendo un medio importante para que los jóvenes directores puedan recolectar dinero para hacer sus películas. La pregunta, entonces, es inevitable: ¿cuál es el futuro del cine independiente en Estados Unidos?