En el cuerpo

Cada vez es más difícil para las salas competir con la comodidad del hogar, y los exhibidores tienen que esforzarse para hacer de la concurrencia al cine una experiencia inimitable. Lo último son las salas 4D, que pretenden meterle la película al espectador hasta por los poros. Un informe, más completo imposible, sobre estas salas en el mundo y en el país.

Tal como veníamos comentando en ediciones anteriores, el cine está diversificando la oferta de salas con opciones que generan una atracción específica en distintos tipos de público. Entre ellas, unas de las más novedosas son las llamadas salas 4D. Estas salas además cuentan con un diferencial cada vez más difícil de obtener por parte del cine: darle al espectador algo que no pueda obtener en su hogar. Las salas 4D son aquellas que agregan movimiento de butacas a la oferta de imagen 3D y sonido envolvente. Esta tecnología, hoy novedad en el cine, viene de una larga historia de éxito en los más importantes parques temáticos del mundo. Casi todas las butacas 4D se inclinan hacia los lados, hacia adelante y hacia atrás, suben, bajan y tienen vibración ya sea por un medio mecánico (como el vibrador de un teléfono) o por la acción de una especie de parlante de graves instalado en la butaca.

A su vez, hay sistemas que mueven las butacas de forma individual (cada una tiene sus accionadores y motores), y otros en que las butacas están montadas en un dispositivo mecánico que las mueve en pequeños grupos de 4 a 8 asientos. Hay sistemas eléctricos, neumáticos y mixtos, cada uno con sus pros y sus contras al momento de instalar y mantener la operación. Adicionalmente, algunos sistemas 4D soportan algunos efectos como viento (con ventiladores instalados en puntos específicos de la sala), golpes de aire (un disparo corto de aire comprimido que proviene del respaldo de la butaca delantera), salpicaduras (un disparo de agua desde el respaldo de la butaca delantera), rocío (microgotas de agua que pueden combinarse con viento) y olores (con difusores de esencias controlados).

Ahora, ¿cómo interactúan las butacas con la película? Para sincronizar los efectos con la película se realiza una programación, durante la cual un especialista visualiza el film escena por escena y va determinando qué sucede en la butaca en cada momento durante la reproducción. Esta información de movimientos, disparos de aire y de agua, olores, etcétera, se guarda en un archivo junto con la información exacta del momento de la película en que debe ocurrir. Los estudios propietarios de las películas (Disney, Warner, Universal, etc.) deben aprobar estos efectos antes del lanzamiento de la película. Para eso las empresas que fabrican e instalan salas 4D deben tener un microcine en una zona específica de Los Ángeles donde directivos de los estudios verifican cada película antes de su lanzamiento y solicitan cambios y ajustes en la programación 4D hasta que estén totalmente satisfechos. Aprobada la programación, esta puede ser embebida en el master DCP*, o puede enviarse aparte para ser sincronizada durante la proyección mediante la lectura de código de tiempo (time code) del reproductor del cine.

Con respecto a los modelos de negocio, básicamente hay dos. En el modelo de compra, el cine paga el 100% por la compra e instalación de las butacas 4D y, a partir de ese momento, solo paga gastos de mantenimiento y, en algunos casos, un pequeño monto por cada nueva película 4D que deberá proyectar (para compensar los gastos de programación de esa película específicamente). En el modelo de explotación asociada, el cine paga una parte de la instalación y las butacas, y luego paga un porcentaje de cada ticket 4D vendido a la empresa de butacas 4D seleccionada. Este porcentaje en general cubre todo tipo de gastos, incluyendo updates, mantenimiento, etcétera.

 

Tipos de sala 4D

Sala Mixta (4D - Standard): Algunos sistemas 4D proponen instalar un porcentaje de butacas 4D dentro de una sala standard. Puede ser un sector de la platea, una fila o un grupo de butacas, dependiendo de lo que permita el sistema comprado. Adicionalmente, hay sistemas de butacas 4D que pueden ser activadas o no individualmente, lo que permite que, si el usuario pagó el plus por la entrada 4D, podrá disfrutar de los efectos, y al que no lo pagó le tocará una butaca tradicional. En este tipo de instalaciones en las que conviven butacas standard y 4D no se instalan efectos adicionales como olor o viento, ya que resulta imposible sectorizarlos. Pero esto cuenta con la ventaja de que, si en un momento del año no hay estrenos aptos para 4D, la sala puede usarse normalmente.

Sala dedicada: Estas salas tienen todas sus butacas 4D. Están especialmente concebidas y diseñadas para este propósito, y en general ofrecen todo el abanico de efectos. Son salas pequeñas con muy buen sonido e imagen que potencian también la experiencia en general. Al estar identificadas como salas 4D, desde el exterior generan más atractivo en el espectador y se simplifica la venta. Por otro lado, al ser un poco más extrema la experiencia, son las que generan una mayor satisfacción en el usuario que va en busca de este efecto. En contrapartida, si no hay estrenos 4D disponibles, la sala tiene muy poca capacidad ya que este tipo de butacas 4D ocupan mucho espacio.

 

¿Y Argentina?

Hay grandes noticias en el país. Por un lado tenemos a Lumma, una empresa nacional que fabrica y programa butacas 4D, a mi humilde entender, de muy buena calidad. “Hace tres años nos lanzamos a la aventura de encarar nuestra productora hacia el camino de la ingeniería y la tecnología como complemento interactivo de las producciones audiovisuales que desarrollábamos”, explica Sebastián Franco, director general de la empresa. Y agrega: “Lo que hemos logrado es la consecuencia de años de mucho esfuerzo, del trabajo de especialistas en distintas áreas, abocados todos a un mismo fin: proponer nuevas experiencias sensoriales para la industria del entretenimiento con un producto 100% nacional”.

Al igual que la mayoría, Lumma llegó al mercado del cine luego de haber ganado experiencia en simuladores y salas de parques temáticos. En la solución de Lumma, las butacas vienen montadas en módulos de cuatro butacas cada uno. Los movimientos son eléctricos y de muy buena intensidad y recorrido, y el sistema cuenta con todos los efectos adicionales a disposición del cliente. Los archivos de programación de movimiento y efectos no se encuentran dentro del DCP de la película, sino en un archivo externo propiedad de la compañía. Esto hace que pueda funcionar con cualquier DCP standard (para eso debe haberse generado previamente y aprobado un archivo de movimientos). Respecto del modelo de negocio, la política de Lumma es flexible: acepta opciones de venta, explotación asociada y combinaciones de ambas. Tal vez el mayor desafío para la empresa sea sostener a futuro los costos generados por la programación de nuevas películas y el costo del microcine en Los Ángeles, donde se hacen las demostraciones a los estudios. La clave en este punto es lograr una masa crítica de salas instaladas, lo que les permitirá afrontar gastos operativos y mantener el interés que han logrado generar por parte de los estudios.

Por otro lado, y no menos importante, contamos con la cadena de cines Multiplex, que se encuentra instalando en sus cines de Pilar la primera sala 4D del país. No solo será la primera sala 4D de Argentina, sino también la primera en el mundo en usar la tecnología Lumma 4D en una sala comercial de cine. “Es un orgullo poder decir que una empresa argentina como la nuestra está generando un cambio en el concepto de cine en el país, y con el desarrollo de esta tecnología por parte de Lumma, que justamente es otra empresa argentina”, dice Gabriel Feldman, responsable de Multiplex. Las butacas están siendo instaladas en una sala con capacidad para 84 espectadores y dedicada 100% al 4D dentro del flamante complejo de Pilar. Respecto del aspecto comercial de esta inversión, Feldman comenta: “Posiblemente la sala 4D resulte una inversión rentable, aunque creemos que el mayor beneficio es posicionar a Multiplex como líder dentro de esta industria, e intentar estar siempre un paso adelante del resto”.

 

*DCP: Digital Cinema Package. Carpeta de archivos que remplaza a la copia 35mm en la era digital. Contiene todas las versiones de imagen, sonido, subtítulos, doblajes, etcétera.