El más mejor

Miss es una comedia fuera de lo común, pero también es una actualización de los relatos cinematográficos clásicos que siguen a sus personajes contra viento y marea. Robert Bonomo retrata y alienta a su protagonista Makita, quien quiere ser récord Guinness de lo que sea, como si ya fuese un campeón.

La premisa es simple y (casi) universal: un hombre quiere ser el mejor del mundo, el único e indiscutible de alguna disciplina. Y, claro, para corroborarlo existe un documento. El libro Guinness de los récords es la lectura de cabecera de Roberto, un muchacho alto, desgarbado, con rasgos orientales, con pocas motivaciones, pero con un gran motor: ser Maradona en algo, lo que sea; tener un récord Guinness. A partir de allí se construye Miss: este muchacho, que se dedica a cuidar casas, sueña despierto con el momento en que tenga su récord. Y allí, lo inesperado: se encuentra envuelto en una historia de amor imposible.

Como la gran mayoría de las óperas primas, Miss tiene sus pinceladas autorreferenciales. Pero no de Robert Bonomo, director y guionista debutante en este film, sino de su protagonista, Roberto Law Makita. Porque Miss fue hecha a la carta, bajo ciertos elementos de conjuro únicos e irrepetibles: la personalidad de Makita. “Es una película hecha por y para este personaje”, comenta Bonomo, y remata: “Si luego de este largo proceso de preparación del guion en algún momento él decidía no hacerla, el proyecto era imposible de realizar”. Tal vez allí resida la clave de la particularidad narrativa y estética de Miss: él es un hombre común encerrado en una pantalla, en busca de un objetivo extraordinario.

 

¿Cómo comenzó el proyecto de Miss? ¿Cómo fue el proceso del guión?

Hace muchos años comencé a hacer entrevistas filmadas a extras de publicidad y cine, personajes que estaban un poco al margen del éxito social y profesional. Fue ahí que me encontré con Roberto, protagonista de la película. Una persona que me atrajo inmediatamente por su inocencia, fragilidad y manera especial de ver el mundo. A partir de ahí comenzamos juntos un largo proceso de intercambio en el que él me traía textos con su visión de ciertos temas de su vida, teníamos largas charlas, grabábamos escenas y hacíamos varias pruebas. A partir de la información que obtuve de Roberto se empezó a trabajar en una ficción basada en su vida real; comenzó el proceso de transpolar a la persona en un personaje de ficción, siempre respetando la esencia que él traía naturalmente. El aporte de Roberto es fundamental, es todo en la película. Nos trajo su visión de la vida, del amor, de las mujeres, sus ideales y valores un poco demodé. También la extrema sensibilidad para encarar las cosas y su pensamiento lateral ante los problemas que le planteaba la ficción.

 

Generalmente las óperas primas suelen ser bastante autorreferenciales. ¿Sentís que Miss lo es?

Siempre una ópera prima está teñida de subjetividades tanto en la temática como en la sensibilidad para contar el mundo. El protagonista muchas veces es un médium del director, un canal indirecto en el que se puede expresar cosas que en la vida cotidiana son muy difíciles de transmitir. En Miss, Roberto funciona como un prisma, que deforma, enrarece y embellece la historia de amor que él está viviendo, y eso para mí era fundamental porque era lo más importante que quería contar. Su mirada sensible e inocente apunta a cosas que usualmente pasamos por alto, y a mí me gustaba poner el ojo en eso, reteniendo esos momentos únicos. 

 

Tenés experiencia trabajando en videoclips. ¿Qué recursos te aportó a la hora de filmar una película?

Esto me trajo más una impronta estilística que temática. Quería alejarme un poco del costumbrismo a la hora de narrar. Mi idea siempre fue priorizar el contenido de la forma; quería plantear una historia en la que la cámara en general estuviera quieta y los personajes actuaran dentro de ese cuadro fijo, más como un registro en dos dimensiones que no nos distrajera del relato. Me interesaba que estos personajes vivieran en una ciudad un poco más cuidada y ordenada, y lograr un contraste que los recortara un poco más de su mundo marginal.

 

¿Cuáles son tus expectativas para el estreno comercial de Miss?

Las expectativas son medidas y contenidas, acordes a una comedia indie como esta. Al no tener celebrities en el elenco, ni grandes apoyos de promoción, todo se hace muy a pulmón, y el recorrido de la película es paso a paso. Creo que Miss tiene algo especial y muy lindo para contar, es diferente de las comedias que se ven habitualmente, y deseo que la vea la mayor cantidad de gente para que puedan disfrutarla.

 

¿Qué récord Guinness creés que podrías batir?

¡Mayor cantidad de Robertos Law Makita en el mundo!

 

Miss

De Robert Bonomo

2016 / Argentina / 70’

Estreno: 27 de octubre (Cine Tren)