Saudade

En un viaje desde Brasil hasta el Río de la Plata que lo llevan a conocer las raíces mismas del género, Gabriel Reich recorre en A puro gesto la historia y el espíritu del tango. La película podrá verse a partir de hoy a las 14:15 y 21:40 h en el Gaumont.

¿Cómo nació la idea de hacer la película?

Hace ocho años estaba viajando por Brasil y de casualidad me topé con Martín y su orquesta típica De Puro Guapos, y me pareció una rareza digna de contar. En ese momento les hice una nota que salió en la Hecho en Buenos Aires. Años más tarde el productor de A puro gesto, Fabián Streinger, que vive desde hace mucho tiempo fuera de Argentina, estaba de visita viendo a su padre Samuel bailar tango en una milonga, y se le ocurrió hacer un documental sobre la historia del género, algo que lo acercara a su país de origen. Ahí me convocó para guionarla, y empecé a investigar qué podíamos contar y sobre todo de qué manera. Hay mucho dicho y filmado sobre el tema. Tenía un montón de personajes e historias, pero faltaba un hilo. Entonces recordé a De Puro Guapos. Eran la excusa perfecta para contar la historia, el hilo que nos llevaría por los personajes naturalmente. Fabián se sintió identificado con la historia de Martín como emigrante y accedió; la mayor parte del presupuesto estuvo en traer a la orquesta.

 

¿Cuál es la relación de Brasil con el tango?

En la película el genial Aníbal Arias lo explica mejor de lo que podría hacerlo yo. Por lo que entiendo y pude investigar, el tango nace de los negros que fueron arrancados del África y habitaban a fines del siglo XIX en el Río de la Plata, pero antes bajó desde el sur de Brasil algo semejante llamado molenga o mulenga que deviene en la milonga y más tarde en el tango. En San Pablo las milongas que organizaba De Puro Guapos eran muy concurridas, y se armó una movida alrededor, con nuevos dúos y tríos que hacen tango.

 

¿Qué lugar te parece que ocupa el tango en el cine?

Hay muchas películas, casi todos los años se estrenan una o dos al respecto. Es algo identitario del porteño, del argentino, y por eso muchos cineastas se preocupan por mostrarlo en diferentes formas. Alrededor de las décadas del 30 y  40 era la temática del cine argentino por excelencia. Sus figuras y músicos aparecían en la mayoría de los films de la época. Volvió a ser tema en las últimas décadas como parte de la historia, de la música y del baile. En el cine extranjero cada vez aparece más la música y la historia.

 

¿Cómo fue el proceso de rodaje?

Fue intenso, estuvimos cuatro días en San Pablo, para hacer la apertura y retratar a la orquesta en su lugar de origen. Gracias a un equipo de producción reducido pero de alta calidad tuvimos un rodaje impecable, nos dejamos llevar por lo que les pasaba a los músicos, qué buscaban, sus ideas y deseos de conocer. Eran ocho brasileños que hacían tango y de golpe estaban en la meca, querían ver todo lo que pudiesen en esos 15 días que duró su estadía en Buenos Aires. El rodaje fue maravilloso, el tema era después hacer una película con las 40 horas que habíamos retratado como testigos del viaje. Ahí tuvo mucho que ver Ezequiel Yoffe, el montajista, que me ayudó a armar la historia, porque las ideas de guion que teníamos al principio fueron mutando en la práctica.

 

¿Cuál fue el recorrido de la película una vez finalizada y cuáles son sus expectativas con el estreno?

Al no ser del palo del cine, no teníamos mucha idea de dónde podía entrar y dónde no. Las posibilidades que tuvimos y que fueron surgiendo las aprovechamos para darla a conocer. Estuvo en el Festival de Tango de Buenos Aires, cuando todavía había lugar para el cine, la televisaron en Venezolana de Televisión (VTV), la presentamos dentro del ciclo “No solo en cines”, de Emiliano Romero, en Buenos Aires, Bahía Blanca y Pehuajó y estuvo en el Festival de Cine Nacional de Villa Carlos Paz, donde ganó como mejor documental. La idea del estreno es que más gente pueda verla, es una película popular y muy divertida sobre un grupo de gente que aprende constantemente sobre nuestra música, no es un documental aburrido sobre el tango.