Prometo um dia deixar essa cidade

Daniel Aragão / Brasil / Competencia Internacional

La segunda película de Daniel Aragão tiene todas las fichas para ser uno de esos casos –festejados por el propio festival– que dividen aguas entre un público que se va indignado de la sala (fija) y los que se quedaron hasta el final para declarar una obra maestra. Curiosamente, acá los créditos finales sí son lo mejor: un corto con estética de los sesenta sobre la niñez y lo siniestro –Mad Men meets Buñuel– con el tema “I Just Got Back” de Parliament, cortesía de Bernie Worrell, responsable de un score cuya psicodelia juguetona y bastante demodé aplasta el resto de los elementos de una película ya de por sí demasiado recargada. Bajo la premisa de que cada intensidad psicológica (y hay muchas) debe tener su correlato de estilo, la puesta de Aragão subraya contra una fotografía limpia y bien quemada de blanco cada exceso de Joli, la imponente pero frágil hija de un político (tour de force de Bianca Joy Porte) que sale temprano de su rehabilitación por drogas y es arrojada al mundo hostil que el director dispone alrededor de ella. Presiones familiares, falsas relaciones, doctores crueles, desconfianza, favelas y marketing político: un remolino estridente y no exento de sátira para una historia que quizás, si le apagamos todo el ruido, no sea más que la de una chica víctima de sus propios daddy issues

 

MI 22, 21.15, V. Recoleta 8; JU 23, 15.00, V. Recoleta 8; SA 25, 22.15, V. Caballito 4