"Pistolero": Una de tiros y de amor

"Pistolero", ópera prima de Nicolás Galvagno, protagonizada por Lautaro Delgado, Sergio “maravilla” Martínez y María Abadi, llega para demostrar que el cine de género puede contar historias más allá de los estereotipos.

Manejando un híbrido entre policial y western, que además agrega una reflexión sobre el inicio de la siniestra etapa que vivió Argentina en la dictadura, apropiándose de recursos para construir una historia de amor y valores en tiempos en donde nadie respeta al otro.

Con participaciones de Diego Cremonesi y Juan Palomino, la película, que se pudo ver con anterioridad en BAFICI, llega a los cines y HACIENDO CINE habló con su elenco y director.

“En un principio Juan Palomino iba a ser el protagonista, se complicó, también íbamos a codirigirla, y luego se bajó también. En un primer momento iban a ser protagonistas de mayor edad, correlativos a Juan, pero al bajarse comencé a pensar en otros actores. Conocí a Lautaro de Kryptonita, hablé con él, y en base a él fui armando el resto del cast. Cremonesi me pareció el mejor para el tano, creí que iba bien, y Maravilla fue la sorpresa para mí”, indica Galvagno.

“Juan, además de ser un actor comprometido con lo que hace, es un gestor cultural y tuvo, en este caso, el gesto para que yo hiciera el personaje, que lo iba a hacer él, y está muy feliz. No conocía la historia de estos hermanos, y si bien no llega a hacer la vida de ellos, el tono es el adecuado para el relato cinematográfico que se iba a contar. Me llega, lo asumo con mucha responsabilidad y además hacerlo, además de complejo, difícil, filmar en lugares hermosos, fue muy divertido”, dice Lautaro Delgado sobre su participación en el film.

“Me gusta ver cuando en compañeros y directores hay una firma, más allá de los personajes, como una firma de autor, y trato que cada personaje mío sea diferente del otro, aunque tengan que ver conmigo y mi firma o rúbrica. En cada gesto y en cada palabra y respiración, hay ideología y una manera de posicionarse y pararse ante el mundo, en cada encuadre hay una lectura”, suma.

“Para mí era un desafío porque era como la dama entre los hombres rudos, es el único personaje femenino y no quería estereotiparla, como la maestra buena, de Capital y que le viene a hablar al rebelde sin causa, quedando separada del tono con el que trabajaba Lautaro. Era mi mayor miedo y desafío, pero Nicolás me generó confianza”, dice Abadi.

“Ella tenía algo de extranjera, pero tenía que ser algo sutil, para que creas que se aman. A Lautaro lo conocía socialmente, tenemos amigos en común, pero la clave fueron varios ensayos previos, necesarios para crear el vínculo, porque tenemos, además algo muy similar sobre la actuación, un diálogo en relación al pensamiento que compartimos sobre el trabajo”, agrega.

“Lautaro es un actor que devuelve mucho y hubo un momento, en el que él hizo una escena increíble. Y cuando terminó pidió hacerla de nuevo, porque creía que no era así el personaje. Pidió hacer otra, Nicolás lo dejó, me obligó a mí a hacer otra cosa, hizo algo más fiel al personaje, y eso me pareció brillante”, finaliza.

“Quisimos sacar localismos, sacando regionalismos para hacerla más universal. Nicolás nos ha permitido incluir hasta textos increíbles que profundizan sobre los personajes. Hay una mirada sobre la construcción institucional, de la policía en mi caso, escapando del lugar común, teniendo algo a lo Eastwood en Un día perfecto. No le escapamos al hecho político, y eso es bueno”, indica Palomino, además de actor, uno de los impulsores del proyecto.

“Donde uno se para frente a la vida, te inspira o no, acá pasó eso, pero es como lo que estoy haciendo con Maradona, que estaban buscando más una mirada que una imitación”, reflexiona.

“Esta película tiene mucho de la banda de Kryptonita, para mí siempre es un valor que estén ellos, uno trabaja, y cuando te nombran a algunos amigos suma. Hay veces que no tiene que ver ni con lo económico, tiene que ver con mirada, y con otras cosas, y esto es así, de hecho, uno trata de trabajar con amigos y gente afín”, dice Cremonesi, actor que está viviendo uno de sus mejores años y que interpreta a un personaje clave del relato y que aliviana, desde el humor, la carga del film.

“Yo no pongo filtros por delante a los proyectos, salvo que me traigan Mein Kampf, y ahí no lo hago, y en Pistolero, el clima político, el golpe a Onganía, está bueno, pero mi personaje escapa a todo eso. De hecho, es un facho, chorro, la guerra lo dejó un poco loco, lo político está dando vueltas, pero te permite repensar las cosas”, suma.

PISTOLERO de Nicolás Galvagno ya está en cines