El desplazamiento sísmico en el mundo de los festivales de cine

El productor, director de festivales y periodista Stephen Follows publicó en su blog esta necesaria nota que hoy Haciendo Cine comparte con ustedes. La problemática, desde adentro, de las inscripciones a los festivales, y el declive del monstruo Withoutabox, quien las monopolizó durante años, perjudicando tanto a festivales como a realizadores. Imperdible.

“Festival de cine” significa diferentes cosas para diferentes personas. El público del cine lo ve como una oportunidad para ver obras nuevas y excitantes de todo el mundo, mucho antes de que se estrenen, y a veces hay chances de ver películas que ni siquiera se estrenarán. Para los cineastas, los festivales son una manera de mostrar su trabajo, obtener reconocimiento y conectarse con otros cineastas. Los profesionales de la industria del cine a menudo usan los festivales de cine como un lugar donde trabajar en red, aprender y encontrar nuevas películas o partners con los que potencialmente hacer negocios.

Algunos festivales de cine son muy pequeños, duran un día o dos y muestran las películas de forma gratuita para pequeñas audiencias, mientras que otros se han convertido en enormes operaciones, que atraen a decenas de miles de personas. Cuando estudié el tema por última vez hace tres años, encontré 9.706 festivales que habían tenido al menos una edición entre 1998 y 2013, de los cuales 2.954 habían tenido ediciones en los últimos dos años. Investigué su ubicación, fechas, reglamentos, financiamiento, y compartí las opiniones de 523 directores de festivales de cine. Desde entonces, he analizado esporádicamente la situación de festivales y premios individuales como Cannes (1, 2, 3, 4, 5), Berlín, (1, 2), Londres, los Oscars y los BIFAs, pero no he vuelto a revisar la situación general de los festivales de cine. Decidí volver a hacerlo y ver si algo había cambiado desde aquel estudio y, guau, las cosas realmente han cambiado en solo unos pocos años.

 

Cómo encuentran sus películas los festivales

Una parte esencial de organizar un festival es ser capaz de atraer nuevas películas para proyectar cada año. Cuanto más prestigioso sea tu festival, más realizadores inscribirán sus películas. En mi estudio de 2013, descubrí que alrededor de dos tercios de los festivales cobran a los realizadores una submission fee (tarifa de inscripción) cuando envían sus películas para ser consideradas. Estos fees compensan el costo de evaluar las películas, y para muchos festivales son una parte esencial de su supervivencia económica. Como pueden suponer, casi todas las inscripciones son hechas online actualmente, y aquí es donde nuestra dramática historia tiene lugar.

Hace veinte años, todas las inscripciones se realizaban offline y físicamente. Si querías una oportunidad de que tu película se pasara en festivales de cine tenías que:

·         Encontrar listas de festivales de cine de todo el mundo. En la era pre-internet esto era complicado, y los realizadores dependían de grupos de apoyo como Raindance o el British Council.

·         Conseguir los criterios de tu lista de festivales ideales, para asegurarte de que tu película calificaba. Esto podía ser complejo si estabas en otro país, e incluso más si el idioma del festival no era el tuyo.

·         Completar los formularios en papel, en el idioma del festival.

·         Enviarlos por correo, junto con un cheque(a menudo en la moneda del país del festival), y una copia de preselección en VHS (en NTSC o PAL, dependiendo de adónde la estabas mandando).

·         Esperar a que te respondieran (por correo) si tu película era aceptada o no.

·         Finalmente, si tu película era aceptada por un festival, tenías que mandar una copia en 35 mm para la proyección.

Este proceso era frustrante, lento y muy caro.

 

¡Withoutabox al rescate!

Y entonces, en el año 2000, llegó Withoutabox (inserte coro angelical aquí). Withoutabox fue una brisa fresca para los realizadores, porque resolvió muchos de los problemas más grandes al hacer inscripciones a festivales múltiples.

·         Podías añadir los detalles de tu película una sola vez, sin importar a cuántos festivales quisieras inscribirte.

·         Podías buscar, filtrar y seleccionar festivales de todo el mundo desde tu computadora.

·         El sitio te decía automáticamente si tu película era elegible o no para cada festival comparando los criterios del festival con la información de tu película.

·         Una vez seleccionados los festivales, podías inscribirte y pagar los fees desde el mismo sitio, de una sola vez y en tu propia moneda. Luego enviabas la copia VHS (más tarde DVD) de tu película a los festivales, solamente con un número de referencia de Withoutabox (sin formularios en papel, etcétera).

·         Finalmente, el festival publicaba en el mismo sitio cuando tu película había sido recibida, cuando estaba “en el sistema”, y el resultado final de tu inscripción.

En el mundo moderno, este es el tipo de servicio que esperamos de todos los sitios de inscripción a festivales, pero traten de pensar en lo que los realizadores enfrentaban antes del 2000 y podrán apreciar cuán revolucionario fue Withoutabox. De hecho, era tan novedoso que solicitaron una patente. Dudo que muchos usuarios sepan que Withoutabox tiene una patente, pero fue su obtención en 2004 lo que causaría tanto daño en el mundo de los festivales de cine.

Para 2008, Withoutabox se había convertido en una fuerza de peso, con 125.000 realizadores usando su sitio para inscribirse a 2.000 festivales de cine. Gracias a este éxito, ese año Withoutabox fue compradapor Internet Movie Database (IMDb) por un monto declarado de 3 millones de dólares. Esta noticia fue bienvenida por los realizadores, porque significaba que sería mucho más fácil para ellos añadir sus películas a IMDb, ganando créditos importantísimos.

Curiosamente, la historia de IMDb es un reflejo de la de Withoutabox, pero diez años antes. IMDb nació en 1990 como un foro usenet, y para 1998 se había convertido en el directorio de cine más grande del mundo cuando fue comprado por Amazon. Entonces, ambos fueron lanzados por fanáticos del cine, ambos usaban Internet para resolver problemas de los realizadores y ambos fueron comprados ocho años después de su lanzamiento.

Sin embargo, hay una gran diferencia: el cinéfilo que fundó IMDb, Col Needham, todavía está a cargo de la compañía y trabaja para mantenerla en línea con el espíritu original que la hizo exitosa en primer lugar. Por el contrario, solo unos pocos años después de la venta, todos los fundadores de Withoutabox habían dejado la compañía.

 

La luna de miel de los festivales se termina

Incluso antes de la venta a IMDb, los realizadores estaban comenzando a expresar sus preocupaciones sobre Withoutabox, ya que el sistema era tosco, lento y relativamente defectuoso. Yo dirigía un festival en esa época y repetidamente me encontraba con que la información de nuestro festival había sido borrada y remplazada con información vieja.

Además de los problemas tecnológicos, el sistema de pagos era muy impopular. Si los festivales querían aceptar inscripciones gratuitas, se les cobraba un monto por adelantado de 2.000 dólares. A los festivales que cobraban submission fees (dos tercios lo hacen) se les cobraba una comisión de hasta el 18%, más un pago por adelantado de entre 1.500 y 5.000 dólares. Los festivales podía reducir la comisión si compraban paquetes de publicidad, que costaban entre 300 y 3.500 dólares. Esto significa que los festivales más chicos que no podían permitirse los paquetes de publicidad terminaban pagando la comisión más alta.

A los festivales se les exigía que hicieran un “descuento” de cinco dólares (o la moneda que fuera) a los realizadores que usaban Withoutabox (por ejemplo, un festival de Reino Unido debía bajar el precio de la inscripción de 15 libras a 10 libras). Aunque esto suena como un gesto para ayudar a los realizadores, de hecho su efecto fue el aumento en los submission fees estándar. Además, los miembros de Withoutabox solo se beneficiaban de este “descuento” si había comprado un paquete premium que costaba entre 160 y 400 dólares; ninguna parte de estos ingresos se trasladaba a los festivales. Si un miembro se inscribía a un festival sin tener una cuenta premium, entonces Withoutabox se quedaba con esos cinco dólares, libras o lo que fuera, además de sus comisiones. Todo eso significa que si un festival quería cobrar 25 libras por inscripción, finalmente recibía solo 16,40 libras (25 libras menos 5 libras y la comisión del 18%).

Finalmente, se exigía a los festivales que firmaran contratos de exclusividad, que implicaban que no podían usar otras compañías que proveyeran servicios similares a los de Withoutabox, como manejar inscripciones. Cuando los festivales experimentaban con otros servicios (además de Withoutabox, no en su reemplazo), recibían notificaciones agresivas que dejaban claro que si no desistían no podrían seguir usando la plataforma de Withoutabox.

 

Los realizadores también se desenamoraron de Withoutabox

Los realizadores también sintieron las restricciones de Withoutabox. La mayor mejora tecnológica del sitio fue la adición de un servicio de streaming que permitió a los festivales visualizar las películas inscriptas online en vez de pedir copias en DVD, llamado “Secure Online Screeners” (al que Withoutabox se refiere como S.O.S., aparentemente sin ironía). Fue difícilmente revolucionario: lanzado en diciembre de 2009, llegó cinco años después del nacimiento de Vimeo y era extremadamente inestable. A los realizadores les costaba mucho trabajo subir sus películas, los festivales tenían problemas para reproducirlas y había quejas de que era lento y tendía a colapsar.

Escondidas dentro de los acuerdos con los realizadores, había cláusulas increíblemente amplias que daban a Withoutabox el derecho casi irrestricto de hacer lo que quisieran con las películas. Algunos de estos derechos eran irrevocables e incluían entregar a Withoutabox el derecho a relicenciar las películas a terceros. Una de esas cláusulas dice lo siguiente:

Nos entrega el derecho de licencia no exclusivo, libre de royalties, a nivel mundial, irrevocable, y completamente sublicenciable de usar, copiar, reproducir, transmitir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear obras derivadas, distribuir y exhibir cualquier información, datos, obras o cualquier otra información asociada con su obra (colectivamente los “materiales inscriptos”) que nos envíe mediante los servicios en cualquier medio o formato.

 

Withoutabox pasó de liberador a captor

Entonces, para recapitular, tenemos:

·         Un sitio defectuoso.

·         Fees por adelantado, altos para los festivales.

·         Altas comisiones.

·         Descuentos forzados que solo eran recibidos por los realizadores si se registraban en planes pagos.

·         Prácticas anticompetitivas.

·         Derechos innecesarios sobre los realizadores.

El enojo y la frustración crecieron dentro de la comunidad de los festivales de cine. Cuando encuesté a directores de festivales en 2013, Withoutabox recibió críticas feroces. Les pedí que le dieran un puntaje del 1 al 10 y recibió bajos puntajes por parte de todos. Las categorías eran relación precio/calidad (4,2 puntos), servicio al usuario (4,6 puntos), facilidad de uso (4,5 puntos) y puntaje general (4,9).

Aquí hay solo una muestra de lo que dijeron:

Si tuviera que darle un consejo al organizador de un nuevo festival, sería que evite a Withoutabox como a la plaga.

Dejamos de usar Withoutabox este año después de 8 años porque sentimos que el número de inscripciones que recibimos no valía todo lo que perdemos. Incluyendo nuestro feey la comisión del 18% por inscripción, nos quedábamos con alrededor del 57% de nuestros fees, para recibir alrededor de 350 inscripciones.

Withoutabox es el peor monopolio en la escena de festivales, y mantienen los entry fees artificialmente altos. Incluso antes de que un festival haya recibido una sola inscripción, ya ha gastado miles de dólares en Withoutabox, a cambio, básicamente, de un sistema de inscripción que no ha mejorado significativamente en años.

Y no solamente los realizadores y los festivales habían descubierto cuán malo era Withoutabox: las autoridades de EE.UU. también tomaron nota. La Comisión Federal de Comercio abrió una investigación y entrevistó a varios directores de festivales de cine, enfocándose en las prácticas anticompetitivas de Withoutabox relacionadas con la exclusividad.

A pesar de esta ira creciente, Withoutabox siguió igual. Su sistema no fue revisado, sus precios no cambiaron, y siguieron con sus negocios como siempre.

 

¿Por qué nada cambió?

Si todos estaban tan descontentos con Withoutabox, ¿por qué mantuvieron su corona como el sitio preeminente de inscripciones a festivales?

Porque tenían una patente.

Unos meses después de ser lanzado en 2000, Withoutabox solicitó una patente, que les fue otorgada en 2004. La redacción es increíblemente amplia, y el resumen es…

Modelo de plataforma de inscripción digital a festivales de cine y servicios administrativos con base en Internet.Un nuevo método computarizado que usa un sistema de base de datos en una red global para administrar festivales de cine. El método incluye que los realizadores ingresen la información de sus películas en la base de datos, cuya información está disponible para los festivales de cine seleccionados. El sistema preferentemente maneja inscripciones múltiples a diferentes festivales, procesa las inscripciones, provee la evaluación simultánea de una competencia, y programa los horarios de proyección de las películas en los festivales.

Así que, si querías crear un servicio de inscripción a festivales de cine con base en Internet, tenías que enfrentarte a los abogados de Amazon. Unos pocos festivales intrépidos lo intentaron, pero los retadores tenían que batirse con dos líneas de ataque: la atención legal por parte de Amazon (como por ejemplo las presiones que hicieron cerrar Submissions 2.0), y los festivales que usaran cualquier sitio nuevo también recibían presiones (como aquellos que usaban Indee.tv y a los que Withoutabox les hizo saber que debían “desactivar cualquier servicio de inscripción de terceros para evitar la cancelación de su servicio de Withoutabox”).

Y esto funcionó: Withoutabox continúo proveyendo un servicio malo. Era ampliamente mal visto y sin embargo mantuvo un monopolio virtual.

 

¡FilmFreeway al rescate!

A fines de 2013, el siguiente tuit proclamó a un nuevo jugador en la escena:

“El juego se trata de cambiar. Finalmente, una alternativa a Withoutabox gratuita y fácil de usar para los realizadores. Lanzamiento en enero de 2014”.

FilmFreeway era una compañía canadiense que había decidido jugarse todo y enfrentarse cara a cara con Withoutabox. Sus razones para no temer la patente de Withoutabox/Amazon eran triples:

1.   Ubicación. La patente solo es válida en los Estados unidos, y como FilmFreeway es una compañía canadiense no restringía sus operaciones fuera de Estados Unidos. Algunos sitios de inscripción a festivales europeos más pequeños habían tomado ventaja de esto en el pasado, pero no lograron ganar una porción significativa del mercado, en parte gracias a los agresivos acuerdos de exclusividad de Withoutabox.

2.   Disposición para desafiar la naturaleza amplia de la patente de Withoutabox. A fines de los años 90, la Oficina de Patentes de Estados Unidos expidió una ráfaga de patentes de software extremadamente amplias que más tarde fueron desafiadas exitosamente en cortes norteamericanas (en particular Alice Corp Vs CLS Bank). Estos casos abrieron la puerta para que FilmFreeway reclamara que la patente de Withoutabox no cumplía los recientemente ajustados requisitos para ser defendible. No está claro si efectivamente tuvieron que llevar a cabo esta defensa, pero saber eso le dio a Withoutabox confianza en que FilmFreeway no era solamente pura espuma.

3.   Diseño. Finalmente, FilmFreeway sostuvo que había diseñado su sistema de una manera que no infringía la patente de Withoutabox. Sus fundadorestienen antecedentes en desarrollo de software así que esto es ciertamente creíble, aunque debe haber sido una tarea dura considerando la ambigua redacción de la patente.

Si en el año 2000 Withoutabox fue la solución perfecta a los problemas de inscripción a festivales del realizador moderno, entonces FilmFreeway fue la solución perfecta a los problemas del realizador moderno. Ofrecían un sistema de screeners online confiable y rápido, y no les cobraban a los realizadores por usarlo. En ese momento, Withoutabox todavía cobraba 2,95 dólares por inscripción (no por película, sino cada vez que usabas el servicio de screener online para inscribir tu película a un festival), y todavía no era HD, para desazón de los realizadores.

La interfaz de FilmFreeway se sentía moderna y fácil de usar. En contraste, el sistema de Withoutabox se basaba en el mismo código básico que habían usado cuando lanzaron el sitio catorce años antes en 2000. En 2011 les habían dicho a los festivales que la tecnología de Withoutabox iba a ser renovada, pero eso fue luego puesto en pausa. Por lo tanto, no fue difícil que FilmFreeway pareciera el caballero de brillante armadura.

Los festivales también amaron su estrategia de precios, ya que ofrecían la publicación completamente gratuita a los festivales sin submission fees (mientras Withoutabox les cobraba hasta 2000 dólares) y sus comisiones eran menos de la mitad de lo que algunos festivales pagaban a Withoutabox. FilmFreeway cobraba a los festivales el 8,5% de los submission fees procesados, y esto incluso podía ser reducido al 7% a cambio de un tweet y un logo en la página del festival. Tomando una lección del libro de jugadas de Withoutabox, ofrecían su tarifa más baja (5%) a los festivales que usaban sus servicios de forma exclusiva.

Este acercamiento fresco y moderno también fue adoptado en su estrategia de marketing. Una típica publicación de Facebook de marzo 2014 reza: “Innová o serás delegado a la obsolescencia. #Blockbuster #Myspace #Withoutabox”. FilmFreeway ventiló el número de festivales que se habían registrado en su plataforma, e hicieron mucho ruido cuando se acercaban al total de Withoutabox. Incluso alardeaban sobre cuánto más rápido era su sitio comparado con Withoutabox.

En 2014, uno de los fundadores originales de Withoutabox, David Strauss, se acercó a FilmFreeway, sugiriendo un emprendimiento conjunto para su próximo proyecto. FilmFreeway declinó la oferta de colaboración pero, como nunca se iban a perder una oportunidad de marketing, tuitearon una copia de su email.

“MIREN ESTO: El fundador/CEO de Withoutabox intentó que FilmFreeway se asocie con ellos. Eh, no gracias. Estamos bien :)”.

 

New kid on the block

Tanto los realizadores como los festivales amaron a este nuevo jugador audaz e innovador en el mercado de los festivales de cine. Algunos se morían de ganas de dejar Withoutabox, otros se quedaron pero se beneficiaron de los efectos de una verdadera competencia de mercado.

El tráfico web de FilmFreeway creció, como puede verse debajo en el ranking Alexa de cada sitio. El ranking Alexa mide la popularidad de sitios web basándose en el tráfico, con el sitio más popular del mundo (actualmente Google.com) ocupando el puesto 1.

FilmFreeway aparece por primera vez en la información de Alexa en febrero 2014, cuando tenía el puesto 19.479.271 en el mundo, comparado con el puesto 45.416 de Withoutabox. FilmFreeway rápidamente ganó más tráfico y superó a Withoutabox en junio de 2015. Al momento de este artículo, FilmFreeway ocupa el puesto 45.748 y Withoutabox el 62.737.

 

Withoutabox contraatacó

Withoutabox hizo esfuerzos para reclamar su decreciente porción del mercado, incluyendo:

·         Reducir las comisiones que cobraban a festivales, eventualmente alcanzando a las de FilmFreeway.

·         Eliminar las comisiones para los festivales de inscripción gratuita.

·         Eliminar las comisiones fijas.

·         Remover las cláusulas de exclusividad.

·         Mejorar su sistema de screeners online.

·         Modificar la letra chica en los acuerdos con los realizadores para dejar de quitarles derechos.

·         Mejorar su sitio, aunque parece haber sido más un cambio cosmético ya que su sistema principal y la parte que corresponde a los festivales son igualesa como eran en los primeros años 2000. Todavía admiten que su sitio causará “ciertos errores si usás Internet Explorer, Chrome o Safari”.

·         Incluso publicaron anuncios de Google dirigidos a la gente que buscara la frase “filmfreeway”.

Pero la olla ya se había destapado y el enojo y frustración que habían crecido durante más de una década se manifestaron como un éxodo de Withoutabox a FilmFreeway.

 

Los festivales migraron en masa a FilmFreeway

Usando declaraciones públicas de ambas compañías (por ejemplo, declaraciones de Withoutabox en su sitio web y la cuenta de Twitter de FilmFreeway) pude rastrear cuántos festivales activos tenía disponibles cada uno en diferentes momentos.

En julio de 2006, Withoutabox declaraba tener 500 festivales activos, y en enero de 2008 esa cifra había subido a 700. La próxima cifra pública que pude encontrar fue de enero de 2012, cuando el número de festivales activos había subido a 850. No han revisado esta cifra públicamente desde entonces. En contraste, FilmFreeway ha tuiteado regularmente sobre su creciente listado de festivales y, como resultado, hay información mucho más detallada disponible.

Para poder hacer una investigación primaria más detallada, medí la cantidad de festivales que tienen fecha de apertura en los meses que quedan de 2016. Withoutabox tiene una lista de 535 festivales que tendrán lugar entre el 1 de abril de 2016 y el 31 de diciembre de 2016. En contraste, en el mismo período, FilmFreeway tiene 2187, un poco más del cuádruple.

 

¿Qué piensan los directores de festivales de esta revolución?

Otra manera de tomar la temperatura del mundo de los festivales de cine es hablar con la gente que los organiza. En el último mes, contacté a todos los directores de festivales que pude, y recibí respuestas de 395 de ellos.

Withoutabox logró un rating más alto que en el estudio anterior: en 2013 recibieron 4,9 puntos, y esta vez recibieron 5,6. Sin embargo, FilmFreeway salió primero, con un promedio de 8,6.

 

¿Qué futuro les espera a los festivales de cine?

La patente de Withoutabox tiene fecha de vencimiento el 7 de diciembre de 2018, así que podemos esperar una inundación de servicios de inscripción a festivales de cine para principios de 2019. O quizás el éxito de FilmFreeway alentará a otros a adelantar sus planes y lanzar otros servicios rivales antes de esa fecha.

Lo que es seguro, sin embargo, es que el control absoluto del sector por parte de Withoutabox es cosa del pasado. Los festivales y los realizadores no tendrán que luchar nunca más contra un monopolio dominante controlando sus inscripciones.

FilmFreeway puede ser el primer contendiente que realmente desafió a Withoutabox, pero ciertamente no será el último. Otros sitios de inscripciones ya están disponibles, incluyendo FesthomeReelportShort Film CentralShort Film DepotClick for FestivalsFilm Festival LifeFestival Focus y MoviBeta, aunque ninguno tiene el tamaño ni el alcance que Withoutabox supo tener, y que FilmFreeway tiene ahora mismo. Además, conozco personalmente una cantidad de grupos e individuos que están planeando lanzar servicios online apuntados a ciertos aspectos del mercado de los festivales de cine, y no hay dudas de que muchos otros todavía han de mostrar sus cartas.

Así que, con el propósito de ayudar al sector a recuperar el tiempo perdido, pregunté a los directores de los festivales qué innovaciones quieren ver pronto. Aquí están las características más requeridas, en orden de popularidad:

·         Formularios de inscripción personalizables. Numerosos festivales se quejaron de que no tienen suficiente control sobre sus formularios de inscripción.

·         Tecnología para manejar el proceso de votación. Cada festival parece inventar su propio sistema para asignar las películas a los jurados y rastrear sus opiniones, y muchos pidieron un sistema a medida.

·         Una comunidad de realizadores activa. Los festivales sienten que les falta un espacio online donde puedan conectarse con los realizadores. Algunos citaron a la enorme base de datos de realizadores de Withoutabox como la principal razón por la que continúan registrados en la plataforma.

·         Colaboraciones entre festivales. Muchos de los problemas que enfrentan los festivales ya habrán sido resueltos por otros festivales, y por eso los directores están buscando una manera de conectarse e intercambiar ideas.

·         Software de programación y coordinación mejorado para llevar control de inscripciones, copias, salas y entradas.

 

Epílogo

Así que ahí está: una historia de innovación juvenil que se convierte en dominación corporativa, solo para ser derribada por la innovación juvenil de otra generación. No voy a mentir, una parte de mí espera que FilmFreeway se vuelva un malvado monstruo corporativo, aunque solo sea en nombre de la simetría narrativa y para poder escribir otro artículo como este en un par de décadas.

Lo único que todavía me desconcierta en esta historia es cuál era la estrategia dentro de Withoutabox / IMDb / Amazon. ¿Cuánta gente en el nivel más alto sabía lo que estaba pasando realmente? Estoy seguro de que el staff de Withoutabox sabía lo malo que era su sistema y lo odiada que era su estructura de precios, pero ¿se lo dijeron a sus jefes en IMDb? Y ellos a su vez, ¿se lo trasmitieron a Amazon? Puede haber pasado que los que toman decisiones en la cima solo hayan descubierto la verdadera extensión de los problemas cuando FilmFreeway, aparentemente sin esfuerzo, se llevó todo su negocio de la noche a la mañana.

O quizás todos sabían, pero Amazon decidió no gastar más dinero y simplemente utilizar la patente hasta su vencimiento en 2018: una lenta muerte a expensas de la comunidad cinematográfica.

Quién sabe. La verdad está ahí pero, hasta que pase suficiente tiempo como para que la gente quiera hablar abiertamente, tendré que esperar.

 

ACTUALIZACIONES DE LA HISTORIA

Lunes 4 de abril, 21 h: Desde que publiqué este artículo fui contactado de forma privada por un número de personas con historias interesantes para contar: algunos ex miembros del staff, algunos festivales y algunos realizadores con experiencias únicas.

Todavía estoy verificando los datos pero algo que puedo compartir ahora es que cierto número de festivales de alto perfil todavía tienen contratos exclusivos con Withoutabox, a cambio de términos favorables. El acuerdo es privado (por eso he accedido a no dar nombres), pero establecen que…

[Withoutabox será] el sistema online de terceros exclusivo para aceptar y procesar las películas inscriptas.

Así que, si se están preguntando por qué algunos festivales grandes siguen estando solo en Withoutabox (en vez de estar en Withoutabox y en FilmFreeway), esta podría ser la verdadera razón.

 

Notas

Trabajo duro en este blog para transmitir datos con justicia y sin ser tendencioso. A veces añado mi propio punto de vista, pero tengo la esperanza de que quede claro qué es un hecho y qué es una conjetura, y también que mis opiniones no modifiquen mis descubrimientos. Para eso, trato de sobreexplicar mis métodos y dejar sentadas las limitaciones de mis descubrimientos.

Por encima y más allá de todos los temas, el de los festivales de cine es el más difícil de mantener en una neutralidad medida. No porque yo tenga opiniones especialmente fuertes (no es así) ni porque sienta que estoy torciendo los resultados (otra vez, no es así), sino porque tantos hechos se apilan en la misma dirección. Es como el chistede Stephen Colbert sobre cómo los hechos tienen una conocida tendencia liberal y, como han leído más arriba, los hechos apoyan abrumadoramente a FilmFreeway.

Así que, para despejar dudas, aquí hay algunas notas sobre la investigación de hoy que deberían responder cualquier preocupación que los lectores puedan tener sobre mis objetivos, métodos, tendencias, etcétera.

·         Ni Withoutabox ni FilmFreeway me han pagado. De ninguna manera (por ejemplo efectivo, bienes, tuits, prostitutas, coca, etcétera), ni directa ni indirectamente, y no he recibido ningún beneficio de ninguna de las dos compañías ni de la gente que trabaja en ellas.

·         Esto no es una publicidad, publinota ni ninguna otra cosa más que un artículo completamente independiente que refleja las verdaderas opiniones de las personas a las que entrevisté.

·         Como realizador he usado Withoutabox bastantes veces (aunque no recientemente) y también dirigí un pequeño festival de cine vía Withoutabox hace más o menos cinco años. No he usado FilmFreeway, ni como realizador ni desde el punto de vista de un festival.

·         Estaré feliz de corregir cualquier error, y agregar cualquier comentario de cualquier parte relevante involucrada. Simplemente contactame a través del formulario. Alternativamente, dejá un comentario.

Intenté repetidamente contactar a Withoutabox para hacer una entrevista pero reboté entre oficinas de prensa, hasta que finalmente la coordinación de Relaciones Públicas de IMDb me dijo:

Gracias por su interés en Withoutabox. Lamentablemente, no hay nadie disponible en este momento para hablar con usted. Apreciamos su interés, sin embargo.

También me acerqué a una persona en un cargo muy alto en IMDb, a través de un amigo en común, pero no recibí ninguna respuesta. Me encantaría escuchar de Withoutabox y entrevistar a cualquier persona de ahí. Si trabajás para IMDb o Withoutabox, por favor contactame. Muy convenientemente, mis propias interacciones con las dos compañías han reflejado la verdad más amplia: Withoutabox ha sido lenta, indiferente y por último rechazó ayudarme, mientras que FilmFreeway ha sido abierta, amable y servicial.

Sí logré hablar con un miembro actual del staff de FilmFreeway y algunos ex miembros de Withoutabox, para investigar antecedentes y verificar datos. Estoy agradecido por su tiempo y sinceridad porque algunos de los elementos de la historia dependieron de su información y corroboración.

Averiguar exactamente cuántos festivales estuvieron disponibles históricamente en Withoutabox fue un desafío. Usé Web Archive para ver viejas gacetillas de prensa y texto actualizado en su sitio web, pero han sido bastante inconsistentes, tanto con los números como con el lenguaje usado para describir con qué se relacionan esos números. Por ejemplo, una gacetilla de prensa del 17 de julio de 2006 calcula el número total de festivales en 500, mientras que otra gacetilla del día siguiente lo hace en 600.

Además, la manera en que describían sus números añade confusión. Por ejemplo, en enero de 2006 una gacetilla de prensa incluía la frase:

En operación desde 2000, la compañía desarrolló y patentó por primera vez el International Film Festival Submission System, que actualmente conecta a más de 75.000 realizadores en 200 países y 1.800 festivales.

Mientras que, solo seis meses después, una nueva gacetilla anunciaba:

El producto insignia de la compañía, el International Film Festival Submission System, actualmente es usado por más de 500 festivales en todo el mundo, y se agregan más de 20 cada mes.

Usé el sentido común y concluí que el número 500 se refiere a los festivales activos y 1.800 es su base de datos histórica. Usé la cifra de los festivales activos (500) en el cuadro que muestra el número de festivales que aceptan inscripciones vía Withoutabox. El número declarado de películas en su base de datos también variaba enormemente: en julio de 2007 era 2.765, cinco años más tarde había aumentado a 8.136, pero desde entonces ha sido mencionado como “más de 5.000”.

 

Stephen Follows

Traducción de Natalia Cortesi (www.copiacero.com.ar)

Publicado originalmente en inglés el 3 de abril de 2016 en www.stephenfollows.com.