Entre el cálculo y el azar

Con motivo del seminario de dirección y puesta en escena que dictará a partir de este viernes en Buenos Aires, intercambiamos unos mails con uno de los más importantes documentalistas del mundo. Desde un cyber en Cuba, el director de En construcción y En la ciudad de Sylvia reflexiona sobre los métodos de filmación utilizados en cada una de sus películas, las posibilidades y los límites del digital, y su conversión en un flanneur de la cámara.
José Luis Guerín.

Entrevista publicada en la edición impresa del número de marzo de 2013.

 

¿Cómo convive en tus películas la tensión entre ficción y realidad?

Conviven bien, se gustan, se miran una en el espejo de la otra. Son interdependientes.

La denominación “puesta en escena” casi siempre estuvo asociada al cine de ficción, tal vez a una situación de rodaje más controlada ¿Cómo entra en juego esa noción en el terreno del documental?

Es curioso, la pregunta se podría invertir: ¿En qué momento dejó la puesta en escena de estar asociada al documental? Porque en sus orígenes con Robert Flaherty, en su desarrollo con la GPO (General Post Office) británica, en los autores más relevantes de cine documental, de  Joris Ivens a Georges Rouquier, y hasta en los documentales canónicos de Alain Resnais y Georges Franju, parece clara la adhesión a la puesta en escena en su acepción más clásica, esa que se vincula con el llamado “cine de la transparencia”, es decir que invisibiliza el dispositivo cinematográfico; la presencia de la cámara y del micrófono, del equipo y del cineasta. La visibilidad de estos elementos, lo que podríamos referir como “trazos e instrumentos del enunciador” adquieren mucha importancia en los nuevos cines de los´60 –no sólo en documental, pero quizá sí más visiblemente-  que se manifiestan a través del “Cine directo”, Candid eye, “living camera”, “film enquete” Seguramente sería a partir de ahí que penetra un nuevo imaginario del cine documental donde entra en crisis la noción de puesta en escena en aras a otro tipo de captura. En paralelo está el reportaje de televisión, que difunde una banalización de esos nuevos usos más rápidos y económicos. Es interesante recuperar legados que cayeron en desuso y repensarlos desde un nuevo contexto. Cuando realicé mi primera película de naturaleza documental Innisfree, lo pensé así.

En En construcción se nota un sutil equilibrio entre la dramaturgia y lo aleatorio, ¿cómo trabajás desde lo dramático para lograr ese registro?

No acabo de entender si por dramaturgia se entiende cálculo o premeditación ya que debería oponerse a “aleatorio”. En cualquier caso sí, es en la tensión entre el cálculo y el azar donde sitúo la escritura de todas mis películas tanto si son de ficción como si no. En el caso de En construcción nada se comprende sin ese largo período de convivencia con las personas filmadas y entre el propio equipo. Es muy importante al respecto de lo que señalas el hecho de que se van trenzando períodos de rodaje con otros de montaje que permiten evaluar los materiales que se van capturando y programar ulteriores desarrollos en el rodaje. Responde al deseo de componer y estructurar la contingencia, lo azaroso.

¿Trabajás con un equipo técnico estable o va cambiando el número de personas que te acompañan, según las necesidades que te plantea cada film?
Cada película es un organismo único y singular en el que debo perfilar un organigrama adecuado. Las nuevas herramientas me permiten ahora alternar el trabajo de equipo con películas-soliloquio que puedo desarrollar sin apenas dar cuenta a nadie, tal es el caso de Guest o de Correspondencia con Mekas. De todos modos y en cualquier caso nunca podría prescindir de Núria Esquerra y de Amanda Villavieja, montadora y sonidista respectivamente con las que cuento como elenco estable desde En construcción (ellas eran estudiantes entonces).

 

¿Desde un comienzo supiste que el material que filmabas en los festivales que visitabas iba a convertirse en la bitácora audiovisual que conforma Guest, o la idea de la película fue surgiendo de manera azarosa?
Así es, en un principio fue el azar, que es un modo de no decir nada porque todo comienza siempre por algún azar. En cualquier caso yo acudí a Venecia para presentar mi película anterior provisto de una pequeña cámara que utilizaba casi de modo defensivo como una suerte de terapia. Poco a poco y ciudad tras ciudad esa herramienta defensiva se fue convirtiendo en todo lo contrario, en una que me permitía conocer y relacionarme con otros.  De este modo esta forma de experimentar con breves relatos en el tiempo efímero de estos viajes fue encontrando otra densidad. Había algo que deseaba investigar sobre los módulos secuenciales abiertos e independientes que sin embargo van encontrando una serie de rimas, una serie de líneas compositivas. Al advertir esta noción decidí entregarme a la experiencia en la forma de una nueva película. Si en En construcción desarrollé una estrategia a través de la convivencia durante un largo período de tiempo, aquí se trataba de todo lo contrario, de aceptarme en el paso ligero de un flanneur.

A propósito, ¿pensás aprovechar tu visita a Buenos Aires para filmar?
No. Las nuevas herramientas son peligrosas si no se someten a una disciplina.  Cuando ruedas en celuloide está muy clara la clausura de una película del inicio de la siguiente. Puede que incluso estén separadas por largos períodos de tiempo y en cualquier caso delimitan siempre etapas bien diferenciadas. Con los nuevos equipos eso puede hacerse más confuso y magmático si no te detienes y adoptas una cierta perspectiva sobre lo que estás haciendo.

En  Guest aparece tu voz interactuando con algunos de los interlocutores del film, un recurso poco visto en tus anteriores películas. ¿Cómo surgió esa decisión?
Bueno, no había otro remedio ya que casi todo se basa en el cómo relacionarte con el otro. La noción de retrato te reclama como retratista en el mismo instante ya que no hay tiempo ni equipo para otras estrategias. Aceptar el soliloquio en este caso suponía exponerse de esta forma que no había explorado. Sin la experiencia de Guest no hubiera tampoco asumido la voz en primera persona de las Correspondencias…. Todo se deriva del aprendizaje íntimo de  la propia práctica y del viento, que sopla donde quiere.

¿Cómo surge la idea de hacer Correspondencia, el trabajo conjunto con Jonas Mekas?
Conocí a Jonas Mekas durante la filmación de Guest donde tiene el trato de oráculo del viaje, del viaje que era la propia película. En paralelo recibí la invitación de un museo de arte contemporáneo para acometer una correspondencia cinematográfica en línea con la iniciada poco antes por Abbas Kiarostami y Víctor Erice. Enseguida pensé que en estos dominios de la intimidad y la ligereza, de la primera persona, Jonas Mekas era su primer representante, casi su artífice originario. Así que me aplico el dicho "Si puedes ir a la fuente no vayas a la vasija". Me apetecía ponerme en relación con el legado de Jonas Mekas. El underground y en general la cultura beatnik fueron muy importantes en mi juventud.

¿Podrías comentar algunas de las líneas temáticas sobre las que vas a trabajar en el Seminario Percepciones de la realidad? ¿Cuáles son los grandes autores del cine documental con los que vas a dialogar en el seminario?
Depende siempre del perfil de los participantes.  Hablaremos de cine y de cómo nos gustaría abordar nuestras películas. Los autores que queremos, grandes y pequeños, están ahí para tutelarnos e inspirarnos en el recorrido.

 

Guerín x 3

Innisfre(1999)

Tal vez su película más explícitamente cinéfila. Un viaje a la región donde fue rodada  El hombre quieto de John Ford, se convierte en un homenaje introspectivo, para nada condescendiente, y tejido de manera fragmentaria.

En construcción(2001)

Barcelona. Barrio popular El chino. Mirada atenta y lúcida a un paisaje urbano en proceso de mutación, atomizada por un trabajo de sonido inédito. En ese contexto, surge un desfile de personajes memorables: una pareja yonqui que exuda sabiduría popular, un albañil marroquí marxista y poeta.

En la ciudad de Sylvia(2007)

La peripecia es simple: un joven llega a Estrasburgo tras los rastros de una mujer de la cual se enamoró años atrás.  A partir de un recorrido errático, la cámara de Guerín construye un fresco cubista atravesado por rostros femeninos y rincones urbanos.

 

José Luis Guerín dictará el seminario Percepciones de la realidad los días 5, 6 y 7 de abril en el Hotel Dazzler Tower, San Martín 929.

Inscripciones: andreak@habitacion1520.com