La dolce vita

Lirismo, desencanto y exuberancia en la ganadora del Oscar a Mejor Película Extranjera: la formidable La grande bellezza, de Paolo Sorrentino.

La misión en el mundo del crítico y escritor Jep Gambardella (Tony Servillo) parece ser esta: buscar sin descanso y a todo momento la belleza del título y, en el camino, ajusticiar a aquellos artistas, autores y demás que tratan de hacer pasar por sofisticación lo que no es más que mediocridad y frustración. Una galería extrañísima de personajes, que incluye a una primera novia recientemente fallecida, una editora enana y amiga incondicional y la hija stripper de un viejo conocido, le dan forma a una película que pareciera ser ilimitada, que puede contener el grotesco habitual de Sorrentino tanto como un lirismo inédito en su cine que requiere del exceso más desatado para no caer en la cursilería (ver el personaje de Sor María, la líder espiritual de 104 años que se convierte en material de comedia y de drama a la vez). El director se atreve a todo: al cinismo sardónico de su protagonista y a su búsqueda incansable y un poco solemne de goce estético. El cine de Sorrentino anda solo, encuentra la plenitud formal, y por momentos hasta puede darse el lujo de prescindir de un relato e incluso de su protagonista. La primera escena, antes de la aparición de Jep, lo confirma: allí no hay nada más que una fiesta con música y alcohol, hombres y mujeres borrachos, felices, amargados, bailarinas detrás de vidrios a las que casi nadie ve, viejos verdes que dicen guarradas y señoras resentidas que se solazan hablando mal de otros; todos conviven apretados en los mismos planos y en el mismo espacio sin que ninguno brille por sobre los demás. Es como si esa escena diera cuenta de todas las películas del director en apenas unos minutos, en los que las personas y las cosas son vistas a través del cristal cool con el que mira el ojo inquieto de Sorrentino. A fin de cuentas, con su cine pasa lo mismo que en una fiesta: uno puede mezclarse hasta confundirse con la algarabíageneral o pensar que los que festejan son todos unos ridículos e irse del lugar.

 

La grande bellezza

Paolo Sorrentino

Estreno: 20 de febrero

2013 / Italia - Francia / 142 minutos

Zeta Films