Política, ¿con K? “Yo no tengo que defender nada”

 

(Entrevista a Ricardo Darín publicada en el número de mayo de 2010, a propósito del estreno de Carancho. La nota completa, acá).

 

Hoy hay una polarización muy fuerte en la cuestión política: o sos K o anti K. Incluso hay varios actores defendiendo radicalmente al Gobierno nacional, ¿vos te encontrás en algún lugar?

La verdad es que no. Esto no significa que no pueda valorar cosas que me parecen que están bien hechas y repudiar las que me parecen que están mal hechas. Para mí, hay críticas que son exageradas y otras muy merecidas. Pero pasa que cuando las cosas se polarizan de esa forma, no hay chance de ver los efectos positivos, porque todo tiene que ser negativo. En gran medida es culpa del Gobierno, ellos han fogoneado en su batalla contra el monopolio, contra Clarín y demás, y han generado una polarización…

Hay cosas que yo valoro de este gobierno, más allá de lo que digan, como la política de derechos humanos. Lo que no entiendo es que esa sea la única bandera del Gobierno. En cuanto a la Ley de medios, todos sabemos que hacía falta una. Y quien diga que no, no sabe de qué esta hablando, pero dentro de lo que es la lucha por obtener esa ley, aparece como oportunista cortarle las patas a quienes vos estás atacando políticamente por otro lado…

 

¿No te has sentido interpelado por el Gobierno para ocupar un lugar de defensa?

A veces siento que me están empujando. Pero yo no tengo que defender nada, lo que digo se lo puedo decir en la cara a la Presidenta, porque no represento a ningún grupo ni vengo a defender intereses personales. Se empezaron a tejer una serie de cosas a partir del acto por el Oscar en el que fuimos a la Casa de Gobierno. Porque me hice un poco el payaso, porque no me gustan las formalidades y no me puedo bancar ponerme un saco. Entonces esto se hizo aparecer como un acercamiento mío. A lo mejor piensan que estoy haciendo una carrera personal hacia la Casa Rosada. Espero ser un libre pensador. Por ejemplo: Acabo de hacer un apoyo a una serie de videos que me parecen necesarios para Madres de Plaza de Mayo, y esto no significa que yo estoy de acuerdo con todo lo que dice Hebe de Bonafini. Yo estoy de acuerdo con la lucha de las madres desde tiempo inmemorial, y estaré de acuerdo toda mi vida. Pero si Hebe dice algo que me causa repulsión, yo no permito que eso me haga enojar. Trato de no perder la brújula. Eso veo que ocurre mucho en la Argentina.

 

Estás volviendo a la tele con una serie de documentales sobre las empresas que serían fundacionales de la Argentina.

Sí, son una serie de documentales cortos que se van a dar por televisión, hablando de aquellos abuelos que vinieron y dijeron “este es un país de la gran puta”. Vos fíjate que en todo pueblo está la plaza, el teatro, la iglesia, y eso se lo debemos a ellos. Nosotros no hemos logrado capturar ni el 10 por ciento de la visión que tenían ellos. Ni hablar de la energía, es como si nos hubieran dado una Ferrari y le hayamos puesto nafta común.

 

Te preguntaba porque a veces, cuando queremos hablar del país, hablar de empresarios…

Queda como el culo, son todos prejuicios. Lo que te decía antes: vivimos en una época en que todo nos empuja a tomar partido, y yo no soy ni esto ni lo otro. Soy un tipo que tiene dudas y me las permito tener, porque son humanas. Pero eso no quiere decir que  me voy a comer el pescado crudo de que todos los tipos que tienen guita son unos hijos de puta y todos los humildes están bendecidos por la gracia divina. No es necesariamente así. Hay tipos que llevan empresas adelante y se han roto el lomo, y que son justos y honestos con sus empleados, y los mismos tipos te lo dicen “si este tipo no está yo me muero”. Hay casos que son dignos de ser rescatados.