El invencible

Este año, el invitado de honor del festival será Werner Herzog, uno de los grandes mitos vivientes de la historia del cine. Acá -como si hiciera falta-, algunas razones para no perderse las películas que se verán en la Sala Lugones.

Nosferatu, the Vampyre

Más que ningún otro “nuevo cine”, el Nuevo Cine Alemán creció huérfano. Con Nosferatu, sin embargo, Herzog tendió un puente por sobre los horrores del nazismo para declarar su filiación con uno de los directores más emblemáticos del cine alemán: F.W. Murnau. Su Nosferatu es un homenaje declarado, pero también una película personal, que lleva la marca de sus obsesiones temáticas y formales. Y el resultado de este cruce es fascinante.

The Wild Blue Yonder

Al hablar del cine de Herzog, muchas veces se señala cómo en él se desdibujan los límites entre documental y ficción. Y si de desdibujar los límites se trata, The Wild Blue Yonder debe ser uno de los casos más extremos: una película de ciencia ficción (extraterrestres incluidos) construida a partir de imágenes documentales, en la que la Tierra se transforma en el más alucinante de los mundos posibles.

Into the Abyss

En su último documental, Herzog cuenta la historia de un crimen atroz, cuyo perpetrador, al momento de las entrevistas, estaba a pocos días de ser ejecutado. Pero a través de su habilidad narrativa trasciende la anécdota, y casi sin que nos demos cuenta va abriendo ante nosotros un mundo complejo, donde las posibles causas y consecuencias de un acto tan terrible como carente de sentido sirven para plantear dilemas tan antiguos como el hombre: la elección y la predestinación, la responsabilidad, la culpa, la venganza y la justicia, la muerte y la vida que, a pesar de todo, se abre paso. Y, como siempre, nos deja con más preguntas que respuestas.