Sopa de letras

Luego de viajar por decenas de festivales internacionales y ganar 19 premios, se estrena en Argentina Anina, la ópera prima del uruguayo Alfredo Soderguit. Un largometraje de animación 2D con una factura artesanal tan exquisita y fuera de lo común que genera el deseo de tener contornos para vivir en ese mundo dibujado.

AninAes la adaptación del libro infantil Anina Yatay Salas, de Sergio López Suárez, el cual vos ilustraste. ¿Cómo fue pensar esas imágenes en movimiento?

En verdad fue bastante orgánico, fue algo que nació con el proceso de pensar e ilustrar la novela. Desde que comencé el planteo de las ilustraciones me imaginé escenas que se podían desarrollar en movimiento. Si bien las imágenes del libro son metafóricas y no literales respecto del texto, todas proyectan movimiento y sonido. Anina es una historia que se apoya en referencias e imágenes simbólicas y también es una historia que está sucediendo mientras se va leyendo: intentamos mantener eso en la película.

 

¿Cómo fue el trabajo de expandir la historia para pasar del libro a un largometraje?

En verdad tuvimos que recortarla un poco. La novela corta se lee a buen ritmo, eso lo acerca a un formato estándar de duración cinematográfica. La estructura de la historia y el desarrollo del conflicto principal ya estaban ahí, pero el libro también contiene otras historias, paréntesis, cambios de ritmo y de tiempo que contextualizan, aportan información, definen personajes o provocan las reflexiones de Anina. Esto en la película fue trabajado de una forma más lineal, nos apoyamos mucho en el transcurso lineal del tiempo, aunque comienza con un salto al pasado para explicar el porqué del estado de ánimo del personaje, eso sucede solo al principio.

En el aspecto metodológico, el primer paso fue analizar las posibilidades y dificultades de adaptación tomando el libro tal como estaba escrito e inmediatamente hacer un primer guion considerando los aspectos necesarios para que fuera una película de lenguaje convencional, comprensible y con ritmo cinematográfico. Luego hubo algunas reescrituras y el guion se fue modificando en el proceso a partir del primer storyboard y el animatic. Incluso fue cambiando durante el proceso de montaje.

 

La película tiene una estética que recuerda más a los libros ilustrados que a las películas de animación que se ven en estos tiempos, ¿tiene que ver con su pasado de libro ilustrado?

Esto es el resultado de varias cosas, pero en primer lugar de una intención concreta y un gusto personal. El proceso de diseño empezó con dos ilustraciones bastante elaboradas que acompañaron al proyecto en las primeras presentaciones. Desde el principio nos propusimos no perder cierto encanto que esos dos dibujos tenían. Entendimos que había un valor en el aspecto artesanal pero de realización cuidadosa y detallista. Obviamente eso tenía mucho que ver con una forma de trabajar adquirida y ejercitada, era lo que sabíamos hacer mejor. Es una historia que nace en una novela que fue ilustrada y de esas ilustraciones nació la idea de hacer una película. Pero también es una película hecha por un equipo con un gran número de ilustradores y personas con mucha sensibilidad hacia los libros ilustrados.

En un momento intentamos hacer un modelado 3D pero se perdía mucho de ese aspecto. Un día hablamos un poco de esto con un colega animador brasileño, le mostramos ambas propuestas, el modelo 3D y la mezcla de 2D y cut out que utilizamos finalmente, él señaló esta segunda técnica y solo dijo “faiz assim” (hazlo así), y lo dijo de una forma que nos hizo entender que lo mejor era hacer lo que mejor sabíamos hacer y que era evidente que por ese camino era más probable que lográramos la apariencia deseada. Desde entonces, cada vez que nos preguntan por la técnica usada, que en verdad es una mezcla de técnicas, decimos que se trata de la técnica “faiz assim”.

 

En las secuencias oníricas hay momentos que recuerdan al trabajo de Gerald Scarfe en The Wall, al expresionismo alemán y a la estética angulosa y dark de Henry Selick. ¿Cuáles fueron tus influencias para esos momentos?

La película tiene muchas influencias y hasta podríamos decir que tiene homenajes. Nosotros disfrutamos mucho de ver cine, y cuando nos toca hacerlo hay situaciones en que un homenaje dice muchas cosas, dialoga con parte del público, con un tiempo, o aporta cierta sensibilidad. Hay detalles que recuerdan momentos o escenarios de The Wall, Doctor Strangelove, Satantango, El gabinete del doctor Caligari,La strada, Laberinto y Metrópolis

 

¿Cómo es encarar un largometraje de animación y ambicioso como este en el Río de la Plata?

Es una locura, una quijotada, hay que tener muchísimas ganas de hacerlo. Por suerte nos tocó un momento en que había mucha gente talentosa, cineastas, ilustradores y animadores “emergentes” que tuvieron esas ganas de sumarse. AninA tuvo a su favor la convicción y confianza del equipo y sobre todo una comprensión total de la sensibilidad que la historia necesitaba. El proceso se hizo con muchísimo cuidado en cada etapa, podría decir que fuimos aprendiendo cómo hacer una película animada pero también aprendimos a hacer esta película, la que queríamos hacer. Fuimos muy analíticos en cada paso, siempre buscando que la historia se contara de una forma bella y efectiva, y sobre todo fuimos aprendiendo a usar las herramientas y recursos a nuestro alcance para construir una atmósfera sensible y un ritmo narrativo acorde, y mantener la tensión que la historia necesitaba. 

 

En los títulos vemos cantidad de logos de productoras, estudios y entes. ¿Cómo se coordina una producción semejante?

Los apoyos se van obteniendo paso a paso y en diferentes etapas del proceso, hay fondos de desarrollo, de producción y de posproducción, y también hay apoyos de empresas que vieron en AninA la posibilidad de acercarse al público a través de una obra bella y con mucho sentido humano. Lo mismo sucede con las asociaciones. Las coproducciones son necesarias para que proyectos de este porte sean viables y hace falta tener muy claro el alcance de cada acuerdo realizado. Existen herramientas como Ibermedia o, en algunos casos, acuerdos bilaterales que estimulan y facilitan estas asociaciones. El orden en que se van dando estos acuerdos y apoyos no está definido de forma estricta, en ocasiones pueden ser bastante orgánicos con el proceso de avance de cada proyecto o puede determinar el avance. De cualquier forma siempre se sienten como una sumatoria. Es un proceso que requiere de muchísimo trabajo de papeleo y muchísima paciencia.

 

AninArecorrió un largo camino de festivales internacionales. ¿Cómo fue recibida la película en los distintos países? ¿Qué repercusión tuvo?

AninAse exhibió en festivales en más de 30 países, tuvo estreno en salas de cine en siete países, la taquilla en Francia superó los 60.000 espectadores, se dobló al francés, al ruso y al portugués, y ha tenido una amplia difusión en TV cable y VOD en Latinoamérica y Estados Unidos. Entre los 19 premios que ganó en festivales internacionales, los que mejor hemos recibido son los del voto del público tanto infantil como adulto, esto sucedió en territorios y culturas muy diferentes como Argentina, Brasil, Ecuador, Cuba, Australia e Irán.