El loro y el cisne

Breve reseña de El loro y el cisne, de Alejo Moguillansky, publicada en la edición 136 de HC. La película fue exhibida en el último Bafici y se estrenará comercialmente este jueves.

Como su protagonista, El loro y el cisne exhibe un habla desarticulada, despareja, que en sus mejores momentos la dota de una ambigüedad difícil de elucidar. La película cuenta la filmación de un documental sobre ballet argentino, pero la ficción impregna la puesta en escena y las performances hasta el punto de no saber dónde empieza y termina cada una. Loro, sonidista tímido a punto de romper con su novia, se enamora de una bailarina, y los traqueteos en el inicio de esa relación son dispuestos de manera grácil, como cuando se compara la historia de El lago de los cisnes con los avances románticos del personaje. La película pivotea entre el humor y el retrato algo distanciado, entre la burla amable y la risa cómplice, entre las charlas sobre la pareja y el pintoresco mundillo de la danza y el teatro contemporáneos; nunca se sabe bien a qué juega Alejo Moguillansky, y esa indeterminación un poco anfibia es el punto más fuerte de su película.