La vida y todo lo demás

Protagonizada por María Canale y Alberto Rojas Apel, Amor, etc. es la primera parte de una trilogía dedicada a la pareja y a los estadios del amor. Hablamos con Gladys Lizarazu, directora de esta película que puede verse todos los días a las 15.40 y a las 20 h en el Cine Gaumont.

¿Cómo se compondrá la trilogía y en qué etapa se encuentra ese proyecto?

Amor, etc.es la primera parte de la trilogía y se completa con La Patria (ex Patria Grande) y Viaje a la luz.Cada una de estas películas se ocupa de una pareja diferente en un momento distinto de la vida ysurge de disparadores reales y biográficos.El proyecto se organiza en torno a un texto del filósofo francés Alan Badiou. Élsostiene que el encuentro amoroso entre dos personas se da por azar, peroese encuentro debe comenzar una duración en el tiempo para que el vínculo trascienda y se convierta en una experiencia mayor. Asimismo, diferencia y establece tres estadios que hacena la experiencia amorosa: el enamoramiento/seducción, la duración y la creación. A partir de esos estadios establecí analogías paracada una de las películas que componen la trilogía. El primer estadio se corresponde con la idea del amor joven: elenamoramiento, los intentos por construir algo. Se trata de la etapa joven del amor, allí se ubica Amor, etc.El segundo estadio, la duración, encuentra su analogía en el amor de los viejos, aquellos que lograron una duración en el tiempo,y cuenta la historia de una pareja de jubiladosen plena crisis;se titula La patria. El último estadio, la creación, encuentra su analogía en la familia, reivindicando el poder creador del amor. Allí se ubica la última de las películas, titulada Viaje a la luz,que retrata la vida de una familia que viveen un monte de la puna tucumana. La Patriaparticipó de la clínica de desarrollo de proyectos cinematográficos del V Boliva Lab y tiene una versión work in progress del guion. Viaje a la luz sigue en estado escaleta. 

 

¿Cómo se te ocurrió darle esa forma y por qué te dieron ganas de filmar esto en particular?

La idea de la trilogía surgió cuando tomé contacto con el texto de Badiou, lo cual me llevó a reflexionar sobre los estadios que propone. En tanto establecí una correspondencia entre Amor, etc y el primer estadio que plantea el texto me di cuenta de que la película es parte de una obra mayor. Ese descubrimiento está relacionado a la necesidad de abordar una cuestión temática, pero también persigue una apuesta artística a mayor escala.

 

Vos también sos dramaturga. ¿Cómo aporta eso al trabajo en cine, pensando también en que trabajás con Alberto Rojas Apel?

Ser dramaturga me ayuda mucho a la hora de plantar al personaje dentro el esquema del guion, a darle tridimensionalidad y formular los diálogos. El teatro trabaja con el cuerpo en el espacio, y el dramaturgo escribe desde ahí; la acción no es solamente física como suele entenderlo el cine de acción. La acción es dramática antes que nada, lógicamente puede ser física, pero ante todo hablamos de acción dramática y de imagen. El dramaturgo entiende la imagen como un disparador sensorial, no únicamente como una imagen visual; una imagen puede ser visual o sonora, olorosa o táctil, apela a la percepción. Cuando convoqué a los actores el guion estaba cerrado, pero al empezar a ensayar –y este es otro aspecto que traigo de mi trabajo en teatro– abrí el juego a la improvisación. ¿Cómo no hacerlo con Alberto como uno de los protagonistas? Fue muy divertido para los tres; obviamente María también participó activamente del proceso, y resultó muy enriquecedor para la película.

 

¿Cómo fue el paso por Mar del Plata?

El festival siempre es un lugar muy estimulante para presentar una película. Tuve la oportunidad de presentar Amor, etc. en casi todos los festivales en los que estuvo, y la gente siempre la recibe con mucho entusiasmo; en ese sentido Mar del Plata no fue la excepción. Al público le gusta mucho la película, y eso para mí es una gran satisfacción. Los festivales te dan la posibilidad de mostrar la película en un entorno donde se supone que el espectador conoce o le interesa el cine. Creo que lo real viene ahora; me refiero a la relación de la película con el público que no es cinéfilo, la gente que va al cine de manera desprevenida. Ese público me súper interesa.