"Matar un muerto": entrevista a su protagonista, Ever Enciso

Esta coproducción entre Argentina y Paraguay está protagonizada por Jorge Román ("Monzón, la serie") y Ever Enciso, quien nos habla del proceso de producción.

Matar a un muerto (2019), del realizador Hugo Giménez, es una coproducción argentino/paraguaya protagonizada por Jorge Román, Ever Enciso y Aníbal Ortíz.  Centrada en la dictadura, propone un repaso distinto sobre el período más oscuro de la región. Haciendo Cine pudo dialogar con Enciso para conocer más de la propuesta.

¿Te es raro estrenar primero en Argentina que en Paraguay?

La sensación es buena. Me avisan que se estrena primero acá y vinimos. Fue un poco  rápido, pero acá estamos.

¿Estabas haciendo algo en Paraguay?

Más que nada teatro. Televisión no se hace mucho. Pero hace 15 días terminé de rodar una película, y nos vinimos porque encima se estrenará en el MALBA. Es importante para nosotros.

¿Cómo fue componer este personaje en esta historia tan distinta sobre la dictadura?

Fue un proceso previo largo, fue como un gran casting. Hasta hicimos dos cortos. El director y la producción estaban probando cosas; nos conocíamos, y querían ver cómo nos comunicábamos, porque no es frecuente esto, de hacer dos cortos antes de rodar un largo. Con Aníbal tuvimos química y una comunicación al momento. Pastor es un personaje complicado, pero muy rico, me encantó. Cuando Hugo me ofreció el largo y me dijo que haría al protagonista me sorprendió.

Ayudaron los dos cortos a que se decidiera…

Claro, me dio el guion y lo leí de un tirón y le dije que me encantaba. Lo leí muchas veces, desmenucé el personaje, porque era complicado.

¿Es más difícil cuando hay pocos diálogos?

Si, son silencios dramáticos, construís su mundo interno, ver para dónde iba, de dónde viene.

¿Cuál fue la escena más difícil?

A nivel físico la del barro, porque en la película se ve poco, pero hicimos mucho más. Fue intenso, terminaron editando y eso es lo que quedó. Pero hay otras, el personaje en sí fue difícil.

Paraguay está viviendo un momento de explosión cinematográfica ¿Cómo lo vivís?

“7 cajas” fue el boom desde el silencio que había, se habló por todos lados de ella. Y luego “Las Herederas” le dio un sello de calidad al cine paraguayo. De hecho, las autoridades se sorprendieron con los premios de “Las Herederas”, primera película que estuvo en Berlín.

Es triste que tengan que esperar eso, los premios…

Y sí, pero es una realidad. Estamos rodando más películas. De cero a varias, es muy bueno.

¿Cómo seguís el año?

Terminé una película, falta continuar la segunda parte de otra. Hay proyectos, me llegó un guion, pero hasta que no escuchás la palabra acción, no conviene hablar. En teatro sí tengo cosas.

¿Por qué hay que ver la película?

Porque es una película necesaria, de memoria. Saca el dedo de aquellos que quieren tapar el sol. Va a hacer mucho ruido en Paraguay, sobre todo en el sector más conservador, muy talibán, empezando por la cabeza. Es necesaria, cuenta una realidad. Es la reivindicación de aquellos a quienes hicieron desaparecer.