Mauro fue la gran ganadora en Cosquín

El Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín terminó este sábado con la ceremonia de premiación de las películas en competencia. Mauro, de Hernán Roselli, trinufó en la categoría Mejor Largometraje de Ficción, mientras que Escuela de sordos, de la cordobesa Ada Frontini, se quedó con el premio al Mejor Largometraje Documental.

El sábado a la noche terminó la cuarta edición del Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín y, en una ceremonia de clausura realizada en el Centro de Congresos y Convenciones, se dieron a conocer los ganadores de las competencias.

En la categoría Mejor Largometraje de Ficción la ganadora fue Mauro, de Hernán Roselli. Según las palabras del jurado, la película fue elegida “por su capacidad para captar con recursos esencialmente cinematográficos un universo en el que la necesidad de sobrevivir desafía las normas morales de la burguesía”. Esto dice Marcelo Alderete sobre la película en nuestra cobertura sobre el Bafici publicada en el número de Haciendo Cine que está en todos los kioscos: “Desde su título, Mauro se presenta como el retrato de un personaje. La profesión de Mauro al comienzo de la película es la de un pasador (denominación para aquellos que se encargan de poner en circulación billetes falsos); más tarde, en sociedad con su amigo Luis, empezarán ellos mismos a encargarse de producir los billetes apócrifos. Con un registro que en su simpleza parece documental pero que, como toda buena falsificación, oculta bajo su superficie un trabajo mucho más complicado, moderno y sutil, la película avanza en su trama con pequeñas situaciones que se van acumulando, para terminar de mostrar el panorama de una sociedad cada vez más desgastada, no solo desde la posición laboral y económica en la que están estancados sus personajes, sino también desde los escenarios por donde se desplazan los intérpretes”.

También en el rubro Mejor Largometraje de Ficción hubo dos Menciones Especiales: Si je suis perdu c'est pas grave, de Santiago Loza, y El escarabajo de oro, de Alejo Moguillanzky (ambas analizadas en el último número de Haciendo Cine). En la competencia de Mejor Largometraje Documental, el primer premio se lo llevó Escuela de sordos, de la cordobesa Ada Frontini. Según el jurado, la película fue elegida “por la sutileza formal con la que se adentra en un tema complejo y sensible, y porque a través del retrato intimista que hace de los personajes, podemos conocer de cerca una realidad ajena a la mayoría de nosotros”. Costa de Morte, de Lois Patiño, se llevó una Mención Especial en la misma categoría.

Entre los 17 cortometrajes la ganadora resultó ser La reina, de Manuel Abramovich, premiada hace poco en Uncipar. La película fue elegida por “la potencia de su historia, la capacidad de síntesis y el riesgo estético y narrativo que asume su director”. También recibieron menciones El palacio, de Nicolás Pereda, y Montaña en sombra, de Lois Patiño.