El INCAA recibió al equipo de La patota

A días de su estreno en el país, la presidenta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, Lucrecia Cardoso, recibió al equipo de La patota: Santiago Mitre, Dolores Fonzi, Esteban Lamothe, Ignacio Viale y Axel Kuschevatzky, entre otros. La película ya fue vista por más de 34.000 espectadores en todo el país.

La presidenta del INCAA, Lucrecia Cardoso, recibió al director –Santiago Mitre–, los actores –Dolores Fonzi y Esteban Lamothe– y los productores –Ignacio Viale y Axel Kuschevatzky–, de La patota. En el evento también participaron los productores Facundo Saravia y Augusto Giménez Zapiola(por Argentina Cine); Fernando Brom y Agustina Llambi Campbell (por La Unión de los Ríos); Lita Stantic (por Lita Stantic Producciones), y Alejandra De Grazia y Marisol Rivas, representantes de la distribuidora Energía. Estrenada el último jueves 18, la remake de la obra que Daniel Tinayre presentó en 1960 ya superó los 34 mil espectadores en todo el país.

La patota viene de ser distinguida en la última edición del Festival de Cannes con el gran premio de la Semana de la Crítica y con el galardón FIPRESCI, otorgado por la crítica internacional. El reconocimiento internacional y el acompañamiento que tuvo la producción por parte del público local a partir de su estreno acompañan el buen momento que el cine argentino está teniendo con su público, y que también queda demostrado con los números de dos producciones locales: Abzurdah (que ya superó los 500 mil espectadores) y Sin hijos (que está cerca de alcanzar el medio millón de entradas).

Al inicio del encuentro, Cardoso felicitó a todo el equipo: “Esta película de entrada nos puso muy contentos, porque era un proyecto arriesgado, difícil de plantearse; por la película que fue, y por la película que es, y que se hayan animado y encima hayan logrado un reconocimiento a nivel nacional, internacional y de público es un mérito enorme”. Además, la titular del INCAA agregó que el encuentro se enmarcaba en la tendencia creciente “del público argentino de elegir cine argentino” y en la propia oferta del cine nacional que propone “una diversidad de lenguajes, géneros y temáticas”.

Por su parte, Mitre afirmó: “Me alegra ver que hay muchas películas argentinas muy convocantes y que se esté quebrando esa especie de tabú que había sobre el cine argentino en los últimos años. Y me alegra más que suceda con una película como la nuestra que trabaja con temáticas duras, y que no son fáciles”.

“No todas las películas tienen en su ADN la masividad, hay películas que tienen otra búsqueda. Y también hay una cosa que es real, y en este sentido la ley de cine argentino lo provee, y es un marco de diversidad. Lo importante es que puedan realizarse propuestas muy diferentes, y eso es importante de cuidar y apoyar porque es en la diversidad donde se enriquece. El cine argentino es bueno y, entre otras cosas, es bueno porque las películas no se parecen entre ellas”, concluyó Kuschevatzky.

“El año pasado el cine argentino vendió 8 millones de entradas, y tuvimos 5 películas arriba de los 100 mil espectadores. Películas con distintas propuestas y distintos lenguajes. Esto es un poco lo que tratamos de poner en valor: evidentemente hay un piso de producción que estamos tratando de garantizar, para que se produzca más, y creo que, aunque falta, hay trasformaciones que se están dando”, señaló Cardoso.

Con relación a este cambio, Kuschevatzky señaló: “En algún momento había cierta atomización del público argentino; había dos películas que se veían mucho pero las demás no, y en realidad hoy hay una seguidilla de películas de diferentes escalas que se escapan a lo que normalmente se denomina como películas exitosas y que aún funcionan sistemáticamente. Esto se da porque existe una dinámica donde hay un sector público que marca las reglas del juego, en este caso el INCAA, y un sector privado de productoras independientes y productoras más grandes. Hay una combinación de fuerzas, todas alineadas a través de la mirada de los directores, que permiten un cambio interesante. Creo que hoy en día la línea que antes dividía lo autoral de lo masivo está desapareciendo”.