Historia de un encuentro

En el soleado San Fernando Valley, una bellísima y encantadora actriz porno entabla una amistad impensada con una anciana jubilada. Con ese punto de partida- y dos actrices geniales-, el “cassavetiano” Sean Baker construye una película tan tierna como elegante.

En la inminente edición de octubre de HC, se publica una entrevista al director Sean Baker.

 

A primera vista, Starlet puede parecer una película indie más sobre una veinteañera linda y cool a la cual “no le pasa nada” .Y algo de eso hay:  a Jane –el personaje interpretado por Dree Hemingway, bisnieta de Ernest, el célebre escritor- mucho no le pasa, al menos hasta que descubre que el jarrón (en realidad es un termo, pero no importa) que le compró a una vieja señora llamada Sadie en una venta de garaje, tiene 10 mil dólares en su interior.

Y ahí comienza un vínculo que en un principio está signado por la culpa y la insistencia. Es curioso porque casi no la veremos insistir con nada ni nadie (a pesar de su belleza los chicos no son lo suyo –menos con su profesión-- y el trabajo “le viene solo”), salvo por su perro Starlet y… Sadie. Ella pone toda esa energía que parece faltarle en la vida en forjar esa amistad. La va a buscar al súper, la alcanza a la casa, la va a ver cuando juega al bingo: la acompaña. Y eso es algo que en un principio Sadie se niega a aceptar – a niveles tragicómicos, y ahí está el gas pimienta para demostrarlo- y que después no podrá ( ni querrá ) abandonar.

En su cuarta película como director Sean Baker logra convertir a una octogenaria descubierta en un gimnasio (Besedka Johnson, fallecida poco tiempo después del estreno) en una gran actriz: su Sadie es gruñona y hosca pero sensible, el personaje que compone está plagado de contradicciones y matices, virtud que a veces no alcanzan ni los actores más experimentados. Dree Hemingway, por su parte, deslumbra no solo con su belleza sino con su simpleza y elegancia. La amistad que le propone a Sadie es tan simple como ella misma: se basa en la compañía y un cariño en base a una rutina establecida.

Todo lo demás que rodea a Jane ( la industria del cine porno, sus roommates drogones con planes delirantes, su relación con el trabajo) se vuelve accesorio ante lo único que parece importar, tanto para la mirada del director como para la del espectador atento: el cariño y el sentimiento de correspondencia que siente por esta nueva presencia en su vida. Es irrelevante también el rol que cumple cada una en la relación. A Starlet le importa el amor y no mucho más que eso.

 

Starlet se estrena este jueves 3 de octubre en las siguientes salas:

Arte Multiplex Cine, Belgrano Multiplex, Showcase Belgrano, Village Recoleta, Showcase Norte y Rosario del Norte.