Pantalla del mundo nuevo

CinemaCon es la convención que resume todo el cine que vendrá, la que abre la puerta para espiar una industria renovada, con salas, proyecciones e innovaciones tecnológicas cada vez más premium. Desde lámparas de última generación hasta butacas 4D, pasando por una empresa que ofrece sacar los malos olores de las salas, todo lo que la industria ofrecerá en el futuro cercano.

Cinemacon es la exposición/convención más importante del momento para la industria del cine a nivel mundial: recibe visitantes de más de 80 países y ha crecido año tras año desde su creación en el 2011. Tuve la suerte de participar de las ultimas cuatro ediciones, y pude comprobar personalmente este crecimiento sostenido. La última edición acaba de terminar y fue realizada, nuevamente, en el majestuoso Caesar Palace de Las Vegas.

La muestra se divide en tres grandes secciones: una referida a lanzamientos de películas, otra destinada a equipamientos e insumos para la exhibición, y por último existe una serie de conferencias referidas a la industria en general. Todo sucede al mismo tiempo y es absolutamente imposible asistir a las tres secciones; por ende, la opción es elegir una de las tres o seleccionar cuidadosamente temas puntuales de dos o tres secciones y descartar el resto. En mi caso, me enfoqué principalmente en la parte de equipamientos e insumos para la industria, y solo tuve tiempo de ver un estreno.

Los lanzamientos de películas están a cargo de los estudios que presentan sus estrenos a futuro con una ventana de doce meses. En estas presentaciones se exhibe material absolutamente inédito, incluso sin terminar; es por eso que solicitan no publicar críticas sobre el material expuesto hasta que no se estrene la versión definitiva. Obviamente está absolutamente prohibido usar cámaras de cualquier tipo durante la proyección, y cada estudio se ocupa de hacer valer esta norma con un ejército de inspectores que, de espaldas a la pantalla, controlan a la audiencia. Además es muy común encontrarse con artistas, directores y productores que presentan parte del contenido. En la presentación de estrenos de Paramount, por ejemplo, estuvieron Arnold Schwarzenegger y Tom Cruise hablando sobre sus respectivas películas.

La única presentación que pude ver completa es la de Disney, la cual se basó en una línea de tiempo en la que se indicaban cronológicamente los estrenos. Se proyectaron trailers y materiales de Tomorowland y Star Wars, entre otros, pero el plato fuerte fue el estreno de Inside Out (Intensa-mente). La proyección se realizó con el nuevo sistema Dolby Vision que combina un masterizado especial del material proyectado con un equipamiento exclusivo de Dolby y sonido Dolby Atmos.

Con respecto a las conferencias, se trató de paneles con invitados de altísimo nivel provenientes de diferentes sectores de la industria. Hubo gente de las más importantes cadenas de exhibición, directivos de las empresas que fabrican equipamiento de cine, especialistas de los estudios cinematográficos de Hollywood y responsables de las distintas asociaciones de cine. En general se trataron temas que afectan a todos los sectores y que necesitan aportes multilaterales para que el cine siga vigente y los espectadores continúen yendo atraídos a las salas cinematográficas.

Equipamiento e insumos para la industria

La exhibición ocupaba dos plantas enormes y, adicionalmente, los stands de las marcas importantes tenían suites privadas en otros sectores del hotel donde en general se hacían capacitaciones, demostraciones, reuniones, presupuestos, etcétera. Una de las plantas estaba más dedicada a los insumos, los más variados que puedan imaginar: desde máquinas para hacer panchos a estudios de arquitectura que construyen complejos enteros; expendedoras de gaseosas, pochoclos, butacas, alfombras, sistemas de venta de tickets, lámparas para pasillos, merchandising, sistemas de publicidad en monitores, equipos, aplicaciones para celulares, publicidad interactiva antes del show, etcétera. Había empresas que ofrecían productos y servicios impensados y muy específicos, como despegar chicles de alfombras, sacar ácaros y hasta el mal olor. En la otra planta había más que nada equipamiento audiovisual: proyectores, servidores, procesadores de sonido, equipamiento de calibración y monitoreo, lámparas, equipos de sonido, racks y pantallas, entre otras cosas.

Proyectores

Las tres marcas principales de proyectores son Barco, Christie y NEC. Las tres presentaron novedosos productos basados en tecnología laser. Christie y Barco están enfocados en proyectores Laser más bien grandes con un altísimo nivel de brillo (llegan a los 60.000 ANSI Lumens); son proyectores de excelentes prestaciones diseñados para elevar el nivel de luz –principalmente en proyecciones 3D– y mantener una calidad de proyección superlativa y constante durante las 20.000 o 30.000 horas de vida que tiene la fuente de luz láser. El problema es que todavía son caros, incluso si consideramos el ahorro en lámparas y en electricidad. NEC es el único fabricante que ofrece proyectores láser pequeños además de la línea de alta gama. Los proyectores pequeños usan una tecnología conocida como blue laser phosphor; esta tecnología es de menor potencia pero mucho más económica, lo que vuelve factible la fabricación de proyectores láser compactos para pantallas pequeñas.

Lámparas

Las marcas principales de lámparas, Ushio, Osram y Philips, estuvieron presentes ofreciendo mejoras menores a sus líneas de productos. Tal vez el mayor crecimiento se vio en la incorporación de lámparas de LED dimerizables para los distintos sectores de la sala. Existe una promesa por parte de los fabricantes de lámparas para ofrecer Xenon más eficientes y duraderas, pero no están aun disponibles ni hay especificaciones detalladas. Como gran novedad, Cinematecnica y Power Technology ofrecieron módulos láser para proyectores convencionales. Es decir, un modulo láser externo que se conecta al proyector mediante una fibra óptica y reemplaza la lámpara Xenon. Esta opción es aplicable a todos los proyectores serie II de medianos a grandes, arrancando desde los 20.000 y llegando a los 70.000 lumens. El costo, estimado en unos cinco dólares por ANSI lumen, es aún elevado. Está claro que el láser es el futuro y que paulatinamente bajará de valor y reemplazará las lámparas Xenon en todos los segmentos de proyección.

Sistemas 3D

Los sistemas 3D están divididos en tres grandes grupos. En primer lugar están los polarizados: RealD, Master Image, Volfoni, DepthQ, XpanD y otros. Todos presentaron productos de alta gama con rendimiento superior al 25%. Master Image está al tope de la lista, con un sistema 3D de una eficiencia lumínica que alcanza el 33%. Como novedad, anunció un combo pantalla/sistema 3D en asociación con Severtson Screens. Otro grupo es el del espectro de color: aquí el protagonista es Dolby. Si bien su producto más difundido tiene la más baja eficiencia lumínica (11%), es el que tiene un menor crosstalk o fantasma, y además es el único sistema de lentes pasivos (sin pilas) que funciona en pantallas blancas convencionales. Como novedad, presentó su nuevo sistema de 3D basado en tecnología de proyección láser que se utiliza en salas Dolby Vision con un extraordinario nivel de brillo. Eso sí: sus lentes costarán cerca de 40 dólares. Por último, en el grupo de los activos (lentes electrónicos que llevan pilas) no se presentaron novedades.

Pantallas

Aquí las novedades están vinculadas a las pantallas para 3D polarizado de menor ganancia y mejor calidad de imagen tanto 3D como 2D. Al contar con proyectores con más brillo, los fabricantes de pantallas presentaron superficies de proyección de menor ganancia lumínica pero con un ángulo de visión amplio y una distribución de luz más pareja en toda la pantalla. Severtson y Harkness presentaron pantallas 3D plegables, que facilitan la logística y reducen costos de flete. Severtson, adicionalmente, presentó la primera pantalla 3D enrollable para grandes formatos, una solución cara pero indispensable para cines-teatro que no tienen espacio para izar la pantalla cuando precisan utilizar el escenario.

Sonido

Esta es la gran vedette del momento junto con el láser. Los nuevos sistemas inversivos son realmente excelentes, y el espectador promedio nota la diferencia claramente sin necesidad de ser un audiófilo. Dolby, Barco, USL y DTS mostraron sus desarrollos: todos tienen significativas ventajas sobre los tradicionales 5.1 y 7.1, y cada marca tiene sus ventajas y diferencias en términos de costos, dificultad de instalación y, obviamente, resultados. Sin embargo, hay algo que es indiscutible y no tiene nada que ver con el sonido: además de sonar increíble, Dolby tiene una marca que el espectador reconoce y valora a la hora de tener que pagar un poco más por la entrada de cine.

Butacas 4D

Estas butacas tienen movimiento, vibración, salpican agua, generan viento, humo… Están orientadas a un público muy particular y a un segmento de películas bien determinado; dentro de este nicho han probado ser muy exitosas en términos de rendimiento económico. En general se instalan en solo una de las salas de los complejos, y muchas veces solo una parte de las butacas de esas salas son 4D, las cuales se venden a un valor diferencial que puede llega hasta el 200% del ticket 2D. De todas las propuestas 4D, la mejor, por lejos, es la 4DX de Mediamation, pero es también la más compleja de instalar.

 

En conclusión, podría decirse que el futuro del cine comercial está hoy enfocado a salas no tradicionales. Todas las cadenas tienen su propia marca para las salas Premium y cada vez agregan más de estas salas a sus complejos. El fenómeno ya tiene nombre: SSS (Sight, Sound, Seats). El precursor aún vigente es Imax, que apuesta a seguir creciendo dentro de este segmento, y ahora se suman las propuestas de Dolby (Dolby Vision) y RealD (Luxe), con salas Premium con pantallas enormes, sonido envolvente, calidad técnica, de diseño y confort muy por encima de la media. Todo parece indicar que la digitalización despertó a una industria que venía medio adormecida y que ahora está en una frenética carrera por retener y cautivar nuevos espectadores cada vez más exigentes.