Siguiendo la luna

En Alunizar, Pepa Astelarra y Lucas Larriera intentan recrear el primer paso del hombre en la luna, 40 años después. Luego de haber aterrizado en las salas, los directores hablan sobre conspiraciones, teorías negacionistas y el rol del documental.

¿Cómo surgió la idea de hacer la película?

Lucas Larriera: Quisimos recrear en 2008 el primer paso de la llegada a la luna. Queríamos ver si podíamos generar una copia tan idéntica al original que fuera posible confundirlas. Al principio lo planteamos así, casi como un juego o desafío. Pronto nos dimos cuenta de que la recreación tenía sus dificultades particulares. Entre las más obvias estaban el traje, la nave, el efecto de gravedad, la “noche soleada” de la luna, etc. Pero todo eso parecía tener solución. Fue un brillo en el centro de la imagen que no pudimos copiar y que nos llevó a analizar la imagen como tal y a comparar los archivos de ese primer paso. El resto es parte de la película: desconfiar del documental For All Mankind, un found footage hecho con el material original de la NASA, la importancia del vivo y directo que analiza Mirta Varela en su libro, la teoría conspirativa en torno a ambos.

Pepa Astelarra: Nos dimos cuenta de que no alcanzaba simplemente con reproducir el original para lograr nuestro objetivo. Era necesario investigar el acontecimiento para lograr un tratamiento similar en torno a esa imagen. Por decirlo de alguna manera, entendimos que no era solo la imagen lo que definía la veracidad sino también los discursos a su alrededor. Y, en ese sentido, lograr la reproducción netamente no servía para nada. Esto era algo que teníamos en claro en cuanto al género conspirativo, lo que se modificó fue abarcarlo en su totalidad como acontecimiento televisivo.

 

Al trabajar con un tema tan conocido, ¿cómo hicieron para desmarcarse del lugar común de la conspiranoia y no sonar repetitivos?

PA: Una vez que le encontramos la premisa final a la película sabíamos que iba más allá de “un grupo de chicos que quieren recrear la llegada a la luna”. No nos interesaba el evento televisivo mundial sino a nivel local. La investigación de Mirta Varela y la relación que plantea con el Cordobazo fue lo que nos hizo pensar en el hecho como un acontecimiento histórico y televisivo. Se volvió central poder analizar los mecanismos mediante los cuales ese medio construye verosímil.

LL: Por otro lado, pensábamos que, si queríamos hacer una teoría conspirativa, tenía que ser totalmente diferente de todas las conocidas hasta entonces. Comenzamos a analizarlas y nos dimos cuenta de que todas parten de las imágenes que se conocen de las misiones Apollo, pero una vez que hacen el salto y lanzan su teoría terminan intentando basar sus hipótesis en cuestiones científicas. Y también por eso, hoy por hoy, son tan abundantes las teorías negacionistas como los escépticos de la conspiración. La discusión se enmarañó en científicos de un lado y del otro peleándose entre sí. Y eso es porque esos fundamentos científicos siempre parten de la imagen de la llegada a la luna. En ese sentido, no son más que interpretaciones de una imagen. Es divertido ver que ese debate, así planteado, puede continuar hasta el infinito ya que los escépticos también generan teorías conspirativas, aunque ya no acerca de la veracidad de la llegada a la luna sino acerca de los motivos “ocultos” por los cuales algunos autores de documentales conspirativos hacen lo que hacen. En definitiva, no queríamos que nuestra teoría cayera en ese agujero negro. Teníamos la idea de realizar una teoría irrefutable que se basara solamente en la imagen. La idea de que la llegada a la luna no fue en vivo y en directo nos pareció ideal, ya que planteaba esta oposición entre el flujo y el archivo. Por un lado existe la televisión, y existe a pesar de que nosotros la apaguemos. Por otro, en un plano más estático, está el material de archivo. La pregunta fue: si una imagen puede llegar a copiarse exactamente igual a otra, ¿qué grado de veracidad tiene el material de archivo audiovisual? ¿Cómo saber que un archivo es realmente la transmisión en vivo y en directo de la época?

 

¿Cómo fue el trabajo de investigación y cuáles fueron los tiempos de rodaje?

LL: Abarcamos varios frentes. Películas conspirativas, televisión, gráfica, etc. Hubo una importante búsqueda, junto a Mirta, acerca de cómo fue la recepción en la Argentina de la época. El rodaje mismo significó parte de la investigación, si bien ya teníamos un recorrido pensado para nuestros personajes y a medida que avanzábamos era necesario reformularlo. Nuestro método de trabajo era tener una hipótesis acerca de lo que podíamos encontrar o no con cada entrevistado y según eso iba cambiando; nuestro camino era reformulado, también. Esta última parte, es decir, el rodaje, fueron entre 20 y 25 jornadas a lo largo de un año. En total fueron más días ya que viajamos a San Juan, a Córdoba y a Balcarce.

PA: Hubo dos instancias en el proceso de la película. Del 2008 al 2010 fue un proyecto bastante personal en el que grabábamos, junto a un equipo voluntario y en miniDV, nuestro recorrido para lograr la reproducción; ese período de rodaje independiente creo que nos sirvió para encontrar cómo articular a los personajes de Pepa y Lucas dentro de la película. En el 2010, con la aparición del productor, Gato Martínez Cantó, y su propuesta de presentarlo al INCAA fuimos armando una estructura más completa al incluir la figura de Al Reinert y la investigación junto a Mirta Varela. A partir de que salió la primera cuota, en noviembre del 2011, empezamos con el groso del rodaje, que se hizo entre diciembre del 2011 y julio del 2012, reformulando lo que hiciera falta.

 

Por momentos, la película parece más un documental sobre lo documental que sobre el tema en sí. ¿Qué otros documentales les sirvieron de influencia?

LL: La película nos terminó de cerrar luego de ver dos documentales: Exit Through the Gift Shop y otra, más olvidada, que se llama Alternativa 3. El horizonte de ambas no es lo documental como tal, sino la televisión. Alguna vez escuché que el documental estaba en una suerte de lugar intermedio entre la televisión y el cine. Que, a diferencia de este último, que hace las veces de antagonista del primero, el documental a veces es como una especie de agente encubierto dentro del medio televisivo. Al menos así lo entendí yo. Siento no poder tener alguna cita de autoridad, pero el punto se entiende. Por ejemplo, el subsidio del INCAA que obtuvimos para hacer la película (la quinta vía) tiene el mote de vía digital. Eso es porque está pensado para documentales que terminan en televisión. La idea de exhibirlo en cine es nuestra. A lo que voy es que muchas veces, por prejuicio o simple vagancia, se piensa en la televisión como un medio perdido, cooptado por el mercado, el consumo, el espectáculo, la publicidad o como se le quiera decir. En alguna medida, creemos que Alunizar plantea, de manera lateral, si se quiere, que la televisión es un medio que vale la pena analizar y no dejar de lado.

 

¿Cómo viene siendo el recorrido de la película y que esperan de él?

LL: La película ya tuvo su momento de festivales y ahora queremos darla a conocer al público masivo. La recepción que viene teniendo es totalmente diferente con respecto al público del Bafici, por ejemplo. Estrenar en el Gaumont tiene de interesante que es un lugar con público propio, interesado por el cine nacional. Eso, combinando con una entrada accesible, hace que sea posible que la película tenga una llegada impensada. Esperamos que el público acompañe. La idea es realizar el recorrido por los Espacios INCAA de todo el país y después intentar en el circuito de exhibición alternativo.

PA: Nuestro objetivo es que Alunizar se mantenga en pantalla grande la mayor cantidad de tiempo, recorriendo los distintos circuitos, a diferencia de presentarla simultáneamente en varias pantallas. Para poder también acompañarla, al ser una película que tiene cierta complejidad en su lectura nos interesa ir siguiendo la recepción que va teniendo y poder acompañarla para que la devolución aporte a la película. Tanto en el Bafici como en Montevideo se generaron en la sala debates entre astrónomos y especialistas en comunicación que son interesantes a la hora de ver lo que genera Alunizar; a la vez que nos seguimos encontrando con detalles que resignifican nuestra investigación.