En Francia también baja la asistencia a los cines

Tras el repunte de agosto, la asistencia a los cines franceses volvió a caer durante septiembre. La venta de entradas cayó un 5,8% mientras que la cuota de mercado francés es de 31,5%, en lo que va del año, cuando el año pasado casi la mitad de entradas vendidas habían sido para las películas locales. El mes pasado se vendieron 10,42 millones de boletos, un 6,4% menos que el mismo período de 2012.

España no es el único país europeo que ve caer las cifras de asistencia a las salas. En agosto se vendieron en Francia 15,33 millones de entradas, que supone un 8,9 % más con respecto al mismo mes en 2012. Pero septiembre volvió a demostrar la tendencia en baja de este año en lo que respecta a la concurrencia a la pantalla grande. Según las estimaciones del CNC -Centre National du Cinéma (Centro nacional de Cine)-, los tres primeros trimestres del año representan un total de 135.700.000 espectadores, un 5,8% menos que en el mismo período del año anterior. Hasta el momento, las estadísticas mensuales de 2013 indican que en seis meses bajó (enero, febrero, abril, junio y septiembre) y que solo en tres subió (marzo, mayo y agosto). Ya se espera que las ventas a fin de año no superen las 200 millones de entradas, como sí ocurrió en 2009, 2010, 2011 y 2012.

                                                                                                                        

Los motivos que suponen explicar esta tendencia negativa son diversos. Entre ellos, la baja concurrencia de los jóvenes a las salas ante nuevas ventanas de consumo digital –tendencia que también sucede en nuestro país según una encuesta realizada por la Academia de Cine en donde se comprobó que en el último año el 50 por ciento no vio películas argentinas en el cine y un 20 por ciento ni siquiera en DVD o en TV-; la concentración de estrenos convocantes que arrojan buenos números en determinados períodos; y el fracaso de comedias francesas que adhieren a un formato cada vez menos atractivo para el público francés.

 

Sin embargo, el cine francés todavía tiene algunos cartuchos de reserva antes de que termine 2013, para intentar llegar al 42 por ciento de cuota de mercado alcanzado en 2012; entre los títulos más esperados, destacan: la ganadora de la Palma de Oro en Cannes La vida de Adèle , de Abdellatif Kechiche; El extraordinario viaje de T.S.Spivet, de Jean-Pierre Jeunet, y 9 mois ferme, de Albert Dupontel; Malavita, de Luc Besson; Blood Ties, de Guillaume Canet, y Attila Marcel, de Sylvain Chomet;Quai d'Orsay, de Bertrand Tavernier; En solitaire, de Christophe Offenstein, y Violette, de Martin Provost; Il était une forêt, de Luc Jacquet, y Venus in Fur, de Roman Polanski; Les garçons et Guillaume, à table, de Guillaume Gallienne; Avant l'hiver, de Philippe Claudel; Chinese Puzzle, de Cédric Klapisch; Je fais le mort, de Jean-Paul Salomé, y 16 ans ou presque, de Tristan Séguéla, y Belle & Sébastien, de Nicolas Vanier.