Liliana Mazure le respondió a Darín

A raíz de algunas críticas que formulara el actor al funcionamiento del INCAA, en el marco de un reportaje radial concedido al periodista Jorge Lanata el pasado primero de enero, la Presidenta del Instituto le respondió a través de un correo al que tuvo acceso Haciendo Cine.
Darín y un comienzo de año agitado.

 

A continuación, el correo enviado por Mazure:
 
Estimado Ricardo:
Como Presidenta del INCAA, me encuentro con la responsabilidad de escribirte para transmitirte algunos ítems importantes en relación al funcionamiento del INCAA, ya que los trabajadores de la Institución y también los funcionarios, nos hemos visto afectados por tus declaraciones, relacionadas con la tarea que cada uno de nosotros lleva adelante con gran responsabilidad y compromiso con el proyecto de desarrollo y crecimiento de la Industria Audiovisual en nuestro amado, talentoso y valiente país.
Entiendo que las opiniones adversas que pueblan las páginas de los diarios en los últimos días son producto del desconocimiento de unos y la clara intencionalidad política de otros. Te cuento que este periodismo sabe muy bien de qué habla, ya que nos han pedido infinidad de informes y han recibido respuesta cada uno de ellos. Todo lo explicado en este correo ya fue explicado y aclarado a la prensa, a los jueces,  a los demandantes y recusantes. Por eso cuando te preguntan, saben perfectamente cuál es la respuesta correcta, pero no la dicen. Y por esto también el asombro de nuestra gente ante tus declaraciones.
Te adjunto en el presente correo todas las Resoluciones que avalan lo que trataré de sintetizar en pocas líneas:
Todas las películas que reciben subsidio y crédito en el INCAA, son seleccionadas por los Comités, que están conformados por 5 personas; un representante de actores, uno de directores, uno de técnicos, uno de guionistas y uno de productores, quienes trabajan durante tres meses sobre 15 proyectos, que fueron previamente revisados por la Gerencia de Fomento, en lo que refiere a requisitos administrativos cumplidos. A los tres meses, se nombra un nuevo comité de iguales características. Todo el funcionamiento y la designación del Comité de Evaluación de Proyectos surge del artículo 5 de la Resolución Nº 2202/11 que te adjunto. Y en el artículo 6 de la misma Resolución, en el marco de las facultades que la ley me confiere, decidí fijar requisitos de admisibilidad sumamente exigentes para integrar los comités. Fue necesario realizar esto, para evitar que los Comités estén integrados por miembros inexpertos que solo podrían actuar por amiguismo. Gracias a las reglamentaciones dictadas por el INCAA, quienes integraron estos comités son nuestros más prestigiosos y responsables directores, productores, guionistas, técnicos y actores como: Daniel Burman, Pablo Bossi, Luis Puenzo, Ricardo Wullicher, Vanessa Ragone, Lita Stantic, Sergio Zóttola, Isidro Miguel, Ana Katz, Daniel Hendler, Juan Taratutto, Marcos Carnevale, Ana Celentanno, Raúl Risso, Lola Berthet, Graciela Maglie, Diego Dubkovsky, Ana María Picchio, Fernando Castets, Mario Sábato, Juan Pablo Gugliotta, Pablo Fendrik, Matías Miller, Gustavo Garzón, Eduardo Sacheri, Juan Palomino, Verónica Cura, Juan Pablo Buscarini,  Luis Machín, Carlos Abate, Paula de Luque, Victoria Galardi, Fernando Spiner, Jorge Maestro, Luis Ziembrowski, Paula Hernández, entre otros.
Cada año, se presentan al INCAA cerca de 600 proyectos para largometrajes de ficción y documental, entre los que se seleccionan los aproximadamente 140 que recibirán subsidio.
En conclusión, en materia de selección de proyectos, columna vertebral del INCAA, reglamentamos un sistema de rotación de los miembros de los comités, se exige el cumplimiento de requisitos de admisibilidad, idoneidad y experiencia acreditada de los miembros que aspiren a integrar los comités, y la designación de los miembros la efectúa el Consejo Asesor del INCAA conforme artículo 5 de la Ley Nº 17.741 (t.o. 2001), no teniendo facultades ni injerencia alguna la Presidencia del INCAA en esta materia. Cabe aclarar que el Consejo Asesor, creado en la Ley Nº 24377 del año 94, fue puesto en funcionamiento por mi gestión en el año 2010, y se encuentra conformado también por directores, productores, actores, técnicos y 5 representantes de las diferentes regiones del país. Las asociaciones del sector eligen y proponen a su integrante del Consejo Asesor, no los elige el INCAA. (Ver arts 2 y 5 de la Ley Nº 17741).
Los Comités son quienes decidieron que las 130 películas estrenadas en 2012 y las 149 del 2011, recibieran créditos y subsidios.
Como verás, es el sector audiovisual quien decide qué es lo que se produce y estrena, no existiendo injerencia de ninguna otra instancia, habiendo avalado la Presidencia del INCAA el 100 % de las decisiones de los Comités, lo que implica que no se ha apartado de ninguna decisión del órgano técnico, aún en los casos que se pueda tener una visión diferente. Si los Comités seleccionaran sólo 30 películas al año, nosotros avalaríamos esta decisión. Siempre teniendo en cuenta que la Ley dice que debe de utilizarse el 50% del presupuesto en el Fomento a la cinematografía y la Reglamentación de la  Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, 26.522,  agrega el 25% de este fondo para el Fomento de producciones para TV.
Ninguna película puede percibir más dinero que lo que el "costo reconocido" por el INCAA refleje, conforme artículo 3 último párrafo del Decreto 1527/12. El equipo de análisis de costos del INCAA es altamente profesional, revisa cada una de las facturas de pago, así como comprobantes de cada sindicato por aportes y cargas sociales de actores y técnicos. Es el equipo más golpeado por productores y directores, ya que son muy exigentes en el análisis de la documentación, habiéndose logrado un orden impensado hace unos años. Y es el equipo más afectado también por las declaraciones periodísticas, por lo que es uno de los trabajos más ingratos dentro del INCAA.
La Gerencia de Fiscalización controla día a día el cumplimiento de la cuota de pantalla y las medias de continuidad, conforme las Resoluciones Nº 1076/12/INCAA y la 1077/12/INCAA, ésta última crea un calendario tentativo de estrenos para lograr, aún en el contexto hipercomplejo en materia de distribución y exhibición que no deja de ser un problema de todos los países, que todas las películas tengan una salida razonable. Además, se establece la posibilidad de que la empresa productora proponga al INCAA un refuerzo en el control de la cuota de pantalla, caso en el cual se les extiende un permiso a todas las personas que la productora estima conveniente para coadyudar con la fiscalización del INCAA.
El Departamento de Comunicación se ocupa de apoyar el estreno de películas, repartiendo de la manera más equitativa posible el dinero con el que contamos para pautas publicitarias, variando las ayudas económicas dependiendo la cantidad de copias con que la película se va a estrenar, el presupuesto económico y las zonas geográficas en que se va a exhibir.
La Gerencia de Asuntos Internacionales realiza un gran trabajo de apoyo en la presencia en Festivales y Mercados Internacionales del cine nacional. Resolución Nº 151/12/INCAA. Y lleva ya 5 años organizando VENTANA SUR, el mayor Mercado de Cine Latinoamericano,  en asociación con el Marche du film de Cannes, que tuvo 2500 acreditados en su edición 2012, realizándose gran cantidad de ventas de cine latinoamericano al mundo.
La Gerencia de Acción Federal, en conjunto con el área de Coordinación de Espacios INCAA programa las 43 salas de todo el país, incluido el Cine Gaumont de CABA, con cine Nacional, los espectadores de estas salas (más de un millón al año) no son tenidos en cuenta en las estadísticas de los medios.
En políticas públicas sin precedentes, a fin de 2013, el 80 % de las salas del país estarán digitalizadas para que todas nuestras películas puedan verse en salas competitivas comercialmente, con equipamiento 3D de última generación.  En estos programas, 150 salas se digitalizarán en comodato, recuperando 100 salas históricas en pueblos y ciudades de todo el país.
Y más de 100 festivales de cine al año suceden en todo el territorio nacional con subsidio del INCAA y con el trabajo pleno de entusiasmo de los diferentes equipos de cada provincia.
Y  así podríamos seguir contando la inmensa gestión que estamos llevando adelante en el marco de las políticas públicas del Estado Nacional, del modelo político de país conducido por nuestra Presidenta, Dra. Cristina Fernández de Kirchner,  con el claro objetivo de la inclusión. Inclusión social, inclusión de todas las voces, inclusión de todos los trabajadores audiovisuales.
Y todo esto llevado adelante por nuestros trabajadores, que cuentan desde 2009 con el primer Convenio Colectivo Sectorial de Trabajo, que les da estabilidad, dignidad y también responsabilidad. Esta fue la primera instrucción que recibí de Presidencia de la Nación cuando asumí en 2008; Convenio Colectivo de Trabajo.
Espero entiendas estas líneas, lo hago fundamentalmente por el gran respeto que todos tenemos por tu trabajo de tan importante dimensión artística para nuestro país. Por esto intentamos comprender qué sucedió,  para que tengamos que leer declaraciones que no toman en cuenta el trabajo que se realiza en el INCAA, siempre visualizando las necesidades, aportes y opiniones del sector. Y por sobre todo porque somos parte de la construcción de un modelo de país que voto el 54% de los Argentinos. Esta responsabilidad nos guía y sabemos que construimos una gran industria audiovisual Argentina. Que somos parte activa de un gran país, con una gran historia, con millones de héroes que han dado la vida por la felicidad del conjunto y somos nosotros, todos nosotros; funcionarios, productores, directores, actores, músicos, técnicos y por sobre todo artistas, los encargados de que estas historias se cuenten. Para esto trabajamos y seguiremos....
Cordialmente
Liliana Mazure
 
 
Desgrabación textual con los dichos de Darín en el programa radial "Lanata sin filtro", y que originaron la respuesta de Mazure: 
 
 
Jorge Lanata: Ricardo Darín está en línea de teléfono. Ricardo, Jorge Lanata, ¿cómo estás?
 
Ricardo Darín: ¿Cómo te va Jorge? Feliz año.
 
J.L.: No sé si tuviste oportunidad de ver el sábado en La Nación "El cine catástrofe argentino", que firma Javier Porta Fouz. Yo empezaba el diálogo hace un rato con Campanella y ahora con Quintín, dando algunos datos que son realmente increíbles, que el 40 por ciento de los estrenos de películas en la Argentina de 2012, fueron argentinos, pero que no llegaron a obtener ni siquiera el 10 por ciento de la cantidad de espectadores. Y hay un montón de casos de por ejemplo habla de películas de 1000 espectadores cada una y 21 películas de menos de 200 espectadores y Bazán citaba para el Guinness una película que llevó siete espectadores.
 
R.D.: (risas) ¡Qué bueno! ¡Qué bueno!
 
J.L.: O sea que ni siquiera fue la gente que hizo la película a verla.
 
R.D.: (risas) Eso es buenísimo. Bueno, es muy raro, es un terreno muy polémico. Supongo que si hablaste con Quintín y hablaste con Campanella son dos tipos que conocen muy bien, no sólo la industria, sino toda la estructura de la cinematografía y te habrán dicho cosas mucho más calificadas que las que te puedo decir yo. Lo mío es mucho más de sensación térmica que otra cosa. Algo raro pasa, es decir, hay que revisar cuáles son los mecanismos por los cuales se otorgan subsidios o créditos y después lo que ocurre es que en todas las distintas etapas que suceden a terminar un rodaje demuestran claramente que no había el menor interés en eso que subsidiaron. Porque el problema no es sólo hacer una película, sino sostenerla, encontrar espacios para su visualización. Cierta lógica intensión de promoción para que llegue al público. En fin, yo creo que es un terreno muy polémico. Yo te puedo decir la sensación que yo tengo, yo no leí la nota a la que hacés referencia, leí una en la que se hablaba de cuáles son los estrenos, cuál es la cantidad de películas que se hacen por año, y cuáles son las que llegan a tener una mínima chance de que alguien resulte mínimamente interesado por ir a verla. Nosotros estamos tratar de encontrar cuál es la política adecuada. En Francia tiene un sistema bastante... yo no sé por qué no lo copiamos, yo no sé por qué no copiamos las cosas que funcionan en otros lugares. En Francia los distribuidores, los grandes distribuidores, los de las películas monstruos, están obligados a tener un porcentaje elevado de películas francesas para poder exhibir las otras. Acá eso no sucede, ¿entendés? El cine francés proviene precisamente de la estructura cinematográfica francesa, que se encarga de que tengan apertura y exhibición las películas grandes  y esperadas por todo el mundo, pero también apoyan su cine estableciendo una cuota de pantalla que protege a su propio cine.
 
J.L.: Yo no sé si el problema es sólo de distribución, porque acá estamos hablando de películas que se estrenaron, a lo mejor se estrenaron en pocas salas, pero no fue nadie a verlas. Me parece que el tema es más de contenidos que de otra cosa.
 
R.D.: Lo que pasa es que cuando hablamos de distribución no estamos hablando solamente de repartirlas, estamos hablando de que el distribuidor es el que se encarga de promocionar. Yo conozco algunos casos, esto no quiere decir que sean todos, esto va a sonar un poco intempestivo, pero conozco algunos casos de unos señores que hacen películas, plantean un presupuesto, lo elevan al instituto, el instituto les otorga un crédito y con la mitad de eso hacen una película, el resto se los embolsan y después no les importa si la película es vista por alguien o no, ¿entendés? Ahí está pasando algo raro, porque en el instituto, que sé que hay gente que conoce mucho de cine y que hace muchos años que está trabajando en esto, no logra desarticular esa trama. Ahí hay una trama siniestra que hace que hay unos señores que se dedican, ¿sabés cuál es el negocio? Hacer películas, no que se vean, hacerlas. Entonces así es muy difícil.
 
Osvaldo Bazán: El negocio es el subsidio. Hablábamos acá justamente que es muy difícil filmar en la Argentina, casi imposible, por las cifras, decía Campanella, que ni siquiera la película de Suar podía haber sido filmada sin aportes del estado, así están los costos y así está lo que se recupera. ¿Esto condiciona, te parece, de alguna manera, no sé si el accionar, pero sí el discurso político de muchos de tus colegas?
 
R.D.: Bueno, no sé, ahí ya fuiste más lejos, a mí me gustaría decir, aparte de que entiendo que esto es un terreno complicado y que hay que esclarecerlo de alguna manera, lo que pasa es qué orden de prioridades estamos, pero también es cierto que esa política debería ser lo suficientemente inteligente como para dejar un espacio necesariamente lógico, creativo, para aquellos que no sean una garantía, porque yo no estoy hablando de resultados. Fijate que no estoy hablando de que una película lleve o no lleve, tenga o no tenga repercusión, lo que digo es que como mínimo, si se otorga un subsidio, se otorga un crédito para que se haga un largometraje, que es una cosa muy complicada de hacer, luego tendría que haber una porción destinada a la promoción que vaya de la mano de la distribución. Porque si no ahí hay una gran contradicción.
 
O.B.: ¿Ahora éste no es también un tema mundial? En España ven películas españolas y de Estados Unidos. En Francia ven películas de Francia y de Estados Unidos. Digo, ¿esto no es algo que también de alguna manera se determina desde Hollywood.
 
R.D.: No, no sé si desde Hollywood, yo sé que los que están cortando el bacalao son las mayers, o sea las empresas que tienen las grandes películas, acá hay que analizar por etapas. Nosotros teníamos los cines de barrio, ¿te acordás?, que tenían una capacidad determinada. Luego muchos de ellos fueron entregados a distintas congregaciones religiosas de dudosa reputación, casi todos los cines de barrio fueron entregados a órdenes religiosas y apareció la novedad de que en donde había un gran cine se hacen cinco con muchas menos butacas, se les mejoró el sonido, la visualización, todos los aspectos técnicos. Esos señores que hicieron eso normalmente pertenecen a cadenas, esas cadenas sí están directamente relacionadas con las mayers, o sea con las empresas grandes. 
 
O.B.: Eso quería decir con Hollywood.
 
R.D.: Bueno, pongámosle Hollywood, de acuerdo, sí, Hollywood maneja el paquete, es así. Pero lo que pasa es que vos en tu territorio podés establecer algunas pautas, decir: "Señores, traigan las películas que quieran que son con las que ustedes hacen negocios, pero nosotros tenemos interés en ver qué es lo que se hace en nuestro país, para lo cual necesitamos que haya una protección de pantalla". Y que no puede durar una semana, vos no le podés exigir a una película con escasa promoción que en la primera semana cubra lo mismo que va a cubrir "Piratas del Caribe 3", porque ya sabemos que es muy desproporcionado lo que va a ocurrir.
 
O.B.: Queremos ver el cine que se hace en nuestro país y en otros países también.
 
R.D.: Yo quiero ver todo el cine.
 
O.B.: Porque cada país termina viendo su cine, el cine de Hollywood y nada más.
 
Jorge Fernández Díaz: ¿Cómo te va? Te leí en una entrevista que hiciste en Perfil, había un recuadro donde vos hablabas de la Argentina de hoy. Me pareció muy valiente en el doble sentido, muy valiente en elogiar cosas del gobierno y en criticar cosas del gobierno, algo totalmente inusual en los actores argentinos en este momento. Quería, si podés, reproducir esto, porque vos hablás de las cosas buenas y también de las malas.
 
R.D.: No, lo que pasa es que yo trato de separarme, como te habrás dado cuenta, de esa confrontación en la que nos vemos obligados a formar parte y me parece una falta de respeto a la inteligencia, básicamente, porque si no sos ni de Boca ni de River, ¿qué pasa? ¿No existís? Yo soy tan argentino como cualquiera y quiero, adoro a mí país y quiero básicamente y especialmente a la gente de mi país, porque ya sabemos que el país es fantástico, pero quiero rescatar a la gente honesta, honorable, trabajadora y decente que hay en este país, que normalmente no imprime y no aparece en la tapa de ningún diario. Yo no formo parte, no quiero formar parte de estas antinomias porque me parece que es reducirme a tener que elegir entre cosas que yo no establecí, entre pautas que yo no establecí. Y esto me ha pasado desde hace mucho tiempo, yo hace mucho tiempo que arrastro esta sensación de vacío de pertenecer a una minoría que anda pululando, tratando de averiguar y entender, descubrir donde están las mentes que me representan. Es decir, cuando un tipo dice algo con lo que yo coincido, automáticamente presto atención y después resulta que dice tres o cuatro boludeces y me quiero matar. Lo que no significa que no se puedan decir boludeces, el tema es cuando se dicen boludeces que son perniciosas, tóxicas, intoxican a la mentalidad de los demás. Yo destaco algunas cosas y critico básicamente las formas, muchas formas del gobierno, no me gustan. Yo creo que la línea se baja desde arriba, el ejemplo se da caminando y no me gusta que se esté fogoneando permanentemente la confrontación porque para mí no sirve para nada. A mí me encanta la discusión, creo que no hay nada más creativo que la discusión, creo que las ideas se deben debatir, pero no me gusta que me hagan callar la boca si yo no formo parte del grupo A o del grupo B, ¿entendés?
 
J.F.D.: Claro, porque la última vez que vos hiciste unas declaraciones de éstas, yo recuerdo que desde el canal oficial te tiraban con todo porque no se podía ser neutral, querías ser neutral, usaban esa palabra.
 
R.D.: Tibio, me acusaron de tibio, unos señores que me gustaría ponerlos manos a mano a ver quién es más tibio de los dos, porque yo de tibio no tengo nada. Pero bueno, es una forma de descalificación, está bien, es una forma más de descalificación. Igual lo hicieron con bastante carpa porque tampoco comen vidrio y entonces se cuidaron de no matarme, porque tampoco era para matarme lo que había dicho, en fin.
 
J.F.D.: A vos te gustó mucho, según leí, las formas en que encaró al inicio Néstor Kirchner varias políticas, ¿es así?
 
R.D.: No, ¿sabés qué me gustó? Yo sé que voy a decir esto y me voy a prender fuego, me voy a inmolar, pero para inmolarse un 1º de enero está bueno porque quiere decir que el año ya te lo jugaste.  A mí lo que me gustó de Néstor fue que entendió una... hizo una lectura adecuada de cómo se hace para construir poder en la Argentina. Vos y yo sabemos, vos seguramente más que yo, que hay una lucha subcutánea permanente contra cinco o seis grandes mafias que hay en la Argentina. Y creo que él entendió eso de esa forma y fue a poner el cuerpo, puso la jeta, al mejor estilo caudillo, como quieras llamarlo, pero fue a hablar con los monos: "¿Quiénes son ustedes? Vení, sentate acá, acá se termina la joda". Es la sensación que yo tuve. Después me parece que eso se perdió y por eso los monos ahora están buscando dónde se refugian. ¿Es claro lo que digo?
 
J.F.D.: Totalmente, pero hay una frase tuya que voy a reproducir, dice: "De 1000 personas que expresan su disconformidad, puede haber dos que son golpistas y ya sabemos qué hacen y cómo piensan, así que no jodan con eso".
 
R.D.: Eso está clarísimo, no nos pueden correr por derecha con esa historia, me parece ridículo, me parece ridículo que crean que unos pibes de 17, 18, 20 años quieran ser golpista aunque no hayan vivido la democracia, tienen muy claro... los pibes son mucho más piolas que nosotros y además quieren vivir en un país en libertad, donde se pueda decir lo que se piensa, no se puede meter a todos en la misma bolsa, es una ridiculez, es una falta de inteligencia total, es una falta de respeto. Por supuesto que siempre hay dos o tres boludos que añoran, no sé, la mano dura, el militarismo, "roban, pero hacen", ese tipo de boludeces que escuchamos toda la vida, pero yo no soy ése y muchas personas que yo conozco tampoco son eso, te lo puedo asegurar.
 
J.F.D.: Y por otro lado elogias a Cristina, en esta nota, en su inteligencia y a la vez...
 
R.D.: No, lo que pedí por Cristina es un poco de respeto, la investidura presidencial debe merecer cierto respeto, para mí, además nosotros no estamos acostumbrados a ser conducidos por una mujer, yo tengo un gran respeto por las mujeres y exactamente lo que no quiero que hagan conmigo, yo no lo hago con los demás, no me gustan las descalificaciones baratas.
 
J.F.D.: Pero a la vez decís que Cristina con la muerte de Néstor apareció un grupo de gente dedicada a proteger a Cristina, que le aconsejó cosas que están bien y cosas que no están tan bien.
 
R.D.: Ésa es la sensación que yo tengo porque a veces veo ciertos asesoramientos  que digo, por favor, te juro que si pudiera la llamaría por teléfono y le diría: por favor presidenta, piense un minuto más en esto porque le están contando una película equivocada. ¿Entendés a qué me refiero?
 
J.L.: Absolutamente. Lo que me llama la atención es la libertad con la que te podés expresar en un país dividido donde todo está mal. Porque yo estoy seguro que hay oyentes que son anti-kirchneristas y no están de acuerdo para nada con vos y oyentes kirchneristas que tampoco están de acuerdo con vos...
 
R.D.: Me parece bárbaro.
 
J.L.: Me parece un gran valor, te felicito, me parece un gran valor en este momento.
 
R.D.: Pero me parece fantástico que no estén de acuerdo, si nadie dijo que tenemos que estar todos de acuerdo, lo que sí tenemos que tratar de pensar todos es una misma dirección y debatir ideas, discutir, pero siempre sabiendo, se supone que todos queremos lo mejor para el país.
 
O.B.: Ahora vos sabés que cuando decías estas cosas puede pasar lo que te pasó la vez pasada y va a haber gente por televisión diciendo las cosas que dijeron de vos. ¿Te molesta eso?
 
R.D.: No, no, bah, por supuesto que te hiere un poco el hecho de que te descalifiquen y crean que porque decís esto no te importa la Argentina y sos polaco o húngaro, eso me parece una tontería porque yo creo, creo, eso lo creo, no tengo muchas garantías, creo que yo he dado más de una demostración de que no sólo me interesa mi país, sino que trato de defenderlo en todo lugar al que voy y trato de dejarlo bien parado, cosa que muchos de los que me están criticando no sé si hacen. Yo soy un trabajador, me encanta mi laburo, soy un privilegiado, hago gala de ese privilegio rompiéndome el lomo y haciendo cosas que sería muy tedioso destacar en este momento y además no corresponde. Pero si por una opinión, si por lo que yo pienso en función que quiero lo mejor para todos, no para un grupo, para todos, soy descalificado por ese tipo de cosas, y bueno, serán las reglas de juego. Yo les pido disculpas, pero la verdad es que es imposible estar de acuerdo con todos, por eso es que ese interesante discutir y debatir.
 
 
J.L.: Vos hablabas antes Ricardo de que había un momento, por otro lado es así, de gran polarización y en el caso de los actores, yo no recuerdo una época histórica, quizás los 50, pero yo no había nacido, hubiera una polarización tan grande. ¿Vos esta polarización pensás que se debe a motivos ideológicos, a conveniencia económica, a frivolidad? ¿A qué?
 
R.D.: No, mirá, yo en principio tengo la obligación de pensar que cada uno tiene el derecho de alinearse y de tener su postura política e ideológica como corresponde. O sea, en principio, de buena fe, yo confío, si después me demostrás lo contrario, bueno, no sé, me angustio, me amargo y me entristezco, pero en principio me parece que todo el mundo que está defendiendo absolutamente todas las acciones del gobierno es porque cree que es así. Pero permítaseme no estar de acuerdo con algunas. Y eso no significa que yo no trabaje con fulano o con mengano, yo permanentemente vivo integrando elencos donde hay hombres y mujeres que piensan de distinta manera, y me parece que está bárbaro, incluso en altos del rodaje o cuando fuere, discutimos, intercambiamos idea y está todo bien. Nadie va a sospechar del otro que lo  está haciendo por un interés determinado o algo por el estilo, yo por lo menos no es mi política, yo no pienso así. Yo creo que cada uno tiene derecho a pensar lo que  quiera y defender las ideas que quiera, de eso se trata.
 
O.B.: Hay una cosa que decías hoy temprano sobre no sabés por qué no copiamos algunas cosas que están funcionando bien en algunos países, por ejemplo con el tema de la exhibición y a veces las copiamos, porque por ejemplo, en la ley de medios, el artículo 67, hablando de cuota de pantalla de cine y artes audiovisuales nacionales, es casi una copia de la ley francesa. Los canales tienen obligación de pasar por año calendario, ocho películas de largometrajes nacionales, pudiendo ser hasta tres telefilms nacionales, tienen obligación de hacerlo. Esto está en la ley, la ley está en funcionamiento desde hace tres años y no hay una cautelar para que esto no ocurra, sin embargo esto no ocurre.
 
R.D.: Claro, volvemos a lo mismo, volvemos a que hay leyes, pero el tema es cómo se hacen cumplir... (superposición de voces) ...que se cumplen y que se respeten.
 
J.L.: Nos meteríamos en una discusión larguísima y estamos a punto de ir al informativo. Pero el tema de las cuotas de pantalla para mí son arbitraria y yo no estoy tan de acuerdo. Es como cuando en algún momento se discutía durante la dictadura en la Argentina que determinada música fuera folclórica y la otra no, que la literatura extranjera... (superposición de voces)
 
O.B.: Jorge, eso se discute ahora, la ley de música tiene esta obligación, incluso los músicos extranjeros tienen que tener un número nacional previo.
 
J.L.: Yo no estoy de acuerdo con eso, no sé qué piensan ustedes.
 
R.D.: Jorge, dejame decirte algo con respecto de la cuota de pantalla. No hay forma, no hay forma de que nosotros podamos respetar o defender nuestro cine, nuestras actividades artísticas frente al presupuesto descomunal  que manejan las grandes empresas que vienen de afuera, no hay forma. ¿No te ha pasado más de una vez estar en el cine y ver una seguidilla de seis, siete colas o trailers, como quieras llamarlo de películas americanas y a todas cuando termina la cola, vos decís: " A ésta yo no me la pierdo"? tienen un departamento que se especializa en hacer trailers y tienen un presupuesto contra el que no podemos competir. Entonces donde no hay presupuesto tiene que haber cabeza y creatividad.
 
J.L.: Yo estoy de acuerdo con eso, ahora vos sabés que no se crea audiencia por decreto, o sea...
 
R.D.: No, no, no, por supuesto, pero no te olvides que nosotros venimos de una larga etapa, larga etapa donde mucho tilingo decía: "Yo cine argentino no veo", sin saber de qué carajo se trataba.
 
O.B.: Es cierto Jorge que no se crea audiencia por decreto, pero sí se sensibiliza y se educa a la audiencia.
 
R.D.: Sí, no nos olvidemos del rol fundamental que juegan los medios, de toda índole. Es decir, si vos me ametrallás la cabeza las 24 horas del día con la "Tormenta perfecta" de George Clooney, termino cayendo como un boludo y la voy a ver. Y después cuando la voy a ver me doy cuenta de que lo más interesante era el trailer. 
 
O.B.: Eso pasa cuando vas a hacer las notas a los actores en Estados Unidos, a vos de cualquier medio del mundo te pagan el viaje, vos tenés la posibilidad de hacer la entrevista exclusiva durante cuatro minutos, vos sabés que sólo le podés preguntar de la película, ellos te va a dar el trailer y un montón de otras imágenes de la película, pero se aseguran sólo pagándote el viaje que vos estés ahí con esa entrevista, que en todo el mundo haya notas sobre esa película en la semana del estreno.
 
R.D.: Sin duda y los actores además cobra por eso, acá no se te cruzaría por la cabeza. Me gustaría hacer una salvedad más, ya que estamos en el tema del cine, que es, ¿ustedes se acuerdan de la época que nosotros consumíamos cine italiano, cine francés, cinco español, brasileño? Eso desapareció, no hay forma de ver una película italiana, francesa, brasileña, no hay forma.
 
O.B.: Lo que le pasa al cine argentino le pasa al cine de todo el mundo también, ellos no entran acá como mercado, como Argentina no entra como mercado ni siquiera en Brasil, Brasil no entra acá y viceversa.
 
R.D.: Claro, porque para que entre acá una película brasilera tiene que ser una película que ya hizo 17 millones de espectadores, entonces algún iluminado  acá dice: "Ah bueno por ahí es buena" o porque ganó el Oscar. Pero está bueno discutir esto y ojalá alguien esté escuchando y  se ponga un poco las pilas, pero no sé si es así, 1º de enero me parece que están todos con una resaca...
 
J.L.: (risas) Muchas gracias por la comunicación y por la discusión, un abrazo.
 
R.D.: Por favor, un abrazo grande para ustedes y que empiecen un  muy buen año, todos.