"El sonido de los tulipanes": hablamos con Calu Rivero

En un año plagado de proyectos, tira de televisión, libro, viajes y un coprotagónico en “El silencio de los tulipanes”, Calu Rivero se reafirma como una de las figuras locales.

En Buenos Aires durante la crisis del 2001, Marcelo Di Marco (Pablo Rago), un escritor devenido en periodista, debe volver sobre los últimos pasos de su padre, Tonio Di Marco (Roberto Carnaghi), un consagrado intelectual de quien se encuentra profundamente distanciado cuando muere en condiciones extrañas.

De la mano de Carolina (Calu Rivero), la ex secretaria de su padre, Marcelo se sumerge en un mundo oscuro lleno de violencia y ambiciones de poder enfrentándose a “El Loco” Bertolini (Gerardo Romano).

Ese es el planteo de "El sonido de los tulipanes", estreno nacional del jueves 09. Hablamos con Calu Rivero, protagonista de este filme y su regreso al cine después de "Tesis sobre un homicidio", en 2013.

El 2019 te encuentra con innumerables proyectos ¿por qué todo junto?

Estas cosas llevan un tiempo, la película la hice y tardó dos años en estrenarse, el libro hace dos años que lo empecé a escribir, salió ahora, la tira la grabé el año pasado, creo que tiene que ver más con que estuve ocupada haciendo, y ahora se ven los frutos, pero el universo acomodó.

¿Qué encontrás en el cine y no en otros ámbitos?

Creo que la profundidad en todo sentido, como actriz en la construcción del personaje, la libertad actoral, además de la profundidad que tiene una película que te puede interpelar, de maneras insospechadas, las películas tienen poder.

Acá hay una mirada romántica del periodista, viviendo situaciones complicadas propias con el medio, ¿cómo se modificó desde tu lugar y participación en “El sonido…”?

Yo creo que esta es una película en la que no hay héroes, y eso incomoda, porque siempre querés ver a quién sigue. Son todos muy miserables, hay mucha miseria, son personajes que incomodan al verlos, y hacen que dudes y cambies la interpelación. Habla del poder que tienen los medios para contar una historia, por eso a mí me llamó poderosamente la atención hacerla, habla de la justicia, de la verdad, no es una película que sólo viene a entretener. Esta película, a su forma, une lo político, la justicia, hasta un drama generacional.

¿Te gusta el thriller?

Sí, me gusta mucho, porque trabaja lo no dicho, el misterio tiene que estar muy bien, no solo actoralmente, sino como espectador. Ahora estoy obsesionada sobre los thrillers psicológicos, termino uno y me encanta leer sobre ellos. Vi “Pieles” que es como un terror moral, me siento muy afectada, porque son tan cercanas las cosas que habla.

Estas con un proyecto cinematográfico propio junto a tu madre ¿cómo es arrancar desde otro lugar?

Es hermoso, sobre todo porque salí de un lugar de lamentarme o quejarme sobre la no llegada de personajes reales y lejos de estereotipos y sentí que tenía que poner manos en el asunto. Hace cuatro años comenzamos con mi madre, autodidácticamente, ahora estamos en la segunda revisión del libro.

¿Género?

Drama, dramón total (risas), que además toca cosas muy actuales y nuestras, y me gusta, es una película que tiene muchas ganas de actuarla, no veo la hora de hacerlo y jugar mucho con el personaje, que además al estar nosotras involucradas queremos experimentar y animarnos.

¿Soñabas con esto? ¿Imaginabas dirigir, escribir?

Nunca jamás en mi vida, nunca, y menos que mi mamá iba a querer escribir, ella es muy creativa y creadora, pero lo bueno es que la vida nos llevó, creo que en la vida hay que fluir en las cosas que la vida te pone. La no intervención del curso natural de las cosas es la más grande experiencia que tuve hasta el día de hoy. Nunca lo imaginé que lo iba a hacer con mi madre, pero tiene absoluta coherencia que pase, no existe para el mí el no lo voy a poder hacer, venimos de Recreo y conocimos ese hambre de hacer cosas, imagínate que en mi pueblo no hay cine, galerías, no hay.

Van a tener que hacerlo…

Olvidate, hay un anfiteatro, y si nadie educa el pueblo solo no lo hace, hoy estar en el lugar que estoy me da mucha paz, no me interesa estar en todos lados, sino estar orgullosa de lo que hago y que proyecte la mujer que quiero ser, antes no había otros roles, y no salíamos de la piba que calentaba a los pibes, hoy tengo mucha conciencia y quiero estar orgullosa de lo que hago y dejar cosas y mensajes más claros.