Yo, la mejor de todas

Con el desafío de pintar la historia de Luciana Aymar, la mejor jugadora de hockey sobre césped de la historia, la realizadora Ana Quiroga siguió durante años a la Selección Argentina. De ese relevo salió Lucha, jugando con lo imposible, documental sobre cómo evolucionan los héroes que pasó por el Bafici y se estrena comercialmente este jueves.

Lucha, jugando con lo imposible es la historia de dos viajes: el de Luciana Aymar y el de Las Leonas. Dos viajes que terminan fusionándose, partiendo del mismo eje y llegando al mismo destino. No hay Luciana Aymar sin Las Leonas ni viceversa. Por eso, este trabajo se mete en su intimidad para contar el proceso de maduración de la mejor jugadora en la historia del hockey sobre césped. Y en el camino, el desafío de narrar la vida de una heroína sin tribulaciones pero con un objetivo bien claro: superarse cada día.

 

Ana, ¿cuándo se te ocurrió armar un documental sobre Lucha?

Fue un proceso largo. Creo que lo estuvimos haciendo desde que Lucha empezó a jugar en el seleccionado, aunque de manera inconsciente. Estuve cerca de Las Leonas siempre, incluso antes de que fueran Las Leonas. Siempre, siempre cerca de ellas y de su historia.  Por ejemplo, usamos en la película material que grabé yo con una handycam en el año 2000. Tuve la suerte de poder viajar a los Juegos de Sidney y ver la génesis de Las Leonas como un testigo privilegiado.  Desde ese momento nunca paramos de registrar, de estar presentes. Creciendo en lo profesional a medida que se desarrollaba la historia de Lucha y de Las leonas y por lo tanto –y por suerte– mejorando el registro. Pero el momento en que lo hicimos consciente fue en el año 2010. Con Zoek Producciones hacía años que realizábamos documentales de temática deportiva, muchos de ellos para Canal Encuentro, y ese año hicimos uno sobre el Mundial de Hockey de Rosario 2010, que por suerte pudo llamarse Campeonas. El documental tuvo mucha repercusión y nosotras, junto a mi socia en la productora, la periodista Milagros Lay González, nos quedamos muy contentas. Ahí supimos que estábamos listas para encarar la historia de Luciana, sentíamos que teníamos que hacerlo. Se lo propusimos a Lucha, la cosa quedó ahí, pasó el tiempo y un día se nos acerca y nos pregunta: “Bueno, chicas, ¿cuándo empezamos con mi película?". Ahí empezamos con la ardua y bella de tarea de construirla. 

 

¿Desde un primer momento pensaste en la posibilidad de narrar paralelamente la historia de Las Leonas?

Sí. Creemos que la historia de Lucha no puede contarse sin Las Leonas y, posiblemente, no se pueda contar la historia de Las Leonas sin Lucha.  Ella es única, es la mejor de todas, es la razón por la que miles de chicas hoy juegan al hockey. Pero Lucha juega un deporte en equipo y es el equipo el que la contiene y la impulsa a ser quien es. Lucha va creciendo, va madurando, va convirtiéndose en la mejor de todas siempre dentro de un equipo. Y este, a su vez, también tiene sus propios procesos de de crecimiento.

 

¿Cuál fue la mayor dificultad de trabajar en un documental de estas características?

La mayor dificultad creo que estuvo en el armado de la estructura narrativa, en entender y elegir dónde estaba la historia que nosotros íbamos a contar. Pero fue una dificultad hermosa que nos llevó por diferentes caminos hasta encontrar este.  Aquí quiero destacar el trabajo y la generosidad de Miguel Pérez, con quien fuimos deshilachando la historia primero y el material después para lograr la estructura narrativa del documental.

 

¿Sentiste el desafío de estar a la altura de semejante personaje?

No, es raro. Siento que tengo una profunda comprensión de Lucha como personaje. Y esa era una de las razones por las que sentía que tenía que hacer esta película. Eso sí, después había que enfrentar a la persona (una de las más exigentes que conozco) y decirle: “Mirá, Lucha, esta es tu historia”. Por suerte no fue tan dramático, je.

 

¿Qué dijo Lucha cuando vio el trabajo terminado?

Vio un corte en un momento y creo que se sorprendió un poco. Ella está acostumbrada a verse, pero en grandes compilados de jugadas o en entrevistas televisivas. Aquí intentábamos otra cosa y ella lo sintió. Así que le tomó un par de días que le gustara. Eso sí: en ese momento hizo algunas sugerencias muy acertadas que nos ayudaron a terminar de darle forma al documental.

 

¿Creés que este documental puede servir para traer a nuevos fanáticos y seguidores del hockey?

Sí, posiblemente. Pero creemos que no se trata solo de hockey. Creemos que puede inspirar a otras chicas y no solo chicas, sino a otras personas a desarrollarse y animarse en lo que elijan ser o hacer, sea un deporte o cualquier otra actividad. Sí creemos que inspira y que inspira desde un lugar muy puro. Porque Lucha, ante todo, amó el juego, la esencia de lo que hacía. Y jugando fue logrando todo lo que fue proponiéndose. Ese camino es el que va siguiendo el documental. Además intentamos mostrar a una Lucha más “humana”, atravesando procesos de maduración o circunstancias con las que todos podemos identificarnos. Desde ahí también buscamos que conmoviera.

 

¿Qué otros documentales tuviste como referencia para armar este?

Busqué mucho. Miré. Pero no encontramos una referencia directa. Quizás los que más me impactaron fueron The Crash Reel y Stories We Tell. También Facing Ali, Senna, algunos 30x30 de ESPN y Usain Bolt: The Fastest Man Alive. A diferencia de otras historias sobre deportistas, Lucha no tiene una gran desgracia en su vida, o no responde al estereotipo de deportista que se abre camino desde la pobreza. La historia de Lucha era más sutil y allí había un desafío. Poder mostrar esa historia y hacerlo con sensibilidad. Ojalá lo hayamos logrado.

 

¿Cuál va a ser el recorrido del documental?

El documental estuvo en el Bafici y ya el 21 tendremos su estreno comercial en cines con la idea de que esté también en el interior del país. Luego, nuestro objetivo es que se vea no solo en Argentina sino en el mundo. Sobre todo en los países que tienen más relación con el hockey. Ya hemos tenido pedidos informales para llevarla, pero aún nada confirmado.