Todos al diván

El primer contenido original de Qubit.tv es una serie que mezcla cine con psicoanálisis, y sus números de reproducciones ya superan a los de grandes tanques dentro de la plataforma.

En el límite de la neurosis, un terapeuta se cuelga interpelando a unos pajaritos de plástico y a unos animales embalsamados. Antes de las sesiones, el psicoanalista baja sus inquietudes a tierra encontrando su espejo en objetos inanimados. Sin embargo, las sesiones de Cine Terapia se desarrollan de una manera dinámica: hay dialéctica. Aunque, bueno, por ahí anda el límite del disparate. Y la cinefilia como gran tópico.

Cine Terapiaes el primer contenido original de Qubit.tv, una de las plataformas digitales de cine más importantes de América Latina. “Soy de analizar mucho los consumos y está andando muy bien”, celebra Javier Porta Fouz, periodista, director del Bafici y protagonista de la serie. Por ahí se yergue la excusa de hablar de cine de un modo entretenido, como en algún momento fue El Amante TV, donde Javier también fue protagonista. “Hay semanas en las que este contenido puede ganarle en reproducciones a una película grande”, sigue Porta Fouz.

“Queríamos hacer una ficción que, en pocos minutos, nos permitiera debatir mínimamente sobre películas de un modo que resultara atractivo para el público”, señala Gabriela Tagliablue, una de las realizadoras. “La plataforma VOD quería producir un contenido original y nos pareció que un formato que hablara sobre cine sería ideal para ese primer producto”. Cada uno de los 14 episodios tiene a un invitado del mundo cinematográfico (del productor Axel Kuschevatzky al cineasta chileno Che Sandoval, pasando por la crítica Maia Debowicz, firma habitual de esta publicación, o Tana Schembori, directora del film 7 Cajas) que introducen dilemas que irán encontrando respuestas (o no) en los intercambios cinematográficos con el terapeuta. “Hacer cine para hablar de cine”, apunta Julen Giménez, también responsable de la serie.

Cine Terapiajuega con la ventaja de ser un contenido gratuito. No hay que ser suscriptor del servicio para disfrutar de la serie y solo basta con registrarse para disfrutar de este contenido. “Primero habíamos pensado en un programa de cine tradicional, donde yo entrevistara gente como en un Función privada más aggiornado”, apunta Porta Fouz. “Quedé enredado en esto y terminé siendo el protagonista: no ganó la cordura”, bromea. “No dudamos de que Javier sería el protagonista para establecer un ida y vuelta interesante con los pacientes”, suma Tagliablue.

Cuando le presentaron el guion a un psiconalista para que lo revisara, el profesional repitió tajante: “Está bien, está bien”. Y estaba bien. La idea de Cine Terapia es que el Dr. Porta Fouz no funcione como un psicoanalista formal sino como un “cineterapeuta particular”. Por su parte, este singular doctor receta el visionado de películas como Tiburón o Buscando a Nemo, cura la obsesión con El gran pez y somete a una sesión de hipnosis para descubrir que las imágenes que atormentan a su paciente son fragmentos de Blue Velvet, de David Lynch. “Yo no soy actor ni tampoco me psicoanalicé nunca”, se ataja el Porta Fouz de la vida real.

La elección de los pacientes estuvo a cargo de los responsables de Qubit.tv. La premisa fue convocar gente relacionada con el cine de cada país donde la plataforma tiene presencia. “Resultó una interesante mezcla de directores, críticos, productores y actores latinoamericanos”, aporta Giménez. “Tuvimos una gran suerte al contar con gente talentosa y dispuesta a sumarse al juego de interpretar un personaje, en algunos casos de dudosa cordura, utilizando su nombre y apellido”, sugiere Tagliablue. Cada episodio es autoconclusivo, por lo que no es estrictamente necesario seguir un orden riguroso de la serie. “Nos encantaría hacer una segunda temporada”, sueña Giménez.

Qubit.tv es uno de los emprendimientos tecnológicos más importantes de los últimos años, y puede ser comparado con el mismísimo Netflix, el gran jugador de la industria del entretenimiento actual. No obstante, amén de superar a Netflix en su catálogo de ofertas cinematográficas (de la saga El padrino al cine de Leonardo Favio, más nombres como Vittorio De Sica, Robert Bresson y Alfred Hitchcock), el reclamo que algunos deslizaban sobre los hombros de Qubit.tv er la falta de contenido original. “Estamos pensando y viendo ideas para seguir haciendo contenido original, pasa que para nosotros era una experiencia extraña: somos un equipo chico”, responde Porta Fouz, quien además es el responsable de la curaduría de contenidos de la plataforma Qubit.tv.